30 de octubre de 2009

Venecia: Museos e Iglesias

La mejor colección de pintura veneciana del mundo se encuentra en la Galleria dell'Accademia, situada justo enfrente del puente del mismo nombre. Es a Venecia lo que el Museo de los Uffizzi a Florencia. No es demasiada extensa (24 salas) y no tienes la sensación de estar perdido entre tanto cuadro como en otros museos de pintura. Hay obras de Veneziano, Veronés, Tintoretto, Bellini, Tiziano... una de las más famosas es "Tempestad" de Giorgione (sala 5). Si no habeis quedado satisfechos de tanto cuadro, tranquilos que teneis mucho más donde elegir: Museo Peggy Guggenheim, Scuola Grande di San Rocco, Scuola di San Giorgio degli Schiavoni....


- San Giorgio Maggiore -


Tras la Basílica de San Marcos, la otra gran iglesia de Venecia es Santa Maria Gloriosa dei Frari, de estilo gótico. En su interior se encuentran las tumbas del pintor Tiziano, del escultor Canova  y del compositor Monteverdi. Hay varias obras de arte que no os debeis perder: el lienzo del altar "la Asunción" de Tiziano,  el tríptico de la Virgen de Bellini y la estatua de San Juán Bautista de Donatello.

Hay otras dos grandes iglesias que se contemplan desde cualquier punto de la ciudad: la comentada Santa Maria della Salute y San Giorgio Maggiore. Una pequeña iglesia pero con detalles interesantes es Santa Maria dei Miracoli con fachada e interior de marmol y unas preciosas pinturas en el techo.

25 de octubre de 2009

Venecia: Palacio Ducal

Este inmenso palacio adyacente a la Basílica de S. Marcos fue la residencia oficial de los dux que dirigieron Venecia durante siglos. El exterior es fantástico, una inmensa fachada de piedra con arcadas de columnas. El interior muestra el poder que tuvo la República de Venecia durante siglos: la Scala d'Oro que da acceso a la segunda planta, la Sala del Consejo (no os perdáis los retratos de los dux con la cortina negra en el lugar del traidor Martin Falier), la Sala del Escudo con grandes mapas y globos terráqueos, la escalinata de los gigantes por donde accedían las visitas oficiales, las estancias del dux...




Hay numerosos cuadros de interés, especialmente el Paraiso de Tintoreto, en la Sala del Consejo, al parecer es el óleo más grande que existe. Y por último, rincones con especial encanto: la Bocca di Leone, un buzón con cara de león donde se hacían denuncias anónimas de algún ciudadano; las mazmorras, ya que además de Palacio hizo las funciones de prisión. Por sus estrechos pasillos se ven las diminutas celdas y para acceder a ellas se cruza el famosísimo puente de los suspiros, llamado así por los suspiros de los condenados al pasar por él, ya que era el último lugar de Venecia que veían antes de ingresar en la prisión. El exterior puede pasar desapercibido al estar oculto continuamente por turistas.




La entrada al Palacio incluye las visitas al Museo Correr, Museo Arqueológico y a la Biblioteca Nacional Marciana, para los que aún deseen empaparse más de la historia de La Serenísima. Como en otras visitas es recomendable madrugar y evitar las horas puntas y las colas interminables.


18 de octubre de 2009

Basilica de San Marcos


Su construcción comenzó en el año 832 para albergar los restos de San Marcos, el patrón de la ciudad, robados en un monasterio de Alejandria por comerciantes venecianos. Se siguió el modelo de la iglesia de los Santos Apostoles de Constantinopla. La fachada es imponente con sus cúpulas doradas, especialmente al atardecer, cuando quizás alcanza todo su esplendor.
















La entrada es gratuita, generalmente tras una cola, no tan grande como la del Campanile o el Palacio Ducal, aunque se cobra para ver el tesoro y el retablo (Pala d'Oro). No dejan introducir mochilas y hay que de dejarlas en una consigna de un edificio anexo. El interior me recordó a Santa Sofia en Estambul, de estilo bizantino, diferente a las clásicas catedrales góticas que estamos acostumbrados a ver en Europa. Atención a los preciosos mosaicos del suelo y de la cúpula. No dejeis de salir al balcón (Loggia dei Cavalli), con la mejor vista que se puede tener de la Plaza S. Marcos. Los caballos no son los originales, los cuales están en el museo.

16 de octubre de 2009

Plaza San Marcos


Si llegáis por la laguna en barco lo primero que os encontraréis es la plaza más pequeña, la Piazzetta, flanqueada por las columnas de San Marcos y San Teodoro. Aquí se celebraban las ejecuciones públicas por lo que se considera señal de mala suerte pasar entre ambas. Tras la Piazzetta se encuentra la inmensa Plaza de San Marcos presidida por la Basílica. Es mejor visitarla a primera hora de la mañana o al atardecer para evitar las hordas de turistas cámara en mano que invaden todas las esquinas. Además de la Basílica de San Marcos y del Palacio Ducal, que merecen capítulo aparte, la Plaza tiene muchos rincones interesantes.




El primero es el Campanile al que se puede subir en ascensor hasta sus casi 100 metros de altura, desde donde se tienen unas grandes vistas de la ciudad e incluso de los Alpes. Es el edificio más alto de Venecia y además de campanario de la basílica hizo funciones de faro del puerto. Sus cinco campanas marcaron historicamente los acontecimienos cotidianos de la ciudad (la campana Maleficio anunciaba las ejecuciones, la Mezza Terza las reuniones del Senado...). A principios del siglo XX se vino abajo debido a la erosión por el agua de la escasa cimentación, reconstruyéndose unos años más tarde. Nos llamó la atención que desde ésta altura tan sólo se aprecian los grandes canales, el resto, perdidos entre la maraña de casas, pasan totalmente desapercibidos. Suele haber una gran cola para subir.




Otros puntos de interés son:

La Torre dell' Orologio, reloj renacentista con esfera de 24 horas con los símbolos del Zodiaco.

Los edificios del siglo XV donde residian los administradores del Estado (Procuratie) y la libreria Sansoviniana.

Si os queréis dar un lujo (los precios de un simple café son de escándalo) entrad en el Café Florian, el más antiguo de Europa (1720), que conserva aún parte de su decoración original.

Además, la Plaza de San Marcos invita a pasear, a dar de comer a las palomas (creo que lo han prohibido), escuchar la música de  las orquestas de cámara tocando en las terrazas de los cafés o disfrutar de un helado mientras los rayos del atardecer iluminan la fachada de la Basílica.


8 de octubre de 2009

Venecia: Gran Canal

El Gran Canal, junto con la Plaza San Marcos, son la esencia de Venecia. Es uno de los más de 170 canales de la ciudad, pero como su nombre indica es el canal más amplio, con 4 Km de longitud y 80 metros de anchura, en algunos puntos. La mejor forma de recorrerlo es en la línea 1 o 82 del vaporetto, os recomendamos un viaje ida y vuelta desde la Plaza San Marcos hasta la estación de tren y luego ir haciendo paradas en los lugares de interés. Es obligatorio hacer uno de los viajes cuando cae la noche.
La entrada al Gran Canal está flanquedada por la imponente figura de Santa Maria della salute, iglesia construida en el siglo XVII para conmemorar la desaparición de la epidemia de peste que asoló la ciudad.



El canal es curvilíneo y a lo largo de él se situan numerosos palacios (Palacio Grassi, Ca´Pesaro, Ca Rezzonico, Ca' Dario, Ca´d´Oro...), que muestran la fuerza económica de "la Serenísima", cuando dominaba el comercio marítimo. Todos ellos están cargados de historia, muchos fueron habitados por personajes famosos (Wagner, Lord Byron...). Además está repleto de góndolas, lanchas-taxis, pequeñas embarcaciones mercantes...
El canal puede ser cruzado por 3 puentes. El primero el de la Gallerie dell'Accademia, llamado así porque conduce al museo de pintura por excelencia de Venecia. Es un puente de madera desde el que se tiene una magnífica vista del comienzo del canal. El segundo puente es el de Rialto, el más famoso. Un precioso puente de piedra, cubierto, repleto de tiendas y de turistas. Por último el tercer puente es el de los Descalzos, en las proximidades de la estación. Hay un cuarto puente proyectado por Calatrava y rodeado de polémica.

2 de octubre de 2009

VENECIA: preparando el viaje

De Venecia encontrareís opiniones muy extremas: ciudad cara, sucia, mal cuidada, plagada de turistas...... ciudad única, maravillosa, romántica, encantadora....
Lo curioso es que ambas opiniones tienen parte de verdad, aunque nosotros somos más partidarios del segundo punto de vista.

Si podéis, evitar los meses de verano, porque los turistas asoman por todas las esquinas (nunca hemos visto tantos japoneses juntos) y suele hacer bastante calor; aunque nosotros fuimos en Agosto y sobrevivimos.
Os aconsejo llegar de noche y en barco, es una experiencia fantástica adentrase por la laguna a oscuras y ver aparecer las luces de la ciudad. El aeropuerto (Marco Polo) se encuentra a 8 Km y desde allí un servicio de lanchas (Alilaguna) os deja en la misma Plaza de San Marcos. También podeis acercaros en autobús, pero claro está, no tiene el mismo encanto.
 ¿Cúantos días se necesitan? Depende de lo que querais ver, los ideal son al menos 2-3 días. Nosotros estuvimos 5 y vimos muchísimas cosas, sin prisas. El típico viaje de 2-3 días en Roma, otros tantos en Venecia y Florencia, no lo recomiendo para nada. Es mejor concentrarse en lo que más os interese y visitarlo a fondo y con paciencia, que es de verdad como se disfruta.




Los hoteles sueles ser caros y bastante viejos (no les vendría mal un plan renove). Está la opción de alojarse en la vecina localidad de Mestre, donde encontrareis mejores hoteles y más baratos, pero tened en cuenta que hay que desplazarse (tiempo y dinero).
Nos alojamos en el Hotel San Moisé, muy céntrico, a 5' de la Plaza San Marcos. Las habitaciones son pequeñas. El desayuno normalito, pero con el encanto de ver los canales mientras te tomas un expresso.
Venecia es uno de los lugares más caros de Italia, de por sí ya cara. Es dificil encontrar buenos sitios para comer sin dejarse medio crédito de la VISA. Aunque siempre son socorridas las porciones de pizza y los helados son buenísimos. Un lugar barato es Chat qui rit (calle Tron,muy céntrica), autoservicio sin ningún encanto, pero al menos se come por una cantidad razonable. No dejeis de beber un Spritz, una especie de vermut, en una terraza de alguna plaza algo alejada del bullicio (por ejemplo Santa Margarita).
Si quereis un recuerdo típico y a la vez interesante una buena opción son las típicas máscaras de carnaval. Las hay muy baratas en los puestos callejeros y más caras y de gran calidad es cualquiera de los múltiples talleres artesanos dispersos por la ciudad.

Para moverse lo mejor son las piernas y callejear por sus canales, para encontrar sitios inverosímiles: callejuelas con diminutos puentes y hornacinas con imágenes de la Virgen.  Es indispensable el famoso vaporetto para recorrer mayores distancias. En cuanto a la góndola, son carísimas y en época alta pierden parte de su encanto, porque ireis en una romería de góndolas, una tras otra, con la pareja de turistas. Pocas veces un tópico es tan parecido a la realidad, los gondoleros visten con la típica camisa veneciana a rayas y cantan O sole mio... Hay una versión barata de la góndola, que los turistas no suelen conocer, y es el Traghetto, que cruza el Gran Canal de una orilla a otra por un precio módico. No es tan romántico, pero podeis decir que habeis montado en góndola.