23 de septiembre de 2010

Sicilia: finale

El viaje llega a su fin. Como habeis visto Sicilia tiene mucho que visitar y muy variado. Es un lugar que de verdad merece la pena ir, si es posible fuera de temporada alta para evitar las hordas de turistas en los monumentos más famosos y el calor.



Como es habitual vamos a jugar al absurdo juego de elegir los 5 lugares que nos han parecido los mejores, que por supuesto es opinable y criticable:

1- Panarea y Stromboli.
2- Taormina.
3- Valle de los templos (Agrigento)
4- Erice.
5- Etna.

y por supuesto... la gastronomía siciliana.

20 de septiembre de 2010

Cocina Siciliana

Sicilia es el mejor sitio donde hemos comido fuera de España. Su cocina se basa en unas materias primas de primera calidad (aceite de oliva, frutas, hortalizas, pescados..) y en una mezcla de cocina tipicamente mediterránea, pero con influjos del norte de Africa. En cualquier local la comida alcanza una buena nota. Un menú completo siciliano está compuesto por antipasti (entrantes), un plato de pasta, un segundo plato generalmente de carne o pescado al que se le puede añadir contorni (guarnición) y el postre. Claro está que comerse todo esto es dificil y que con un plato principal y el postre es suficiente.



Estos son algunos de los manjares que no debeis de dejar de probar:
- Pasta alla norma: con berenjena y ricotta salado (queso fresco).
- Pasta con le sarde: pasta con sardinas. Sólo apto para estómagos fuertes.
- Pasta con pesto alla trapanese, como vimos en Trapani.
- Pasta con pez espada, el pescado por excelencia de Sicilia.
- Caponata: verduras fritas con anchoas, aceitunas y tomate.
- Arancini: bolas de arroz  rebozadas rellenas de carne...
- Todo tipo de pescados frescos a la brasa.
- Cuscus de pescado: si tuviera que elegir sólo un plato, me quedaría con éste.
- Cotoletta alla palermitana: filete de ternere cortado muy fino y rebozado.
- Cassata: la tarta más famosa, a base de ricotta, frutas y chocolate.
- Cannoli: grandes cañas rellenas de ricotta dulce.
- Granites (granizados) de frutas frescas, acompañados de bollería.
- Helados. Los mejores, en las ciudades del Barroco.
- Passito di Pantelleria, unos de los mejores moscateles que hemos bebido.

Esto es tan sólo es un resumen, la lista es interminable.

17 de septiembre de 2010

Érice

Érice es la hermana de Trapani. Si Trapani se extiende a los pies del mar, Erice lo hace en las alturas, en el mítico monte Erix, centro de culto a Venus. Para llegar a Érice se puede hacer la machada de subir una sinuosa carretera. Pero es mucho más recomendable llegar en el funicular que parte desde desde el final de Trapani, mucho más relajado y con unas vistas preciosas. El trayecto dura unos 20'.


 Es una encantadora villa medieval, para nuestro gusto la localidad más bonita de Sicilia, junto a Taormina. Aunque no tiene ningún monumento famoso, la ciudad en si en un gran museo, con callejuelas de piedra repletas de tiendas de artesanía o de productos típicos sicilianos. Además, a diferencia de Taormina, no están repletas de turistas. Hay numerosos restaurantes, en los que se pueden degustar los mismos platos de Trápani. No dejeis de ir a Grammatico Maria, un café-pasteleria de los de antes. Hay que pedir un cannoli y un café y degustarlos en un pequeño patio situado al final de la tienda. Es uno de esos momentos a los que Abderramán III se debía referir cuando hablaba de los catorce días de felicidad que había disfrutado a lo largo de su vida.

14 de septiembre de 2010

Trapani

Nuestra visita a Sicilia llega a su fin. El penúltimo día estuvo dedicado a visitar dos localidades muy próximas entre si: Trápani y Erice, en el noroeste. Es una zona tranquila, agrícola, menos turística y con una gastronomia con influencias árabes. La capital de la región es Trapani, repleta como toda Sicilia, de iglesias y palacios. Lo principal de la visita es comer y especialmente sus dos platos más afamados: el cuscus de pescado  y una pasta local (busiate) con pesto a la trapanese. En las guías encontrareis un sinfín de buenos restaurantes, pues si algo abunda en Trapani es esto. Nosotros nos decidimos por uno de los más conocidos, la cantina siciliciana, una minúscula trattoria situada en un edificio en ruinas del barrio judio. La verdad es que la comida nos decepcionó un poco, especialmente el cuscus de pescado, nos gustó mucho más el que comimos en las eolias.


Lo que más nos gustó de Trapani son sus salinas, a unos 20' en coche por la carretera de la costa que se dirige a Marsala. Aquí se produce la mejor sal de Italia desde la Edad Media. El paisaje es precioso con las salinas, los pequeños veleros y los molinos de viento. Las salinas se encuentran en el interior de un parque natural, la Reserva Natural di Stagnone. Hay un pequeño museo dedicado a los molinos y una embarcación que te lleva a la isla de Motya, un asentamiento fenicio de los mejores conservados del mundo, que estaba unido a tierra por una carretera, hoy hundida bajo las aguas.
Nos alojamos en una casa rural muy recomendable, Casa Colomba, a unos 20 Km de Trapani en dirección Palermo. Personal muy amable, piscina, habitación amplia y un magnífico desayuno bajo una parra a base de productos caseros, el mejor del viaje.

11 de septiembre de 2010

Selinunte

Próximas al extremo suroeste de Sicilia se encuentran las ruinas de la ciudad griega de Selinunte, junto a Agrigento las más importantes de la isla. Las ruinas de los templos de Selinunte ocupan una extensión mucho mayor, pero están peor conservadas. Aunque se pueden visitar andando, las distancias son grandes, suele hacer mucho calor y no hay apenas sombra donde refugiarse, por lo que es muy recomendable utilizar el cochecito eléctrico ( 9 € más otros 9 € de la entrada) que te lleva de templo en templo. La verdad es que por el precio podían incluir guía, sin él la visita se hizo mucho menos amena que la de Agrigento y quizás por ese motivo nos gustó menos.



Hay dos zonas fundamentales de interés: la acrópolis y los templos orientales. La acrópolis está dividida por calles en cuatro secciones y en ella se situan 5 templos, tan sólo uno se encuentra en razonables condiciones. En los templos orientales se halla el templo E, el mejor conservado, ya que fue reconstruido en los años 50. A su lado están las ruinas del templo G, uno de los mayores de la cultura griega y actualmente tan sólo unos inmensos montones de gigantescas piedras. Desde luego lo mejor de Selinunte es su situación al borde del mar, con unos preciosas vistas de las ruinas desde la playa. Al igual que el anterior capítulo, es uno de los lugares que se pueden tachar del itinerario si este va justo de días y se visita Agrigento.

8 de septiembre de 2010

Agrigento II

Alrededor de Agrigento hay unos cuantos lugares interesantes que dan para otro día de viaje, aunque si vais justos de tiempo son prescindibles. Quizás el único que realmente no os deberíais perder es la Scala dei Turchi, una pequeña cala cercana a Agrigento, que según la tradición servía de refugio a los piratas turcos. Está rodeada por una gran roca de caliza, tan blanca que la luz del sol es cegadora. El contraste entre su blancura, el azúl del cielo y el verde del Mediterráneo es espectacular. Para acceder a la cala hay que descender un considerable número de escaleras, menos mal que al final hay un pequeño bar para poder refrescarse.

- Scala dei Turchi -

Otra playa muy bonita, aunque lejos de Agrigento (una hora en coche) es Eraclea Minoa. Situada a los pies de unas pequeñas ruinas griegas de escaso interés, salvo la gran vista que se tiene de la playa desde ellas. Otra peculiaridad de la playa es que está al lado de un pinar con unos de los campings mejores de Sicilia. Hay que recordar que aunque existen buenas playas en la isla, no son uno de los motivos de peso para visitar Sicilia.


- Vulcanelli di Macalube -

Por último nos dirigimos en coche en dirección norte a Aragona, en unos 20 minutos llegamos a los Vulcanelli di Macalube. Es un paraje curiosísimo donde existen  varios "mini -volcanes", menores de un metro, que emiten barro caliente. El paraje ha sido declarado recientemente parque natural, es muy pequeño y suele estar desierto. Os parecerá que os encontrais en la luna, en lugar de en Sicilia.

Para terminar este capítulo una recomendación gastronómica, la pizzeria Kokalos, situada en un desvío de la primera rotonda según se llega a Agrigento desde el Este. Os recomendamos ir a cenar, ya que se tienen una vistas magníficas del Valle de los Templos y las pizzas y la pasta son para recordar.

4 de septiembre de 2010

Agrigento I

Agrigento es otro de los puntos calientes del turismo siciliano gracias a sus templos. Sicilia (Magna Grecia) fue uno de los primeros lugares donde los antiguos griegos establecieron sus colonias y aquí están algunos de los mejor conservados. Las ruinas se encuentran en el Valle de los Templos. El nombre induce a error ya que asientan en una colina, con un telón de fondo horroroso, bloques de edificios de la ciudad moderna que desentonan totalmente. La colina está en pendiente y tiene una entrada en cada extremo, entre ambas hay 1.5 Km. Es muy aconsejable contratar un guía (10 € por persona aparte de los otros 10 € de la entrada) que además de hacer más interesante la visita, te lleva en autobús a la parte más alta de las ruinas, el templo de Juno, y así toda la visita se realiza en una cómoda bajada. Recordad el agua, la gorra, la crema solar y la paciencia, porque suelen producirse grandes colas para entrar.



El templo mejor conservado es el de la Concordia, realmente en muy buen estado. Los templos dedicados a Juno o Hera están en peores condiciones. Todos ellos están reconstruidos en algún momento de la historia, ya que el más antiguo es del siglo VI a.C. En la última parte del recorrido se encuentran un montón de piedras correspondientes a los restos del monumental templo de Zeus Olímpico y a sus pies una réplica de un atlante gigantesco que sostenía las columnas. En el Museo Arqueológico (se visita con la misma entrada) está el original. Para hacerse una idea de las dimensiones del templo hay que fijarse en la maqueta adyacente al gigante.
Nos alojamos dos noches en el Hotel Best Western Kaos, probablemente el mejor hotel de nuestro viaje, especialmente por su gigantesca piscina digna de un hotel caribeño.