18 de octubre de 2012

De Potes a Fuente Dé

Desde Potes nos dirigimos al nacimiento del río Deva, Fuente Dé, algo más de 20 Km por una carretera en continuo ascenso y en excelente estado. 

La primera parada de la ruta es el monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los centros religiosos más importante de Cantabria. Este monasterio franciscano guarda el Lignum Crucis, que según la Iglesia Católica es el fragmento de mayor tamaño que se conserva de la cruz de Cristo. Este hecho hace que cuando el 16 de Abril, festividad de Santo Toribio, cae en Domingo, sea Año Santo Lebaniego, concediendo el jubileo a los peregrinos que crucen la puerta del perdón. El monasterio además es famoso por el célebre Beato de Liébana, un monje del s.VIII que realizó comentarios e ilustraciones del Apocalipsis de S.Juan, de gran influencia en el cristianismo medieval.

- Mogrovejo -

Dejando atrás Santo Toribio hacemos una segunda parada en Mogrovejo, un conjunto de casonas de piedra de sillería de los siglos XVI-XVIII, entre las que destaca la Torre, con los Picos de Europa como telón de fondo.

Continuando por la carretera pasamos por Cosgaya, una pequeña localidad donde se localiza un hotel muy recomendable, el Hotel Del Oso. Si pasais unos días en Liébana no dudeis en alojaros en él, tremendamente acogedor. 

Fuente Dé es uno de los puntos turísticos claves de Cantabria gracias al teleférico. Salva un desnivel de 750 m y en menos de 5' te deja en el Mirador El Cable a más de 1800 metros. Desde allí se obtiene una vista espectacular del valle y del macizo de los Picos de Europa, sirviendo como punto de partida para numerosas rutas de senderismo. El principal problema es el tiempo. A nosotros esta vez nos fastidió los planes porque la niebla no levantó en todo el día y no pudimos subir. Otras ocasiones tuvimos más suerte y pudimos contemplar el mar de nubes desde el mirador tras atravesar estas con el teleférico.


1 comentario:

  1. Sin lugar a dudas, unos lugares preciosos para visitar. Y no se debe dejar escapar El Cable jejeje y sobretodo asomarse en el balconcillo o hacerle la bromita a alguien cuando esté sobre él saltando y haciéndolo vibrar jejeje.

    Ains, a ver si ahora que el niño ya tiene un poquito más de tiempecito puedo volver a viajar por esos lugares. Estaré atenta a lo que nos recomiendas ;)

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