25 de agosto de 2011

Isla de Roosevelt

La isla de Roosevelt se encuentra entre el Upper East Side y el barrio de Queens. En los años 70 se edificaron viviendas sociales en la isla y actualmente viven más de 10.000 personas. La isla en si carece de interés pero tiene el aliciente del viaje a la misma en teleférico. Parte del cruce entre 60 St y 2ª Av y con el billete del metro se puede acceder al mismo. El viaje dura tan sólo unos minutos y en él se tienen unas magníficas vistas del East River, las calles del Upper East Side y sobre todo del Puente de Queensboro, inmortalizado por Woody Allen en la cartelera de la película "Manhattan".




Muy cerca, en el cruce de 60 St con 3ª Av se encuentra Dylan's Candy Bar, una inmensa tienda de chuches donde poder comprar todo tipo de golosinas (ver capítulo NY con niños) y cruzando la calle los elegantes almacenes Bloomingdale's (ver compras en NY).

23 de agosto de 2011

Museo de Historia Natural

El American Museum of Natural History es una de las visitas inexcusables para los que viajéis con niños, aunque el museo es igual de interesante para los adultos. Podéis ver con ellos la película "Noche en el museo" y se quedarán fascinados cuando identifiquen a los animales que cobran vida en el cine. El museo es inmenso y es imposible verlo todo, así que lo mejor es centrarse en aquello que más nos interese. Por lo menos es necesario medio día para hacerse una idea del mismo, pero ni en un día entero se puede ver todo. La entrada sólo es válida para la exposición permanente, para las temporales hay que sacar entrada aparte y te asignan hora para entrar a las mismas. Con el NY City Pass te regalaban la entrada para Rose Center for Earth & Space, un enorme planetario en el que se proyectaba una película sobre el origen del universo que era sencillamente alucinante.



El museo tiene dos puertas de acceso, la original (la de la película) está dominada por los esqueletos de los dinosaurios y la moderna por una enorme caja de cristal en la que se encuentra el planetario. Dentro hay de todo: representaciones de diversos ecosistemas que son auténticas obras de arte, minerales o el gigantesco Hall of ocean life con una réplica de una ballena azúl a tamaño real.
En la tienda del museo hay muchos juguetes variados y la cafetería es un buen lugar para comer algo entre bicho y bicho. En resumen, un lugar fantástico para pasar el día con los peques.



17 de agosto de 2011

5ª Avenida

Vamos a recorrer la famosa 5ª Avenida en su tramo más espectacular, desde 46 St a 59 St.

En la 47 St, entre la 5ª y 6ª Av, se encuentra el Diamond District. Una calle repleta de joyerías de lujo regentadas la mayoría de ellas por la comunidad judía. Aunque el bolsillo no nos llegue para comprar un diamante, mirar los escaparates en gratis y quizás hasta nos encontremos con algún famoso.

Tras visitar la tienda de Lego que comentamos en el capítulo "NY con niños", nos encontramos con la mole del Rockefeller Center que ocupa el espacio existente entre dos calles (48 a 50 St) y dos avenidas (5ª a 7ª). Es un conjunto de 19 edificios, algunos emblemáticos como el Radio City Music Hall donde se celebran espectáculos musicales. Hay dos esculturas gigantes inconfundibles: la de Prometeo en la famosa pista de patinaje donde se coloca un gigantesco abeto en Navidad y la de Atlas frente al International Building (foto).




Pero sin duda lo que hace a todos los turistas acercarse hasta aquí es subir al mirador Top of the Rock situado en el último piso del Rockefeller Center. Tiene la ventaja que desde él podemos ver el Empire State y de que es mucho más grande, menos concurrido y más moderno, con varias terrazas interiores y exteriores. La entrada está incluida en el NY City Pass y es buena idea subir a uno de dia y al otro de noche. Espero que no os pase como a nosostros que fuimos a subir la única noche con lluvia y la niebla nos permitió ver poco, aún así las vistas eran magníficas. La subida en el ascensor ya es toda una experiencia.

Entre 50 y 51 St se encuentra la Catedral de S. Patricio, centro del catolicismo y la mayor catedral gótica del país. Me pareció una buena copia de las catedrales europeas, nada más. Lo mejor el órgano gigante y el contraste de ver una catedral rodeada de rascacielos con las banderas USA. 

En 53 St está el MOMA que ya visitamos en el anterior capítulo.

Y luego están las famosas tiendas de la 5ª Av, las mejores firmas del mundo de la moda están aquí y entre ellas.... ZARA, que por cierto no es nada barata. Hay varias imprescindibles. La joyería más famosa del mundo, Tiffany, donde aunque no compres nada es recomendable entrar para sentirse como Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes". La juguetería FAO Schwarz para que los peques toquen el piano de Tom Hanks en "Big" (ver capítulo "NY con niños"). Y para los amantes del mundo Mac, la ultramoderna tienda de Apple abierta 24 horas y con wifi gratuita. Los precios son similares a los de aquí pero en dólares, al cambio actual un 30% más baratos.

15 de agosto de 2011

MOMA

Nueva York tiene infinidad de museos, los más populares son el Metropolitano, el Museo de Ciencias Naturales y el Museo de Arte Moderno (MOMA) que es al que dedicaremos el capítulo de hoy. Es el más pequeño y manejable de los tres y aunque no tiene la enorme colección de objetos expuestos que los otros dos, al estar dedicado a un tema más concreto y ser mucho menos extenso su visita es muy agradable.
Es uno, sino el mejor museo de Arte Moderno del mundo, fruto de la iniciativa privada, fundado por varios filántropos estadounidenses a finales de los años 20, entre ellos el magnate Rockefeller, y sustentado por donaciones privadas individuales y de grandes empresas.


El edificio es acorde con las obras expuestas, diáfano, moderno. Fue ampliado en el 2004 y entre las nuevas áreas figura un delicioso jardín con fuentes y obras escultóricas, entre ellas el arbol de los deseos de Yoko Ono, donde puedes escribir tu deseo en un papel y colgarlo de una de sus ramas. Aparte de excentricidades, el museo tiene obras muy famosas de Van Gogh, Picasso, Dalí, Matisse, Chagal, Warhol o Hooper. Muchas de ellas son muy conocidas y hacen que la visita sea muy interesarte para cualquiera que esté interesado en el Arte, aunque no se experto en el mismo.
El museo se encuentra en la 53 St, entre la 5ª y la 6ª Av. La entrada cuesta 20 $, pero creo que es el precio "aconsejado" y que realmente se puede dar cualquier donativo (nosotros ibamos con el NY City Pass y simplemente le canjeamos por la entrada). Calcular unas dos horas para ver bien la exposición. La mochila hay que dejarla en el guardarropas que es gratis. Se permiten las cámaras de fotos sin usar el flash o el trípode.

11 de agosto de 2011

Times Square

Sin duda alguna el corazón de Nueva York es Times Square, una plaza triangular situada en el cruce de Broadway con la 7ª Av. No es un extenso espacio abierto pero está repleto de gente y junto con sus inconfundibles anuncios gigantes, los paneles con los valores bursátiles y las noticias en directo forman una de las imágenes clásicas de la ciudad. Además de sentir el ambiente y disolverse en el gentio, se puede ver la famosa esfera que marca el inicio de cada año, el equivalente a nuestro reloj de la Puerta del Sol, o posar para las cámaras para verte en una gran pantalla gigante de TV.


Aquí están las taquillas de TKTS donde se pueden sacar entradas para los espectáculos de Broadway con un importante descuento. Hay unos paneles informativos que informan sobre las entradas a la venta y su descuento, que puede llegar hasta el 50%. Hay que hacer largas colas y merece la pena si lo que quereis es ver un musical, pero no alguno en concreto, en este caso os puede pasar como a nosotros que tras casi 2 horas de cola bajo la lluvia (Murphy no falla y fue el único día que llovió) nos quedamos sin las entradas que queríamos, para Mary Poppins, porque se agotaron justo antes de nuestro turno. El musical estrella es The Lion King, pero no hay entradas con descuento debido a que por su gran demanda tienen asegurado el aforo. Sus precios oscilan entre 140-125 $. Por esperar a sacar las entradas con descuento, cuando quisimos comprar estas ya no había hasta la próxima semana y nos quedamos sin ver el musical. Varios amigos han coincidido que fue lo que más le gustó de Nueva York. Así que si estais decididos a verlo os recomiendo sacar las entradas por Internet antes del viajes y os evitais cola y lios. Nos queda el consuelo de que en invierno llega a Madrid.

Recordar que hay tres tiendas especiales para los peques (ver entrada Nueva York con niños). En la misma plaza la tienda de Disney y Toys r us y en una calle aledaña la de m&m. Y por último una recomendación gastronómica, el restaurante Bubba Gump, con una magnífica cristalera desde la que se contempla todo el ambiente de la plaza. Se trata de una franquicia ambientada en la película de Forrest Gump especializada en gambas. El plato más típico son las gambas rebozadas servidas en un cubito de latón, están buenísimas. Además hay buenos cocteles con el regalo del vaso. No dejeis de pedir uno sin alcohol para los niños porque tienen lucecitas. Una comida para cuatro sale por unos 100-125 $ Un lugar made in USA 100% y que resume perfectamente lo que es Times Square.

9 de agosto de 2011

Paseando por el Midtown

Tras el Empire State comenzamos a descubrir el Midtown. El primer lugar que visitamos es la NY Public Library. Tras la monumental fachada flanqueada por unos leones que recuerdan a los de nuestro congreso, unas escaleras conducen a unas elegantísimas y enormes estancias y a las propias salas de lectura. Un buen lugar para conectarse a Internet puesto que hay ordenadores y wifi gratuitos.
Detrás de la Biblioteca hay un lugar maravilloso, Bryant Park. Un oasis de tranquilidad rodeado de rascacielos, con muy buena vista del Empire State. El parque tiene un café, un tiovivo y sillas donde poder sentarse tranquilamente. Al igual que en la biblioteca hay wifi. Al atardecer es cuando se vuelve un lugar mágico (foto).


Continuamos hacia la Grand Central Terminal, la estación principal de tren. El hall es gigantesco y un hervidero de gente. Subid las escaleras y deteneos un momento a contemplar el ir y venir de los neoyorquinos con su prisa característica. Tanto el interior como el exterior del edificio merecen la pena.

Terminamos el paseo por el rascacielos más bonito de la ciudad, el Chrysler Building, inconfundible por su aguja de acero. Es un edificio art decó de 1930 dedicado al mundo automovilístico, imitando diversos adornos de los coches. Tan sólo se puede visitar el vestíbulo, no se puede subir al mirador. Si no quereis hacer la caminata hasta él, se pueden ver bien sus detalles desde el mirador del Empire State.

5 de agosto de 2011

Empire State Building

Desde que King Kong escaló a su cúspide todo el mundo conoce el Empire State y subir a él es una tradición en cualquier viaje a NY. El emblemático edificio fue desde 1931 el más alto del mundo, titulo que perdió ante las torres gemelas en los años 70. Tras el atentado terrorista vuelve a ser el más alto, pero sólo de la ciudad. Su nombre hace referencia al mote con el que se conoce al Estado de NY. Se construyó en un tiempo record de poco más de un año, en plena Gran Depresión y durante años sus oficinas estuvieron vacías, lo que hizo que se conociese como el Empty State Building.



Al igual que en la Estatua de la Libertad se montan largas colas, por lo que es recomendable de nuevo ir a primera hora. Elegid un día despejado para poder tener unas vistas maravillosas. Hay que pasar el ya clásico detector de metales, en el que curiosamente no te dejan meter el trípode para la cámara de fotos, que debes dejarlo en el control de seguridad y recogerlo a la salida. Es muy útil alquilar la audioguía que te orienta con los diferentes edificios que ves desde el mirador, y como ya comenté, es recomendable que sea el primer lugar que visiteis de la ciudad para hacerse una idea de esta. Hay dos miradores: en el piso 86 y en el 102. Para subir a este último hay que pagar un suplemento con la entrada, que creo no merece la pena. No os lo perdais por la noche, se ve desde muchos puntos de la ciudad,  sus pisos superiores se iluminan acorde con ciertas festividades, como el 4 de Julio.

3 de agosto de 2011

De Little Italy al Midtown

Tras Little Italy se encuentran algunos de los barrios más clásicos y cinematográficos de Nueva York: Soho, Greenwich Village, Tribeca, Chelsea o Union Square. Todos ellos tienen un aspecto más próximo a lo que son nuestros barrios y aunque no desaparecen los rascacielos, predominan las casas de vecinos de menor altura. Son ideales para pasear como un neoyorquino más y pararse en una y otra tienda o en las galerias de arte. Son barrios muy cool, donde viven muchos artistas y famosos y donde están los lugares de copas de moda.

El que nos pareció más interesante fue Greenwich Village, donde está la Universidad de Nueva York (NYU, pública, la privada es Columbia en Harlem). Alrededor de la NYU se encuentra Washington Square Park, un parque presidido por un arco construido para celebrar el centenario de la investidura del primer presidente estadounidense. 




¿Alguien ha adivinado qué casa es la de la foto? ......................

Está en en número 66 de Perry St, una preciosa calle que resume lo que son estos barrios y donde se ubicaba el apartamento de Carry, la protagonista de Sexo en NY (una serie que nunca habíamos visto y que hemos devorado antes del viaje). Al lado se encuentra Magnolia Bakery, una pasteleria donde las chicas de la serie compraban sus famosas magdalenas (buenísimas, siempre hay cola).

Terminamos el paseo por Union Square, barrio donde está el pabellón Madison Square Garden (podeis ver a los Nicks durante la temporada de la NBA) y uno de los rascacielos más famosos y originales, el Flatirong Building, con una fachada triángular estilo art decó de 1902.

Ver artículo de prensa sobre series de TV y NYC (link)


1 de agosto de 2011

Chinatown y Little Italy

Entre el Downtown y el Midtown se situan los barrios más pintorescos de la ciudad, con edificios de menor altura, muchos de ellos con fachadas de ladrillo en las que se encuentran las clásicas escaleras de incendios por las que huye el malo de las películas. En este capítulo vamos a recorrer dos de los más conocidos: Chinatown y Little Italy. Son barrios de pequeño tamaño para los estándares neoyorquinos, una especie de microcosmos de la cultura china e italiana.

La calle principal de Chinatown es Canal St., una amplia avenida llena de tráfico y ruido y sin demasiado encanto. Es recomendable perderse por las pequeñas calles aledañas (una de las mejores es Mott St), donde si es posible sentirse como en Asia: tiendas con rótulos en chino repletas de alimentos que nunca has visto o las que venden ropa y bolsos falsificados. Hay que regatear, pero realmente con los precios que hay en la ciudad no creo que merezca la pena molestarse. Aunque hay bastantes turistas, predominan los asiáticos, lo que hace que el lugar realmente sea peculiar.
Hay infinidad de restaurantes donde comer. Fuimos a uno de los recomendados por la Lonely Planet (en esto pocas veces falla), "Great NY noodle town" (Bowery St/Bayard St). Como dice el nombre su especialidad son los fideos. Es un pequeño local carente de glamour, con predominio de chinos y algún occidental despistado como nosotros. Es un restaurante chino de verdad, es decir de los que no venden arroz tres delicias (leed este artículo de prensa) y donde hemos comido la mejor comida china por.....20$ los 4¡¡¡    Después de la opípara comida fuimos a por el postre a "Original Chinatown ice cream factory" (Bayard St), donde venden unos helados buenísimos de sabores "asiáticos" (te verde, jenjibre....).
Aparte de callejear la única visita curiosa en Chinatown es el Templo budista Mahayana. Está a la entrada de Manhattan Bridge, en Canal St. Es inconfundible por su fachada con dos leones dorados.




Adyacente a Chinatown está Little Italy. El nombre hace honor al barrio porque es minúsculo. Basicamente un eje principal, Mulberry St (foto), y unas pocas calles más. En su dia fue el barrio donde vivía una importante comunidad italiana, pero hoy es un escaparate para turistas y para los propios italianos que van a comer a sus restaurantes. Los camareros te ofrecen mesa en italiano y todo recuerda a Italia. La verdad es que aunque no hay nada especial que ver es un lugar muy agradable. Para los golosos no dejeis de probar uno de los pasteles de Ferrara (Mulberry St/Grand St) una antiquísima pasteleria de película.