12 de mayo de 2013

Despeñalagua (Valverde de los Arroyos)

Hoy volvemos a visitar el norte de la provincia de Guadalajara, concretamente uno de los pueblos más emblemáticos de la ruta de la arquitectura negra, Valverde de los Arroyos. El nombre de esta ruta proviene del material utilizado para la construcción de las viviendas, la pizarra, la cual les confiere ese color negro seña de identidad. Es una zona aislada, especialmente en invierno, con pocos habitantes que luchan por seguir viviendo en sus pueblos pese a que cada vez es más difícil hacerlo por la escasez de servicios públicos. 




Valverde de los Arroyos probablemente sea el núcleo de población más conocido y uno de los más hermosos, haciendo honor a su sonoro nombre. Es un pequeño pueblo que conserva todo el sabor de antaño, acrecentado por la rehabilitación de viviendas de los últimos tiempos. Además de pasear por sus calles, lo que lleva unos pocos minutos al ser diminuto, todo el que se acerque hasta aquí debe realizar la excursión hasta Despeñalagua. Pocas veces un nombre es tan ilustrativo de lo que representa, en esto caso una cascada de 80 metros de caída.

La excursión es apta para todos los públicos, al ser un terreno llano que se recorre en unos 45' por trayecto. No tiene pérdida, tan sólo hay que recorrer una de las calles del pueblo hasta su extremo y seguir la senda perfectamente señalizada. No es más que un estrecho sendero flanqueado por brezos cuya única dificultad es no chocar con alguno de los numerosos excursionistas que los fines de semana se acercan hasta esta comarca. El único punto dificultoso es el tramo final, ya que si queréis llegar hasta los mismos pies de cascada corréis el riesgo de patinar en algunas de las resbaladizas piedras empapadas de agua. Tras realizar el camino de vuelta, hay un magnífico prado con columpios y un campo de fútbol donde se puede comer. También hay una zona habilitada como merendero antes de entrar en el pueblo. Los que deseen una comida más formal, existen tres o cuatro establecimientos que sirven comidas, entre las que brilla el cordero asado.

La forma más sencilla de llegar desde Madrid es por la N-II hasta Guadalajara y aquí coged el desvío hacia Fontanar. Continuad hasta Humanes y Tamajón, donde se toma el último desvío hasta Valverde de los Arroyos. En total son algo menos de 2 horas por carreteras en buen estado, aunque con numerosas curvas en el tramo final. Se puede combinar esta excursión con una estancia más larga de fin de semana en esta sierra que ofrece múltiples actividades. La mejor época del año para visitar la zona es la primavera (si queréis ver la cascada) o el otoño (si vuestro objetivo es el Hayedo de Tejera Negra).

Os dejo algunos enlaces: