12 de abril de 2012

Yacimiento de Atapuerca

Llegamos a la última estación de este viaje, el yacimiento de Atapuerca. Gracias a él todo este entramado de museo-aula arqueológica-turismo ha sido posible. Una buena reflexión para estos momentos de profunda crisis, la inversión en cultura puede ser rentable, además de ser una forma noble y elegante de gastar el dinero.

El yacimiento se encuentra en la Sierra de Atapuerca, un complejo kárstico que la confiere un aspecto de "gran queso de gruyer" repleto de cavidades. Los primeros hallazgos se debieron a la construcción de una línea de ferrocarril a finales del XIX que unía los yacimientos mineros de la Sierra de la Demanda burgalesa con la pujante industria metalúrgica de Vizcaya. En los años 60 comenzó la verdadera excavación del yacimiento con criterios científicos, pero el salto a la fama no llegaría hasta los años 90 cuando se descubrieron los restos del Homo antecesor, la especie de homínidos más antigua de Europa hasta la fecha. A partir de ahí todo fue una cadena de éxitos: declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, premio Príncipe de Asturias, portada de las principales revistas científicas y de divulgación general....





La visita sirve ante todo para hacerse una idea de lo que realmente es una excavación arqueológica, muy alejada de la que los medios de comunicación o nuestra imaginación proyecta. Cualquiera que se haya dedicado a la investigación conocerá que tras una publicación, por modesta que sea, hay horas y horas de trabajo en el laboratorio con la pipeta o en este caso desmenuzando la tierra bajo el sol castellano en los meses de verano. Un andamio sobre una pared es todo lo que a simple vista vamos a ver, pero tras las explicaciones de los guías, no me canso de repetir lo buenos que son, todo aquello se aclara y junto con el museo empezamos a comprender un poco en que consiste esto de un yacimiento arqueológico.

Es una visita que os la recomiendo a todos, especialmente a los que tengáis hijos en edad escolar. Los que estéis interesados en el tema podéis leer "La especie elegida", un libro muy didáctico de los directores del yacimiento. Para todos los públicos son las novelas de Auel, en especial la primera de la saga "El clan del oso cavernario" o la preciosa película "En busca del fuego" de Annaud.

10 de abril de 2012

Aula Arqueológica de Atapuerca

De las tres visitas que forman este viaje a la Prehistoria el Aula Arqueológica de Atapuerca es sin duda la más amena, especialmente para los niños. Dura aproximadamente una hora y es guiada. Los guías, tanto del Aula como del yacimiento, fueron realmente muy buenos. Gente que sabe de lo que habla y que además se nota que les gusta lo que están contando.


El Aula consta de varias representación de hábitats prehistóricos, como la tienda que podéis ver en la foto, pero lo realmente interesante son las "prácticas". El guía os enseñará cómo se realizaron las pinturas de las cuevas mediante el soplado con una pajita y de dónde obtenían los colorantes. Podéis lanzar una primitiva lanza con el sorprendente propulsor mediante el cual se aumenta considerablemente la fuerza de lanzamiento del brazo.


La última demostración es la del método para conseguir fuego. Os sorprenderá que el clásico frotamiento de dos palitos está muy anticuado y que usando una especie de arco se consigue hacer fuego en poco más de un minuto. Pese a que hizo un tiempo malísimo, con lluvia y frío, no había ninguna plaza disponible y la hora se nos pasó volando.

8 de abril de 2012

Museo de la Evolución Humana

No se realmente el motivo, pero la Prehistoria es un tema que siempre nos atrae. Si en España hay un lugar que asociamos con los hombres de las cavernas ese es Atapuerca. Probablemente sea el yacimiento arqueológico que más ha difundido el estudio de la Prehistoria, también gracias al eco que los medios de comunicación han hecho de sus hallazgos y a los numerosos libros de uno de sus codirectores, Arsuaga.
Aprovechando el tirón del yacimiento la Junta de Castilla-León ha diseñado un programa turístico que además de la visita al mismo incluye un Aula Arqueológica y el monumental Museo de la Evolución Humana de Burgos, donde se encuentran expuestas las principales "joyas" de la excavación.

Para planificar la visita es recomendable realizar una reserva (información), ya que la demanda es alta y es posible que no podáis visitar el yacimiento. El Museo se encuentra en Burgos, muy cerca de la catedral. En una media hora en coche, A1 dirección Vitoria, se llega hasta el Aula Arqueológica en el municipio de Atapuerca y desde allí un bus te traslada hasta el yacimiento (unos 15' hasta Ibeas de Juarros). Las tres visitas cuestan en conjunto 17 € (niños menores de 8 años gratis). 




El Museo de la Evolución Humana es un modernísimo edificio, inaugurado en 2010, obra del arquitecto cántabro Navarro Baldeweg. Se encuentra distribuido en cuatro plantas: yacimiento de Atapuerca, evolución en términos biológicos, evolución en términos culturales y ecosistemas. Es un museo muy didáctico, muy entretenido (reproducciones a tamaño natural de los homínidos, internarse en un cerebro gigante o viajar a borde del Beagle de Darwin) y muy recomendable para ir con niños de cualquier edad. Hay talleres para los más peques para que se sientan como auténticos neandertales. El único pero es que quizás el continente sea algo excesivo para el contenido, algo más modesto hubiese cumplido perfectamente su función.