22 de agosto de 2012

Kata Beach bajo la lluvia (día 9)

Amanece y continua la lluvia, el cielo está totalmente cubierto y las previsiones meteorológicas indican que continuará así los próximos días. Nuestros temores cuando organizamos el viaje desgraciadamente se han confirmado. El desayuno del hotel no está mal, quizás el más flojo hasta ahora, principalmente porque el restaurante, a diferencia del resto de instalaciones, carece de encanto.
Pasamos gran parte de la mañana metidos en la piscina, mientras llueve y llueve. A mediodía aprovechando que ¡ ha salido el sol ¡ nos marchamos andando, paraguas en mano, hacia Kata Beach. Uno cochecito eléctrico del hotel nos acerca a la calle principal y desde allí en 10' estamos en la playa. Nada más poner el pie en ella el cielo se vuelve a poner negro y en cuestión de minutos llueve a mares. Vemos un instante la playa, está bien, pero para nada es un lugar paradisiaco.


- Kata Beach -

Nos refugiamos a comer en un restaurante llamado Mali, una franquicia con varios locales distribuidos por la isla. Carta thai e internacional. La comida muy buena y el precio el de siempre, unos 800 bahts, bebidas incluidas. Nos gustó y volveremos otras dos veces. Mientras comemos vemos una oficina de viajes, realmente un mostrador en la calle como otros muchos. Nos llama la atención el nombre: Santi Tours. Nunca sabremos si el amigo Santi era hombre o mujer, cada uno opinamos una cosa. Le preguntamos por la excursión que queremos hacer a la famosa isla de James Bond y si se puede ir con este maldito tiempo. Nos dice que si, que la excursión sale todos los días y que al ser una bahía el mar está tranquilo. No nos recomienda la otra excursión estrella, la isla de Phi Phi, porque son más de 2 horas en barco en mar abierto. No tenemos elección: o vamos al día siguiente o el viaje a Phuket se quedará en nada. Tras el clásico regateo nos deja la excursión en 1400 bahts para los adultos y 1000 para la niña (35/25 €), incluida la comida.
Aprovechando que ha dejado de llover cambiamos dinero y paseamos por la playa hasta que comienza de nuevo a llover y regresamos a la piscina del hotel. Realmente el maldito tiempo está arruinando la última parte del viaje.
Por la noche volvemos a la zona de restaurantes a cenar. Tened en cuenta que si reserváis un hotel en un entorno paradisiaco pero alejado de todo os veréis obligados a hacer todas las comidas en el mismo, cosa que no es nada recomendable, siempre es mejor tener donde elegir. 
Cenamos mientras vemos en la tele a Fernando Alonso, el mundo es un pañuelo....

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