21 de septiembre de 2009

Sierra de Urbión II

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Bajamos la cima del Urbión y por un sendero que nace a la izda de la base del pico, nos dirigimos hacia el collado donde se ubica la segunda cumbre del día, el pico Zorraquín (foto inferior). Antes de llegar al collado nos encontramos con una de las múltiples lagunas de origen glaciar de la zona, conocida como la Laguna Larga.




Iniciamos el ascenso al pico Zorraquín por un sendero que discurre entre matorrales y pequeños pinos, que se pierde cerca de la cima. Se alcanza en 45' desde el Urbión; aunque la vista desde ella es mucho menos interesante. Desandamos el camino hasta regresar al collado y cogemos el sendero de la dcha (el de la izda lleva a la Laguna Negra). Si no queréis andar tanto podéis obviar ésta segunda ascensión y coger el sendero al llegar al collado.




Nuestro siguiente destino es la Laguna Helada (foto superior), en la cual es frecuente ver en verano al ganado refrescarse en sus aguas; y desde aquí alcanzamos el Mirador de la Laguna Negra (foto inferior), donde contemplaremos sus aguas oscuras, al remanso de las grandes moles rocosas. Podemos dejar volar la imaginación y ver discurrir entre sus aguas algunas de las leyendas locales, especialmente la de Alvargonzález de Machado (de obligada e inolvidable lectura para todo aquel que visite Soria).
Desde el Pico Zorraquín hay 60' hasta el mirador. Tan sólo nos queda continuar el camino, unos 30', hasta alcanzar el coche y dirigirnos a alguno de los mesones de la zona y comernos unas chuletas o una caldereta de cordero, bien merecida después de la caminata.


19 de septiembre de 2009

Sierra de Urbión I

Nos trasladamos de nuevo a una de nuestras queridas provincias olvidadas, la desconocida y fabulosa Soria. Vamos a realizar un recorrido circular que nos llevará a las cimas de los Picos Urbión (2229 m) y Zorraquín (2091 m).
Partimos en coche desde la localidad de Covaleda (ver "Ruta de los Puentes del Duero"), a la salida del pueblo cogeremos el desvío hacia Urbión. Son 17 Km, los primeros asfaltados y la segunda parte por pista de tierra en regular estado; en continuo ascenso. Lo ideal es disponer de un vehículo todoterreno, aunque se puede hacer con un turismo, a paso lento y con precaución en los numerosos baches. En total son unos 30’ hasta el paraje “El Muchachón”, reconocible por una cerca metálica para el ganado; donde dejaremos el coche y empezaremos la caminata.




Este primer tramo es el más árido, por un camino desértico, desde el que se tiene una buena panorámica de los pinares de los pueblos de la comarca (Covaleda, Duruelo, Regumiel y Quintanar). Dejaremos a mano dcha el desvío al mirador de la Laguna Negra por el cual regresaremos.
Al llegar a la base del pico veremos a la izda el Valle de Duruelo, donde se ubica el nacimiento del río Duero (un pequeño caño que defrauda bastante).
La subida hasta la cima es sencilla por un sendero marcado. Desde ella hay una magnífica vista de la Sierra de Urbión (foto superior) y de la Laguna de Urbión (foto inferior); asi como de las provincias de Soria, Burgos y La Rioja. Desde el punto donde dejamos el coche tardaremos unos 90’ a la cima.




Hay dos rutas alternativas para alcanzar el pico: la más conocida desde la Laguna Negra vía Vinuesa y la segunda por el Valle de Duruelo de la Sierra, por la carretera que lleva a Castroviejo.
Por cualquiera de ellas es imprescindible llevar abundante agua y comida.

....Continua

14 de septiembre de 2009

Día 11: Adios a Noruega

Al día siguiente por la mañana tomamos el vuelo de regreso a casa, vía Frankfurt.
Noruega ha sido el tercer país nórdico que visitamos, tras Finlandia e Islandia, y le situaríamos entre ambos en cuanto a su interés (Islandia sin duda ha sido el que más nos ha gustado). Aunque no ha pasado el tiempo necesario para madurar el viaje, nos ha parecido un lugar con un entorno precioso, quizás el más bonito que hemos visto, pero demasiado homogéneo (teniendo en cuenta que no hemos visitado el Norte). Es un país muy “civilizado”, con un altísimo nivel de vida y en el que da gusto moverse en familia, por las facilidades que ofrece.




Si tuviesemos que hacer la típica clasificación Top-5 sería ésta:

1- Preikestolen

2- Geirangerfjord

3- Briksdalsbreen

4- Bergen

5- Borgund Stavkirke

11 de septiembre de 2009

Día 10 (2ª Parte): Regreso a Oslo

Era día de regreso al aeropuerto de Oslo para coger el vuelo al día siguiente, 400 Km / 6 horas de viaje (sin contar las paradas). La carretera discurre por el interior y aunque los paisajes siguen siendo muy bonitos, se echan de menos los fiordos, afortunadamente la carretera es mucho mejor y puedes circular algo más rápido, aunque rara vez se superan los 90 Km/h.
La primera parada fue en Ringebu para ver la última stavkirke. En total vimos 6, una antológica (Borgund), 2 muy bonitas (Lom y Ringebu), 3 más flojillas (Roldal, Kaupanger y Rovden) y 1 imprescindible que no vimos (Urnes). Os aconsejo que os acerqueis a todas aquellas que os pillen de paso porque son un icono del viaje, que no volvereis a ver en otros lugares.


- Ringebu -


La segunda y última parada fue Lillehammer, donde visitamos el Olympiaparken, sede de las Olimpiadas de Invierno del 94 (tras las de Barcelona). Se puede visitar de forma gratuita, aunque por un precio módico se sube en telesillla a lo alto de los trampolines de salto (de 90 y 120 m), con unas vistas magníficas de la ciudad. Había entrenamientos de saltos, sobre hierba artificial. Viendolos desde la TV ya da la impresión que  no debe ser un deporte para cobardes, pero en directo parece increible que alguien se atreva a saltar desde tal altura. Realmente fue una visita que mereció la pena.


- Olimpiaparken -


Nos alojamos en el Thon Hotel Oslo Airport (1190 NOK habitación familiar). Típico hotel de aeropuerto para viajes de negocios, moderno y funcional, con gran desayuno buffet, wifi gratuito y un salón gigante de juegos infantiles con castillo inflable que hizo las delicias de nuestras hijas. Desde él se tarda 5’ en coche al aeropuerto; hay servicio de autobus (de pago, al igual que el parking). Muy recomendable. Además al lado había un McDonals que nos solucionó la cena y una gasolinera para entregar el coche de alquiler con el depósito lleno.

9 de septiembre de 2009

Día 10 (1ª Parte): Y la luz se hizo sobre Trollstigen

Tuvimos suerte y amaneció despejado, por lo que volvimos a subir y bajar el Trollstigen y ésta vez si que pudimos comprobar el increible trazado de la carretera con curvas imposibles. Como una imagen vale más que cien palabras contemplar la foto.




Y ahora un pequeño video en el que se aprecia el ancho de la calzada y el problema que se plantea cuando aparece uno de los numerosos autobuses turísticos.







6 de septiembre de 2009

Día 9 (2ª Parte): Andalsnes


Tras la lluviosa mañana nos dirigimos al Trollstigen Camping, situado nada más bajar del Trollstigen. Más que un camping es una parada de autobuses turísticos con una tienda de recuerdos y un pequeño restaurante. Alrededor de él se dispersan unas cuantas cabañas de madera, que no están mal. Daba sensación de algo desangelado, no se si por el día, aunque el entorno era magnífico, a los pies de los grandes bloques rocosos de Trollveggen.


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Después de comer en la cabaña, recorrimos 10 Km hasta Andalsnes. Es la ciudad mayor de los alrededores, punto final de uno de los mejores trayectos en tren de Noruega, Raumabanen. Tras pasear por el puerto intentamos llegar hasta la catarata Mardalsfossen, una de las más altas del mundo, pero desistimos por el aguacero que estaba cayendo y lo lejos que estaba.




Cambiamos de rumbo y fuimos hasta Rodven, a ver su deteriorada stavkirke. Si Borgund fue la estrella de éstas iglesias de madera, ésta simboliza el lado opuesto. Está apuntalada para que no se venga abajo y apartada de los circuitos turísticos, en el recodo de un perdido fiordo que te hace comprender lo inhóspito de la geografía del país.

Nos quedamos con las ganas de ver tantas otras cosas: Alesund, Molde y la carretera del Atlántico...  pero el tiempo no daba para más.

4 de septiembre de 2009

Día 9 (1ª Parte): Geiranger - Trollstigen

Éste fue el único día lluvioso de todo el viaje, que estropeó el recorrido en coche probablemente más famoso de toda Noruega, la Rv63 o Ruta Dorada. Nada más salir de Geiranger una carretera sinuosa (carretera del águila) asciende hasta otro magnífico mirador, Ornesvingen, en el cual se tiene una preciosa vista lateral del fiordo y especialmente de la catarata de las siete hermanas.




Proseguimos el viaje hasta Eidsdal donde se coge el ferry a Linge y desde aquí se llega a una región famosa por sus fresas, Valldal, donde se venden en puestos ambulantes al lado de la carretera (cestas de medio kilo 25-30 NOK).
A 15 Km de Valldal se encuentra Gudbransjuvet, un angosto cañón de rocas por el que el agua discurre con una fuerza impresionante. Se encuentra al lado de la carretera, bien señalizado y de muy fácil acceso. El cañón se contempla desde unos miradores aptos para todos los públicos.





La carretera comienza a ascender progresivamente hasta los 850 m, pero lo realmente vertiginoso es la bajada, la famoso carretera de los trolls (trollstigen). Esta carretera se inauguró en los años 30 sobre un antiguo paso de montaña a través del macizo montañoso del Trollveggen, uno de los más difíciles de escalar de Europa (su cima no se conquistó hasta 1965). Son once cerradas y estrechas curvas (cada una con su nombre) que no pudimos ver prácticamente por una cerrada niebla (al día siguiente nos desquitamos).





La mejor vista de la carretera y donde realmente se aprecia ésta es desde el nuevo mirador en la cima de la misma, antes de iniciar la bajada. Al terminar el descenso no hay que perderse la única señal de tráfico del mundo que advierte del paso de trolls.


1 de septiembre de 2009

Día 8 : Geirangerfjorden

Como ya comentamos, habíamos decidido hacer el clásico viaje en barco por tan sólo unos de los fiordos, elegimos Geirangerfjorden y fué un acierto. Es un trayecto corto de 16 Km (1 hora), pero que concentra en ese tramo toda la belleza de los fiordos de Noruega, que por otra parte pueden llegar a ser repetitivos (paisaje idílico, otro paisaje idílico, nuevo paisaje idílico...).
Desde Stryn hay 60 Km (una hora) hasta Hellesylt, donde se embarca. Os dejo el enlace con los horarios. Es importante llegar una media hora antes para asegurarse pasaje, porque en los meses de verano se llena. Sólo permiten reservar a los autocares y el billete se compra en el momento de embarcar, al igual que en resto de los ferrys. El ticket familiar no costó 495 NOK, un precio razonable para los estándares noruegos, dado que es uno de los mayores puntos turísticos.



Coged al subir al barco un folleto, al lado de la cafetería, porque no se entiende nada de lo que dice el guía por megafonía.
El fiordo es espectacular, encajonado entre altísimas paredes rocosas, con granjas abandonadas en lugares inverosímiles y numerosas cascadas deslizándose hacia las aguas del fiordo, las dos más famosas son las siete hermanas y el pretendiente (foto superior, sobrevolada por un helicóptero con turistas a bordo).
Geiranger es un pequeño pueblo ubicado al fondo del fiordo, rodeado de montañas; en un entorno que dificilmente se puede superar con la imaginación. El pueblo en sí es tan sólo un punto de atraque de los grandes cruceros (llegan varios al día), con las típicas tiendas de recuerdos y restaurantes. De hecho los cruceros son mayores que el pueblo, pero es llamativo como el barco gigante se vuelve enano cuando se aleja entre las paredes del fiordo.
Lo interesantes son los alrededores. Es visita obligada el mirador de Flydalsjuvet a 5 km, en dirección a Stryn. Desde él  se tiene una inmejorable vista frontal del fiordo, con Geiranger a los pies. La famosa foto asomado al acantilado no es posible hacerla como tal, ya que se ha vallado éste para evitar accidentes.




Nos alojamos en Grande Camping, situado en la orilla del fiordo, muy cerca del pueblo. La cabina (890 NOK) era magnífica, con unas vistas muy buenas del fiordo. Otro lujo del camping es el alquiler de barcas a motor para navegar por el fiordo. Por no hacer caso al refrán, "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", nos quedamos con las ganas, porque al día siguiente llovíó a cántaros.