21 de agosto de 2010

Siracusa

Los dos siguientes dias del viaje les dedicamos a Siracusa y a las ciudades barrocas del sureste. Elegimos  otro alojamiento de agriturismo, Limonetto. Un establecimiento con solera en una explotación de cítricos regentado por una familia muy amable. Cercano a Siracusa, el acceso era dificil al encontrarse la carretera cortada por obras. Un lugar apacible aunque un poco añejo.



La ciudad de Siracusa es otro de los lugares de Sicilia cargado de historia (Arquímedes, Dionisio...). Tiene dos principales puntos de interés: la isla de Ortigia y el parque arqueológico. La isla de Ortigia es el núcleo original de la ciudad fundada por los griegos. Esta unida al resto por un puente abierto al tráfico rodado sólo para residentes. El coche hay que dejarlo en el aparcamiento de la entrada o en las calles aledañas a la isla. Ortigia es un laberinto de calles estrechas y edificios de piedra blanca. Quizás por visitarla después de comer, con las calles desiertas, nos dió un aspecto algo desangelado, lejos de la vitalidad de Taormina. Es muy interesante el interior de la catedral con las columnas originales del antiguo templo dórico del siglo V a.C. La Fontana Aretusa es otro lugar lleno de reseñas mitológicas, con papiros y patos y la magnífica vista del mar.




Dejando Ortigia y dirigiéndose hacia la moderna Siracusa, en 5' en coche se llega al Parque Arqueológico de la Neápolis (entrada 10 €). Id provistos de agua, crema solar y gorra porque el sol te achicharra. Hay varios lugares de interés, pero sobre todo destacan dos. El primero es el teatro griego, de piedra tan blanca que hace daño a la vista cuando se refleja en ella el sol. Cuando lo visitamos estaban recogiendo las gradas instaladas para el festival de teatro clásico que se celebra durante el verano. El otro es la célebre oreja de Dionisio, una cueva con una entrada en forma de oreja, en el interior de una gran cantera de piedra caliza reconvertida en jardín y donde trabajaban  los prisioneros griegos capturados en la guerra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario