13 de mayo de 2011

Cocido madrileño

Una de las tradiciones de un viaje a Madrid es comer un cocido. No es dificil encontrar restaurantes que lo ofrezcan en su menu y seguramente en cualquier bar de barrio lo preparan estupendo. Pero si lo que se busca en un lugar añejo, uno de los más afamados es la Taberna La Bola (en la calle del mismo nombre, muy cerca del Teatro Real). Este restaurante se abrió en el siglo XIX y aunque sirven otros platos típicos de la cocina madrileña, como los callos o el cordero asado, casi todo el que se acerca al local lo hace para degustar su cocido servido en pucheros de barro individuales, cocinado a fuego lento como lo preparaban nuestras abuelas.



El interior tiene el sabor añejo de los restaurantes centenarios, con algunos inconvenientes como la poca separación entre las mesas, el calor excesivo en verano y que no admiten tarjeta de crédito (algo incomprensible en un local tan turístico). El precio del cocido es de unos 20 € por persona, a los que hay que añadir las bebidas y el postre (los golosos no dejeis de probar los buñuelos de manzana). Los fines de semana hay que reservar porque es dificil encontrar mesa.

1 de mayo de 2011

Templo de Debod

Hay un rinconcito escondido de Egipto en Madrid, uno de los más singulares de la ciudad: el templo de Debod. Está situado en en el Parque del Oeste, muy cerca de la Plaza de España.
La razón por la cual este templo ha ido a parar aquí hay que buscarla en la colaboración de España, junto con otros paises, en la recuperación del templo de Abu Simbel de las aguas de la presa de Asuán. Gracias a ello el gobierno egipcio donó en 1968 un templo a cada uno de los paises participantes. El templo se denomina asi por el lugar original, manteniéndose la misma orientacion en su reconstrucción.




Aunque el exterior está abierto a cualquier hora, para poder entrar en el recinto existe un horario de visitas (ver). Los fines de semana tan sólo abren por la mañana. La entrada es gratuita. Se suele formar una pequeña cola al estar limitado el número de personas dentro del edificio principal. El interior es muy pequeño y no demasiado esplendoroso si has estado en Egipto (uno de nuestros primeros viajes, hace ¡casi 20 años¡).  No obstante a los niños les encantará la gran maqueta de los templos de Nubia o los relieves sobre los muros. 
Eso si, el exterior es magnífico, el templo se encuentra en el centro de un estanque con unas de las mejores vistas de Madrid: por un lado los edificios de la Plaza España y por el opuesto la Casa de Campo, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena. Los aficionados a la fotografía tienen aquí una cita ineludible. Si podéis contemplad el atardecer, no hay otro lugar mejor en la capital.