18 de octubre de 2009

Basilica de San Marcos


Su construcción comenzó en el año 832 para albergar los restos de San Marcos, el patrón de la ciudad, robados en un monasterio de Alejandria por comerciantes venecianos. Se siguió el modelo de la iglesia de los Santos Apostoles de Constantinopla. La fachada es imponente con sus cúpulas doradas, especialmente al atardecer, cuando quizás alcanza todo su esplendor.
















La entrada es gratuita, generalmente tras una cola, no tan grande como la del Campanile o el Palacio Ducal, aunque se cobra para ver el tesoro y el retablo (Pala d'Oro). No dejan introducir mochilas y hay que de dejarlas en una consigna de un edificio anexo. El interior me recordó a Santa Sofia en Estambul, de estilo bizantino, diferente a las clásicas catedrales góticas que estamos acostumbrados a ver en Europa. Atención a los preciosos mosaicos del suelo y de la cúpula. No dejeis de salir al balcón (Loggia dei Cavalli), con la mejor vista que se puede tener de la Plaza S. Marcos. Los caballos no son los originales, los cuales están en el museo.

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