27 de mayo de 2009

Neuschwanstein

Dejamos atrás Garmich y nos dirigimos a Neuschwanstein, uno de los lugares más visitados de toda Alemania. Construido por Luis II de Baviera, cuya biografía os recomiendo porque no tiene desperdicio, es un castillo sacado de un cuento de hadas, en un emplazamiento fantástico. La carretera circunda los Alpes, entrando durante algunos Km en Austria. Si os lo tomáis con tranquilidad, porque tiene bastante tráfico, los paisajes son preciosos.
Es importante reservar la entrada en la página web si viajáis en temporada alta, porque la visita es obligatoriamente guiada y te asignan una hora. Si no lo haces corres el riesgo de no poder entrar al castillo. La reserva y el horario funcionan con exactitud germana.



- Neuschwanstein -























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Tras pagar en el parking, como es habitual en todo el viaje, y recoger las entradas en el ticketcenter; lo típico es subir en coche de caballos al castillo. Se puede ir andando, pero es una subidita importante. Lo mejor del castillo es el exterior, ubicado en una roca sobre la garganta del río Pöllat. Desde el puente sobre el río se tienen las mejores vistas. Aunque se construyó en el siglo XIX, la arquitectura imita a los castillos medievales y el interior está inspirado en las óperas caballerescas de Wagner. Como os dije, la visita es obligatoriamente guiada, te dan unos auriculares en múltiples idiomas, entre ellos el español, incluidos en el precio. Os recomiendo coger también entrada para el castillo vecino de Hohenschwangau, donde Luis II pasó su infancia. Menos impresionante que el anterior, pero también muy bonito. Para los que no tienen bastante, hay otros dos castillos construidos por éste monarca, Linderhof (muy próximo) y Herremchiemsee (hacia el Este de Baviera).

Como colofón al día, no debéis dejar de visitar la cercana y bella localidad de Füssen, a los pies de los Alpes, muy animada en verano y donde destaca su castillo decorado con las típicas pinturas trampantojos de las fachadas de las casas bávaras.

22 de mayo de 2009

Tren al Zugspitze

Desde Munich, en una hora por autopista, llegamos a Garmisch, donde desde la estación de tren partimos hacia la cima de Alemania, el Zugspitze (2963 m). La excursión es cara, casi 50 € por adulto, pero son unos euros bien invertidos. Saliendo en tren desde Garmisch, el primer trayecto concluye en el precioso lago Eibsee, a unos 1000 m de altura. Se puede rodear el lago en un paseo de unas dos horas y comer en alguno de los restaurantes. Desde aquí parte otro tren, una obra maestra de ingeniería, que atraviesa un túnel a través del macizo montañoso y alcanza los 2600 m, en Zugspitzplatz.

- Lago Eibsee desde el funicular -


Por último cogimos un funicular hasta nuestro destino, no realmente la cima, a la cual se puede acceder por una escalera. Desde el mirador de la cumbre podemos contemplar una vista grandiosa de los Alpes, abarcando cuatro países, Alemania, Austria, Suiza e Italia y cruzar por una pasarela al Tirol austriaco. Bajamos en un vertiginoso funicular, que salva un desnivel de 2000 m, hasta las orillas del lago Eibsee, es en esta bajada donde se tienen las mejores vistas sin duda. Desde Eibsee ya sólo queda el tren de vuelta a Garmich.


Por la tarde nos acercamos a Partenkirchen para ver el estadio olímpico de los juegos de invierno de 1936, donde tienen lugar los famosos saltos de trampolín del día de año nuevo. Desde aquí fuimos andando a la garganta del río Partnach (Partnachklamm), un desfiladero de 700 metros de longitud entre altas paredes de piedra por entre las cuales entra la luz con dificultad. Se cobra una pequeña entrada.



Partnachklamm -

Este fue uno de los mejores días de todo el viaje, tan sólo hay que tener suerte con el tiempo. Estuvimos a punto de suspender la excursión, porque en Munich amaneció el día nublado, pero a medida que bajamos hacia el sur fue apareciendo el sol y disfrutamos a tope de los Alpes. Hay infinidad de rutas de senderismo en la región que merecen por si mismas un viaje específico.


18 de mayo de 2009

Munich III

Maximilianstrasse es el boulevar más exclusivo de Munich, repleto de boutiques lujosas. El edificio por excelencia de ésta zona es la Residenz, palacio de los reyes de la dinastía Wittelsbach hasta principios del siglo XX. Es un conjunto inmenso de palacios y museos, que requiere al menos un día para verlo todo, del cual no disponíamos, tan sólo visitamos los jardines.

Caminando hacía Odeon Platz nos encontramos con dos edificios interesantes: la Theatinenkirche (iglesia de S. Cayetano), con una bonita fachada barroca y el Feldherrnhalle (casa de los mariscales de campo), una galería con arcos, dedicada a héroes de guerra de Baviera.




- Pagoda china de Englischer Garten - 


Desde Odeon Platz seguimos por Ludwingstrasse, otro inmenso boulevar, en este caso de estilo renacentista, donde se encuentra la Universidad. Finaliza en Siegestor, un arco de triunfo que conmemora la victoria sobre Napoleón. Para concluir el día, que mejor que un paseo relajante por el fabuloso Englischer Garten, un jardín de estilo inglés (de ahí su nombre), uno de los mayores jardines urbanos de Europa. Nos gustaron especialmente dos lugares: el monóptero, un templo griego sobre una colina; y la pagoda China con su famosa cervecería al aire libre.

Por falta de tiempo no visitamos ninguno de los museos. Además de varias pinacotecas, Munich tiene el mayor museo de tecnología del mundo, el Deutsches Museum, ideal para ir con niños.

15 de mayo de 2009

Munich II

Desde Marienplatz podemos pasear por otra calle comercial, Sendlingerstrasse, la cual finaliza en otra de las puertas de la vieja ciudad amurallada, Sendlinger Tor, característicamente cubierta por una hiedra. En el paseo no nos debemos perder dos joyas rococó, Asamhaus y Asamkirche, ambas obras de los hermanos Asam, Cosman Damian (pintor) y Egid Quirin (escultor), los máximos exponentes del barroco bávaro del siglo XVIII. La fachada de la iglesia, estrecha y sin especial encanto, no anticipa el esplendor del interior. No he visto tanto adorno en tan poco espacio (28 x 9 metros). No dejéis Munich sin visitarla, porque aparte del dudoso gusto estético, es única.


- Asamkirche -


De vuelta hacia Marienplatz nos acercamos al mercado al aire libre más clásico de Munich, Viktualienmarkt. Es un mercado dedicado a la alimentación, con todo tipo de delicatessen. Suele estar lleno de turistas y aunque no compres nada merece la pena darse una vuelta por los puestos de comida.Justificar a ambos lados
Para terminar éste recorrido visitamos la Casa de la Moneda (Münzhof), con un bonito patio renacentista porticado y la residencia imperial Alter Hof, cuyo elemento más típico es la Torre del Mono, una ventana donde cuenta la leyenda que un mono trepó a ella, junto con el bebé Luis IV.


- Hofbräuhaus -

Tras tanto arte descansemos en uno de los templos de Munich, la cervecería Hofbräuhaus. Un local enorme con capacidad para más de 1000 personas, típicamente bávaro, con la orquesta vestida con el traje con pantaloncito corto y tirantes, el aperitivo salado pretzel y litros y litros de la mejor cerveza. Os aconsejo comer en una mesa del jardín, a la sombra de los castaños, un buen codillo con su jarrita de cerveza, una auténtica delicia y no excesivamente caro. Si luego tenéis nostalgia del néctar amarillo, tranquilos, la venden en Hipercor.

12 de mayo de 2009

Munich I

La capital bávara es conocida como "la ciudad más septentrional de Italia", debido a su ambiente más propio de una ciudad del sur, que del norte de Europa. Aunque carece de la monumentalidad de París, Londres o Roma, dedicamos dos días a su visita y nos fuimos sin ver varias cosas interesantes. El centro se puede recorrer a pie sin problemas, además dispone de una red de metro y de cercanías muy eficiente (estamos en Alemania).


- Neues Rathaus -

Comenzamos la visita por Marienplatz, presidida por la columna de la Virgen María que da nombre a la plaza y por el magnífico Neues Rathaus (ayuntamiento nuevo), un edificio neogótico del siglo XIX. Tiene un famoso carillón, cuyas figuras bailan la danza de los toneleros a las 11, 12 y 17 h; que rememora la boda de Herzog Wilhem V en 1568. Al final del baile, dos caballeros celebran una justa en la cual no se sabe quien ganará. La torre, a la cual se puede subir, está coronada por el Niño de Munich, símbolo de la ciudad, vestido con los colores negro y amarillo, los colores de Munich. Nosotros subimos al campanario de la cercana Peterskirche, desde donde se tiene una vista muy buena de la ciudad, eso si tras subir 300 escalones. En la plaza también se encuentra la fuente del pez, donde el miércoles de ceniza los miembros del consistorio lavan sus carteras para asegurar las finanzas municipales.

Desde Marienplatz podemos dar un paseo por las principales calles comerciales, Kaufingerstrasse y Neuhauserstrasse. Nos encontraremos en primer lugar con la iglesia principal de Munich, Frauenkirche, inconfundible con sus dos torres coronadas por cúpulas en forma de bulbo. Es un edificio de ladrillo con 3 naves, bastante soso. Quizás lo más llamativo es "la huella del diablo", un punto señalado con una huella en el suelo, desde donde no se ve ninguna ventana de la iglesia, tan sólo las columnas y la tumba de Luis IV de Baviera.


- Frauenkirche desde el campanario de Peterskirche .


Más adelante se encuentra Michaelskirche, que tiene una enorme nave central, tan sólo superada por San Pedro en el Vaticano, con una gran bóveda de cañón. Casi enfrente está la cervecería más antigua de Munich, Augustinerbräu, con una bonita fachada. Nuestro recorrido termina en Karlstor, una de las puertas que daba acceso a la antigua muralla.

9 de mayo de 2009

Baviera - Selva Negra

Baviera es el Land más extenso de Alemania, situado en el sur del país. Es la imagen clásica de Alemania para los foráneos y para los propios alemanes, que la suelen elegir en las encuestas como su región favorita. Además de su indudable interés cultural, tiene entornos naturales maravillosos, como los Alpes. Volamos en vuelo directo a Munich y recorrimos en coche, durante 8 días, el sur del estado de Baviera hasta el estado vecino de Baden-Würtemberg, donde visitamos los parajes de la Selva Negra. Regresamos a Madrid desde Stuttgart vía Frankfurt. Hicimos el viaje en Septiembre, un buen mes para visitar la región, porque la temperatura es muy agradable y hay muchos menos turistas, especialmente en los lugares más típicos. Baviera es el proveedor de fruta de Alemania y en ésta época estaba repleta de manzanas.

Moverse en coche nunca me ha resultado más fácil, las indicaciones de las carreteras alemanas son un ejemplo a imitar. En las autopistas no hay limitación de velocidad (un regalito de las autoridades a la potente industria del automóvil germana), pero en las carreteras hay que tener cuidado con los límites de velocidad, porque los radares abundan. Los sufrimos en nuestras carnes con una multa cerca de Tubingen. En la mayoría de las localidades no se puede aparcar en la vía pública, tan sólo en parkings privados de pago o públicos gratuitos, donde hay que marcar la hora de llegada con un reloj de cartón que encontrarás en la guantera del coche.
Para preparar el viaje hay varias guias de Baviera, pero no específicas de la Selva Negra. Nosotros compramos la guia de El País-Aguilar de Munich y Baviera y la guía Alemania Esencial de Anaya, con información interesante de Baden-Würtemberg. Es imprenscindible un mapa de carreteras (por ejemplo el de Michelín).
Aunque Baviera es una de las regiones europeas con mayor nivel socioeconómico, no es un viaje caro, los precios son similares a los de las grandes ciudades españolas. Hay opciones de alojamiento y de comida para todos los bolsillos. Si viajáis con niños puede ser un viaje interesante para ellos, ya que hay sitios que les encantarán (los Alpes, castillos, lagos, cataratas...). Además hay dos grandes parques de atracciones, el de Lego en Ulm y el Europa Park en Rust.

6 de mayo de 2009

De Cotos a la Laguna de Peñalara

La de hoy es una ruta emblemática de la sierra madrileña. Muy fácil de hacer, bien señalizada y maravillosa en primavera, especialmente en un año con abundante nieve como éste.
La distancia es de 2400 metros, con aproximadamente 200 metros de desnivel. El tiempo estimado es entre 60-75' la ida y algo menos el regreso, al ser en bajada. La pueden hacer sin problemas niños. El único pero es que los fines de semana puede estar masificada, de hecho se limita el acceso a la laguna cuando hay exceso de visitantes.

Partimos del Puerto de Cotos, a él podemos llegar en coche desde Navacerrada o Rascafría, o bien en tren desde Cercedilla, una posibilidad muy interesante si vais con peques.
Desde el aparcamiento del Puerto de Cotos una valla de madera, a la izda de la Venta Marcelino, marca el inicio del camino. Nada más comenzar, se encuentra la fuente de Bernardo de Quirós, donde poder llenar la cantimplora, pero tranquilos que hay otras dos más adelante.
La primera parte es en continuo ascenso, al principio por un camino adoquinado y posteriormente por una pista de tierra. En el camino se encuentra la Casa del Parque Los Cotos, donde poder obtener información del Parque de Peñalara y en la pista de tierra la segunda fuente, Cubeiro.


- Chozo de la Hoya -













Un poco más adelante está el Mirador de la Gitana, con una flecha de metal que nos indica las cumbres de la sierra; y después el Cobertizo del Depósito, donde podemos hacer un alto para descansar en sus bancos de madera y ver los paneles informativos. Aquí nos desviamos hacía la derecha, para coger una senda que bordea el Valle del Lozoya, con unas vistas magníficas de la sierra y donde tenemos la tercera y última fuente, la de Cedrón.



- Laguna de Peñalara -

El Circo de Peñalara se divisa desde el Chozo de la Hoya, donde se unen varios arroyos en una pequeña presa. Esta zona es quizás la más bonita en ésta época, con los neveros empezando a derretirse y con nieve salpicando la pradera. Desde aquí subiremos continuamente por una tarima de madera hasta la laguna, la cual se encuentra cercada con un cable para preservar el entorno. Nos podemos sentar, disfrutar del paisaje y comernos tranquilamente el bocata, eso si, sin dejar desperdicios.


3 de mayo de 2009

Valle de Sedano

Desde Valdelateja tomamos la carretera en dirección Burgos hasta Covanera, donde en un corto paseo alcanzamos el Pozo Azul. Desde el exterior esta pequeña laguna no tiene mayor interés que su fondo azulado, pero lo importante es lo que se encuentra bajo tierra, ya que esconde una de las cuevas subacuáticas más largas de España, con más de 5000 metros de longitud; todo un reto para los aficionados al espeleobuceo.



- Pozo Azul -












Desde aquí podemos acercarnos a la capital de la comarca, Sedano, situada en el centro del valle del mismo nombre, por el que discurre el río Moradillo. Es otro pueblo típico castellano con casas de piedra de sillería con blasones, una de la más conocidas es el Palacio de los Bustillo.
Los alrededores de Sedano albergan uno de los conjuntos de dolmenes más importantes de Europa, en concreto se trata de sepulcros de corredor, con un pasillo de acceso a una cámara central, generalmente circular. Nosotros visitamos el de las Arnillas, en el pueblo de Moradillo de Sedano. En todoterreno puedes acercarte por una pista de tierra hasta sus proximidades y andando son 2.5 Km desde el margen de la carretera. Hay otros monumentos funerarios en Huidobro, Porquera de Butrón,Tubilla del Agua, Villaescusa de Butrón y Sargentes de la Lora.


- Dolmen de Arnillas -