12 de mayo de 2009

Munich I

La capital bávara es conocida como "la ciudad más septentrional de Italia", debido a su ambiente más propio de una ciudad del sur, que del norte de Europa. Aunque carece de la monumentalidad de París, Londres o Roma, dedicamos dos días a su visita y nos fuimos sin ver varias cosas interesantes. El centro se puede recorrer a pie sin problemas, además dispone de una red de metro y de cercanías muy eficiente (estamos en Alemania).


- Neues Rathaus -

Comenzamos la visita por Marienplatz, presidida por la columna de la Virgen María que da nombre a la plaza y por el magnífico Neues Rathaus (ayuntamiento nuevo), un edificio neogótico del siglo XIX. Tiene un famoso carillón, cuyas figuras bailan la danza de los toneleros a las 11, 12 y 17 h; que rememora la boda de Herzog Wilhem V en 1568. Al final del baile, dos caballeros celebran una justa en la cual no se sabe quien ganará. La torre, a la cual se puede subir, está coronada por el Niño de Munich, símbolo de la ciudad, vestido con los colores negro y amarillo, los colores de Munich. Nosotros subimos al campanario de la cercana Peterskirche, desde donde se tiene una vista muy buena de la ciudad, eso si tras subir 300 escalones. En la plaza también se encuentra la fuente del pez, donde el miércoles de ceniza los miembros del consistorio lavan sus carteras para asegurar las finanzas municipales.

Desde Marienplatz podemos dar un paseo por las principales calles comerciales, Kaufingerstrasse y Neuhauserstrasse. Nos encontraremos en primer lugar con la iglesia principal de Munich, Frauenkirche, inconfundible con sus dos torres coronadas por cúpulas en forma de bulbo. Es un edificio de ladrillo con 3 naves, bastante soso. Quizás lo más llamativo es "la huella del diablo", un punto señalado con una huella en el suelo, desde donde no se ve ninguna ventana de la iglesia, tan sólo las columnas y la tumba de Luis IV de Baviera.


- Frauenkirche desde el campanario de Peterskirche .


Más adelante se encuentra Michaelskirche, que tiene una enorme nave central, tan sólo superada por San Pedro en el Vaticano, con una gran bóveda de cañón. Casi enfrente está la cervecería más antigua de Munich, Augustinerbräu, con una bonita fachada. Nuestro recorrido termina en Karlstor, una de las puertas que daba acceso a la antigua muralla.

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