15 de septiembre de 2011

Hay vida fuera de Manhattan 2: Bronx

Tras recorrer la 12 Av salimos de Manhattan. Por el camino nos encontramos en el muelle 86 el portaaviones Intrepid, convertido en museo, un buena visita para los aficionados a los barcos. También unos apartamentitos aptos para todos los bolsillos, 3000 $ mensuales de... gastos de comunidad. Eso si incluyen desde psicólogo hasta preparador físico personal. 
La primera parada de la excursión fue The Cloisters, un lugar muy singular. Varios claustros traidos desde España y Francia, el único museo de todo el país dedicado al arte medieval. La entrada es la misma que la del Metropolitan, ya que son una parte de sus fondos.

Y por fin entramos en el Bronx, el barrio con peor fama de la ciudad. La verdad es que me lo esperaba mucho peor, claro que Gerardo nos contó que cuando es peligroso es por la noche. La parte del barrio que linda con Manhattan es la más prospera y tiene un buen nivel de vida. Según te adentras en el mismo las casas unifamiliares son reemplazadas por lúgubres pisos y en la calle hay multitud de gente ganándose la vida recogiendo envases de plástico o recauchutando ruedas. Una parte importante de sus vecinos son sudamericanos, especialmente dominicanos y puertorriqueños. Es clásica la estampa del barrio con las vias del metro, que es muchos tramos discurre a cielo abierto, cruzando las avenidas.



Gerardo nos llevó con su furgoneta a callejones, por lo que la verdad nunca iría por mi cuenta, para ver los mejores grafitis de la ciudad, muchos de ellos de algún "colega" muerto en "acto de servicio" con alguna banda rival. Uno de los más célebres es el que os mostré en el anterior capítulo.
Tras pasar por el estadio del equipo de beisbol de los Yanquees, que por cierto jugaban ese día, vimos los inmensos juzgados del Bronx, donde se desarrolla una parte de la trama de la novela "La hoguera de las vanidades" de Wolfe. Después llegamos a la comisaría donde se rodó "Distrito Apache", una peli de los 80 protagonizada por Paul Newman y que recrea la época más dura del barrio debido a las drogas. Poco tiene que ver con el Bronx de hoy en dia afortunadamente. Aunque las placas de los portales indicando que eran lugares bajo vigilancia policial y el correcional con rejas enormes para niños ¡menores de 12 años¡ al lado de la comisaria  te ponían los pelos de punta. 
Tras la cara oculta de la ciudad pasamos al barrio opuesto, Queens, donde sus mansiones (foto) reflejan la esencia del "american dream", tan lejano del que canta Springsteen en 41 shots.

No hay comentarios:

Publicar un comentario