29 de agosto de 2012

Regreso a Bangkok (día 11)

El avión de regreso a Bangkok salía a las 5 de la tarde, así que pasamos toda la mañana de nuevo en la piscina bajo la lluvia. A las 12 dejamos las maletas en recepción y nos vamos al restaurante Mali a comer. Nos despedimos de Kata Beach con una sensación agridulce, habíamos estado fenomenal, pero hubiese podido ser mucho mejor si el tiempo hubiese acompañado. A las 2 en punto, según habíamos quedado, pasa a recogernos el taxista del primer día. Tardamos dos horas largas al aeropuerto, tened esto en cuenta para no tener un disgusto y perder el vuelo. En poco más de una hora estábamos en Bangkok de nuevo. 


Otro taxi hasta el hotel Pullman situado en la misma calle que el Lebua, en Silom, pero más alejado del río. Nada más llegar los botones se lanzan a por las maletas y la relaciones públicas del hotel sale a recibirnos y se lleva a la niña de la mano. La entrada no puede ser más acogedora. El hotel ha cambiado de dirección hace poco y además del nombre (antes era un Sofitel) ha modificado por completo la decoración. Ahora es un hotel modernísimo con las habitaciones decoradas en blanco y negro. La vista de Bangkok desde el ventanal de la habitación es fabulosa (foto). Además se encuentra situado a 5' andando del sky train. La relación calidad/precio (100 € sin desayuno) es insuperable. Si no queréis gastar el doble por una habitación en el Lebua este hotel es una opción muy recomendable. Los hoteles han sido uno de los puntos fuertes del viaje. Hemos quedado encantados de los cuatro. Pasará mucho tiempo hasta poder disfrutar de otros hoteles similares por estos precios.
Tras instalarnos vamos a dar un paseo por Silom. Otra vez el calor, el tráfico, los vendedores ambulantes, el olor a la comida de los puestos callejeros.... Cenamos en un centro comercial cercano al hotel y compramos el desayuno para el día siguiente en un 7 eleven. Lamentablemente mañana es nuestro último día del viaje.


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