16 de octubre de 2009

Plaza San Marcos


Si llegáis por la laguna en barco lo primero que os encontraréis es la plaza más pequeña, la Piazzetta, flanqueada por las columnas de San Marcos y San Teodoro. Aquí se celebraban las ejecuciones públicas por lo que se considera señal de mala suerte pasar entre ambas. Tras la Piazzetta se encuentra la inmensa Plaza de San Marcos presidida por la Basílica. Es mejor visitarla a primera hora de la mañana o al atardecer para evitar las hordas de turistas cámara en mano que invaden todas las esquinas. Además de la Basílica de San Marcos y del Palacio Ducal, que merecen capítulo aparte, la Plaza tiene muchos rincones interesantes.




El primero es el Campanile al que se puede subir en ascensor hasta sus casi 100 metros de altura, desde donde se tienen unas grandes vistas de la ciudad e incluso de los Alpes. Es el edificio más alto de Venecia y además de campanario de la basílica hizo funciones de faro del puerto. Sus cinco campanas marcaron historicamente los acontecimienos cotidianos de la ciudad (la campana Maleficio anunciaba las ejecuciones, la Mezza Terza las reuniones del Senado...). A principios del siglo XX se vino abajo debido a la erosión por el agua de la escasa cimentación, reconstruyéndose unos años más tarde. Nos llamó la atención que desde ésta altura tan sólo se aprecian los grandes canales, el resto, perdidos entre la maraña de casas, pasan totalmente desapercibidos. Suele haber una gran cola para subir.




Otros puntos de interés son:

La Torre dell' Orologio, reloj renacentista con esfera de 24 horas con los símbolos del Zodiaco.

Los edificios del siglo XV donde residian los administradores del Estado (Procuratie) y la libreria Sansoviniana.

Si os queréis dar un lujo (los precios de un simple café son de escándalo) entrad en el Café Florian, el más antiguo de Europa (1720), que conserva aún parte de su decoración original.

Además, la Plaza de San Marcos invita a pasear, a dar de comer a las palomas (creo que lo han prohibido), escuchar la música de  las orquestas de cámara tocando en las terrazas de los cafés o disfrutar de un helado mientras los rayos del atardecer iluminan la fachada de la Basílica.


No hay comentarios:

Publicar un comentario