9 de marzo de 2010

Vacaciones en una cabaña finlandesa

La mayoría de los que viajan en verano a Finlandia lo hacen para alojarse en una típica cabaña al lado de un lago. Están distribuidas por todo el país, pero son más numerosas en la región central, donde se agrupan el mayor número de lagos. Nosotros nos decidimos por una situada en Karelia, cerca de la frontera con Rusia, para estar más alejados de la civilización y acercarnos a Laponia, ya que teníamos pensado ir en coche hasta Rovaniemi.

Hay cabañas de todos los tamaños y categorías. Son usadas por los finlandeses como segunda residencia en los fines de semana y en las vacaciones estivales. Todas ellas son de madera, suelen tener una sauna (a la cual dedicaremos un capítulo entero) y un pequeño embarcadero y están equipadas con todos los electrodomésticos, aunque es mejor que os informéis bien antes. Nuestra cabaña era para cuatro personas y tenía 2 habitaciones, salón-comedor con chimenea y baño con sauna.




En el exterior tenía una inmensa barbacoa (edificio pequeño de la foto superior), otra cabaña para almacenar leña y un embarcadero con una barca y cañas para pescar. La cabaña estaba situada en el extremo norte del  inmenso lago Pielinen, el 4º del país con más de 100 Km de longitud, en una especie de península con otras 5-6 cabañas dispersas, pero realmente no veias a nadie, tan sólo se oia el paso de los coches por una carretera cercana.




Alternábamos un día de descanso en la cabaña, dedicado a pasear por el bosque, recoger arándanos (a montones), meternos en la sauna y bañarnos a continuación en las frias aguas del lago o dar un paseo en barca; con excursiones a lugares próximos. Son unas vacaciones ideales para desconectar con el mundo, pero hay que buscarse actividades complementarias porque tanto descanso puede agobiar.

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