25 de octubre de 2009

Venecia: Palacio Ducal

Este inmenso palacio adyacente a la Basílica de S. Marcos fue la residencia oficial de los dux que dirigieron Venecia durante siglos. El exterior es fantástico, una inmensa fachada de piedra con arcadas de columnas. El interior muestra el poder que tuvo la República de Venecia durante siglos: la Scala d'Oro que da acceso a la segunda planta, la Sala del Consejo (no os perdáis los retratos de los dux con la cortina negra en el lugar del traidor Martin Falier), la Sala del Escudo con grandes mapas y globos terráqueos, la escalinata de los gigantes por donde accedían las visitas oficiales, las estancias del dux...




Hay numerosos cuadros de interés, especialmente el Paraiso de Tintoreto, en la Sala del Consejo, al parecer es el óleo más grande que existe. Y por último, rincones con especial encanto: la Bocca di Leone, un buzón con cara de león donde se hacían denuncias anónimas de algún ciudadano; las mazmorras, ya que además de Palacio hizo las funciones de prisión. Por sus estrechos pasillos se ven las diminutas celdas y para acceder a ellas se cruza el famosísimo puente de los suspiros, llamado así por los suspiros de los condenados al pasar por él, ya que era el último lugar de Venecia que veían antes de ingresar en la prisión. El exterior puede pasar desapercibido al estar oculto continuamente por turistas.




La entrada al Palacio incluye las visitas al Museo Correr, Museo Arqueológico y a la Biblioteca Nacional Marciana, para los que aún deseen empaparse más de la historia de La Serenísima. Como en otras visitas es recomendable madrugar y evitar las horas puntas y las colas interminables.


No hay comentarios:

Publicar un comentario