19 de enero de 2010

Casa de Ana Frank

Probablemente el lugar con más colas de Amsterdam sea la casa de Ana Frank, por lo cual es conveniente ir a primera hora. En esta casa se ocultaron de la persecución de los nazis las familia judias Frank y Van Daan durante los años 1942-1944. Durante este periodo la adolescente Ana Frank escribió un entrañable diario en el que narra la vida cotidiana de las familias en su encierro. Tras ser delatados a los nazis, fueron deportados a diversos campos de concentración, donde tan sólo el padre sobrevivió y dió a conocer al mundo el diario que la ha hecho pasar a la historia. Lo más destacable de la casa es la librería giratoria que a modo de puerta secreta daba acceso a las habitaciones donde vivían. Hay detalles entrañables como las marcas en la pared de la altura de los niños o el trazado de las líneas del frente en un mapa de Europa, con el avance de las salvadoras tropas aliadas. De los más de 100.000 judíos de Amsterdam tan sólo consiguieron sobrevivir unos 15.000. En la tienda de la casa-museo podeis comprar un ejemplar del diario.




Ana Frank escuchaba diariamente las 48 campanas de la vecina iglesia Westerkerk (iglesia del Oeste), la más bonita de la ciudad. En ella destaca el órgano del siglo XVII y especialmente las mejores vistas que se pueden tener de Amsterdam desde su torre-campanario, conocida como "Juan el largo". Es una larga subida (85 m) por unas escaleras de madera que en algunos tramos dan algo de vértigo. Como detalle curioso, Rembrand fue enterrado aquí, aunque no hay rastro de la tumba, tan sólo un monumento conmemorativo.

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