20 de enero de 2011

Un capricho en Comillas

En el encantador pueblo marinero de Comillas (Cantabria) nos encontramos con un edificio singular, obra de un arquitecto también muy singular, Gaudí. Fue realizado por encargo del cuñado del Marqués de Comillas a finales del siglo XIX. Su verdadero nombre es Villa Quijano, pero es conocido como "El Capricho". El edificio nació como casa de veraneo al lado del gran Palacio de Sobrellano, residencia del Marqués.
El Capricho intenta reflejar formas arquitectónicas de Oriente, especialmente con la torre que imita a un alminar. Está completamente cubierto de cerámica de color verde, entre la que destacan los girasoles, que contrasta con el rojo del ladrillo.
Hasta el año pasado albergaba un restaurante propiedad de una empresa japonesa, como el propio edificio, pero ha cerrado recientemente (la dichosa crisis) y el único acceso posible al monumento es por el Palacio de Sobrellano, propiedad del Gobierno de Cantabria.




Además de los dos monumentos citados, en Comillas existen otros edificios modernistas como la inmensa Universidad Pontificia que domina desde un alto la localidad, la Fuente de los 3 caños, la Puerta de la Casa de Moro o... el cementerio, para los amantes de lo gótico.

3 de enero de 2011

Trillo


" La pena fue que se perdieran los baños de Carlos III, que eran famosos en toda España. Ya sabrá usted lo que decía el refrán: que Trillo todo lo cura, menos gálico y locura"

Este extracto pertenece a "Viaje a la Alcarria" el libro que escribió Cela a finales de los años 40 viajando por esta comarca de Guadalajara. Trillo es uno de los pueblos con más encanto de la zona. El texto hace mención al motivo por el que era célebre durante los siglos XVIII y XIX: sus baños. Luego cayeron en el olvido hasta que hace unos años se han recuperado en un moderno balneario, una buen lugar para descansar y descubrir estos parajes.


El paisaje de Trillo está dominado por los dos montículos conocidos como Tetas de Viana y por las dos gigantescas chimeneas de la central nuclear. El interior del pueblo es muy pintoresco al estar surcado por el río Cifuentes, que atraviesa una parte del mismo hasta desembocar en el Tajo. En su recorrido forma una sucesión de cascadas que se pueden contemplar desde dos escalinatas laterales. En el margen derecho se encuentra "La Casa de los Molinos", un caserón de piedra del siglo XIII convertido en museo. El paraje recuerda al de otro precioso pueblo burgalés: Orbaneja del Castillo. En la desembocadura del Cifuentes  se encuentra el símbolo del pueblo: el puente sobre el Tajo, reconstruido tras ser volado en la Guerra de la Independencia.

Otro lugar de los alrededores cargado de leyenda son las ruinas del monasterio de Santa María de Óvila, el cual fue vendido al magnate estadounidense Hearts (el ciudadano Kane de Orson Welles). Piedra a piedra fue trasladado hasta San Francisco con la intención de ser reconstruido en su gran mansión de California. El proyecto no fue llevado a cabo y los restos están dispersos por varios lugares de la ciudad.