8 de febrero de 2009

Keflavik - Vik I (día 2)

Desde Gulfoss seguimos la carretera 35 dirección Selfoss. Hicimos una breve parada para ver el cono volcánico de Kerid, un gran cráter lleno de agua de lluvia. Está justo al lado de la carretera, en su margen izdo. Tiene un pequeño aparcamiento y unos paneles que explican como se formó.

Selfoss es la localidad mayor del sur de la isla. La atraviesa la carretera 1 por un puente sobre el rio Ölfusá. Había bastante tráfico de regreso a Reykjavík al ser domingo. Desde aquí seguimos la 1 dirección Vik, nuestro destino final por éste día. La siguiente parada fue la catarata Seljalandfoss, situada en el comienzo de la carretera F249 que lleva a Pórsmörk. Tiene la particularidad que puedes rodearla completamente y pasar por detrás de ella.


- Seljalandfoss -





















Ya cerca de la meta paramos en Skogar, para ver su famosa catarata, Skogarfoss (foss significa catarata en islandés). Es un acantilado verde precioso, con un salto de agua de 60 metros. Se puede subir por unas escaleras hasta la cima, pero la vista desde abajo es mucho mejor. De la catarata parte el sendero del trekking a Pórsmörk.



- Skogarfoss -

Antes de llegar a Vik, dejamos la carretera 1 y por una pista de tierra nos dirigimos a Dýrhólaey, un cabo que es el punto situado más al sur de la isla. La erosión del mar ha formado un arco de piedra por el que se puede navegar en un vehículo anfibio. También es un lugar importante de anidamiento de aves, y en ésta época del año estaba prohibido el paso.
En Vík í Mýrdal (es su nombre completo) nos alojamos en la Ghesthouse Puffin, que no nos gustó, un viejo caserón bastante destartalado. Pertenece al Hotel Lundi, situado al lado, donde se desayuna. Cenamos en la cafetería de la gasolinera Esso, un lugar muy animado con mesas de madera y un gran ventanal por el que se ve el mar. Tienen sopas, hamburguesas y carne a la brasa, no excesivamente caras para los precios habituales de la isla.


Reynisdrangur -

Antes de ir a dormir nos dimos una vuelta por la playa de arena negra volcánica, parecida a las de Lanzarote. Desde la playa se ven un conjunto de tres rocas, Reynisdrangur, que las leyendas locales dicen que son trolls transformados en piedra cuando les iluminó el sol.
En total hicimos 376 Km, la mayoría de ellos por carretera asfaltada. Si dispones de tiempo suficiente es mejor que ésta etapa la dividas en dos días, para disfrutar con tranquilidad de los maravillosos paisajes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario