11 de marzo de 2009

Reykjavík (día 7)

Al llegar a la capital nos dirigirnos al Hostel, donde habíamos reservado una habitación familiar para nosotros sólos, con baño incluido. Sin duda es el mejor hostel de la isla, no tiene nada que envidiar a un moderno hotel. Os recomiendo hacer la reserva con mucho tiempo de antelación porque suele estar lleno. La única pega es que está a las afueras de la ciudad.

- Tjörn -

Reykjavík se recorre facilmente en una tarde. Su casco histórico es pequeño y se visita sin problemas andando. Carece de grandes puntos de interés, pero tiene el encanto de las ciudades pequeñas bien cuidadas. Uno de los ejes de la ciudad es Tjörn, un lago lleno de aves. Desde allí se puede dar un paseo hasta el puerto callejeando entre casas de madera de colores. En el paseo marítimo está la escultura "la barca del sol", una barca vikinga desde la que se puedan hacer buenas fotos con el mar de fondo. Nos sorprendió lo animadas que estaban las calles, en verano los islandeses aprovechan al máximo los escasos días llenos de luz, siendo famosa la vida nocturna de la capital (los ingleses se van allí de marcha). Cenamos en una cadena de fast food llamada American Style, cercana al puerto; curiosamente me enteré más tarde que era el restaurante favorito del gran ajedrecista americano Bobby Fisher, que pasó los últimos días de su vida en Islandia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario