30 de septiembre de 2013

Zion

EEUU COSTA OESTE 2013
Día 6/15
Capítulo 1/2

Tras desayunar en el hotel nos pusimos en marcha hacía un nuevo parque: Zion. Tardamos unas 2 horas en llegar. La primera parte del recorrido la conocíamos del día anterior ya que hasta Mt. Carmel era el mismo trayecto (carreteras 12 y 89). Aquí tomamos la 9 que te lleva directamente hasta Zion. La entrada al parque cuesta 25 $ por vehículo y es válido el pase anual.

El nombre de referencias bíblicas se debe a los primeros pioneros mormones que creyeron ver en este apartado rincón su reino de los cielos terrenal. Tras pasar las casetas de acceso nos encontramos con una mole rocosa blanquecina llamada chequerboard mesa debido a las líneas que la cruzan y que semejan los dameros de un tablero de damas (foto de la esquina superior izda).


Tras pasar un túnel de un único sentido se desciende por una preciosa carretera llena de curvas, y con un llamativo asfalto de color rojo, hasta llegar al fondo del valle que ha excavado el Virgin River. Este es un parque diferente a los demás, estábamos acostumbrados a contemplarlos desde lo alto, aquí es al revés, caminas por el fondo del parque y hay que mirar hacía arriba para ver las inmensas paredes de piedra.
En el centro de visitantes se encuentra el parking. Es muy pequeño y a media mañana suele estar lleno. Nosotros encontramos unas de las últimas plazas. En tal caso la solución es continuar hasta el cercano pueblo de Springdale donde salen shuttles gratuitos hacía el parque. Tras coger el bus gratuito que recorre Zion, ya que está prohibido circular con coches particulares, nos bajamos en la última parada, llamada Templo de Sinawava. Desde allí continuamos a pie unos 20' por un sendero llano y sombreado que discurre paralelo al río. Es donde vimos el mayor número de ardillas de todo el viaje. Finaliza en uno de los puntos más conocidos del parque: The Narrows, un desfiladero labrado por el Virgin River (foto de la esquina inferior dcha). La ruta entera es muy larga (más de 8 horas), pero lo que hacen, e hicimos, la mayoría de turistas es cruzar el rio hasta la otra orilla y hacerse unas fotos con el desfiladero a sus espaldas. Hay que tener cuidado con el fondo porque es de piedra resbaladiza. Suele haber bastones de madera clavados en la orilla para facilitar el vadeo. Zion fue probablemente el parque menos espectacular de los que hemos visitado, pero es muy agradable gracias a la vegetación y si disponéis de tiempo merece la pena dedicar al menos unas horas a hacer alguna caminata.
Salimos de Zion sobre las 2 de la tarde y paramos en Springdale a comer en una terraza donde vimos bastante gente. Resultó ser un supermercado que vendían comida preparada. Comimos unos burritos que calentamos en un microondas del supermercado. A nuestro lado estaban sentados unos excéntricos adolescentes americanos que se dedicaban a hacer equilibrios con el monopatín y a la escalada libre por las paredes del establecimiento. Aparte de esto los chavales eran muy educados y simpáticos.
Tras la comida nos esperaban 170 millas por la Highway 15 hasta ¡ Las Vegas ¡ De nuevo otro cambio de horario al pasar de Utah a Nevada, ahora ganábamos una hora.  El paisaje es desértico y según se entra en el Estado de Nevada van apareciendo los casinos, anticipo de lo que nos esperaba.

Próximo capítulo: llegada a Las Vegas.

28 de septiembre de 2013

Bryce Canyon

EEUU COSTA OESTE 2013
Día 5/15
Capítulo 3/3

Bryce Canyon fue una de las grandes sorpresas al preparar el viaje. No habíamos oído hablar de este parque con anterioridad pero al empezar a leer diarios y ver fotos enseguida decidimos que era uno de los lugares que queríamos visitar y desde luego no nos decepcionó. La intención inicial era contemplar el atardecer en el parque y hacer una visita más completa a la mañana siguiente, pero estos planes cambiaron al tener que adelantar la visita guiada a Antelope Canyon y llegar antes de lo previsto. Llegamos alrededor de las 5 y media de la tarde y hasta que atardeció nos dio tiempo a recorrer los principales puntos de interés.

La entrada cuesta 25 $ y es válido el pase anual, fue el segundo parque donde lo usamos tras el Gran Cañón, ya que los otros dos vistos hasta ahora (Monument Valley y Antelope Canyon) son territorio navajo y el pase no es válido. 

El centro neurálgico es el denominado anfiteatro que incluye los miradores de Sunset Point, Sunrise Point, Inspiration Point y Bryce Point. Desde aquí se contempla el fascinante paisaje que ofrece este parque. La erosión de la roca caliza por la lluvia y los grandes cambios de temperatura entre el invierno y el verano han producido unas formas rocosas en vela o chimenea llamadas “hoodoos” que son el emblema del parque. La combinación del color naranja de estas con el verde de la vegetación es único.


- Bryce Point -


La mejor forma de conocerlo es realizar alguna caminata. Uno de los senderos más populares y espectaculares en el "Navajo Loop Trail". El punto de salida y de llegada es Sunset Point. Es un recorrido circular que se hace sin problema en hora y media. El comienzo es una fuerte bajada pero muy suavizada gracias a que ha sido acondicionada con una pista de tierra en forma de terraza y el final otra fuerte subida similar a la anterior. Nada más empezar aparece uno de los símbolos del parque, "el martillo de Thor" una gigantesca mole de piedra que recuerda al martillo del Dios nórdico. Al acabar el descenso hay un corto tramo llano y tras él las paredes de roca se cierran en un angosto paso conocido como "Wall Street", donde veréis piedras enormes desprendidas y el cartel anunciador de peligro. Por último se encuentra la subida que antes mencioné. Este recorrido fue el que más nos gustó de todo el viaje, el paraje es sacado de un cuento de hadas y no es nada exigente. 
Todos los miradores merecen la pena, el que más nos gustó fue Bryce Point. Su nombre, al igual que el del parque, se debe a Ebeneezer Bryce, el primer mormón que se estableció aquí y que pronunció la famosa frase: “¡Vaya lugar para perder una vaca¡”.


- Navajo Loop Trail -


Cuando empezó a atardecer dejamos el parque y nos fuimos hasta Cannonville, un pequeño pueblo situado en la carretera 12 dirección sur, a 17 millas de Bryce Canyon. Allí habíamos reservado el Grand Staircase Inn. Todo un acierto, el hotel más barato de todo el viaje y uno de los mejores.  Personal de recepción muy amable, habitación enorme, wifi que funcionaba fenomenal.... Aunque no entra el desayuno en el precio, ofrecen café y tostadas gratis. El único pero es que Cannonville es un pequeño pueblo donde no hay nada y si quieres salir a cenar hay que coger el coche e ir a Tropic (5' en coche). El hotel dispone de un supermercado donde compramos pan y embutido y cenamos en la habitación descansando tras otro día ajetreado.

Más información en la Web oficial del parque.


Próximo capítulo: Zion.


26 de septiembre de 2013

Horseshoe Bend


EEUU COSTA OESTE 2013
Día 5/15
Capítulo 2/3

Tras salir de Page nos dirigimos por la 89 dirección sur (Flagstaff) a nuestro próximo destino, Horseshoe Bend. Se encuentra tan sólo a 4 millas de Page, id despacio porque hay un pequeño cartel indicador y es fácil pasárselo. Tras dejar el coche en el parking se asciende una pequeña cuesta desde la que se divisa "la curva de la herradura" que deja a su paso el río Colorado. El problema no es la ida que es cuesta abajo, sino la vuelta en la que hay que subir la pendiente, no excesiva ni demasiado larga (unos 15') pero en un paraje totalmente desértico sin ninguna sombra. También contribuyó que fuimos a la peor hora posible (sobre las 2 de la tarde) y después de comer. El caso es que subiendo los cuatro sufrimos una "pájara" que nos obligó a descansar en una especie de pérgola situada al final de la subida y que es el único punto de sombra. Fue sin duda el momento de mayor dificultad física de todo el viaje pese a la corta caminata. Pero el esfuerzo mereció la pena ya que la vista que se tiene del meandro es fantástica. Hay que tener cuidado, especialmente si vais con niños, con el precipicio porque carece de valla de protección y son más de 300 metros de caída al vacío.




Salimos de Horseshoe Bend en dirección a nuestro próximo destino: Bryce Canyon. Retomamos la 89 pero esta vez en sentido contrario, dirección norte. Cruzamos la inmensa presa de Glen Canyon Dam, la responsable de la formación del lago Powell y fuimos bordeando éste, viendo anuncios de urbanizaciones con vistas al lago y numerosas embarcaciones de recreo.

Desde la presa nos esperaban 151 millas hasta el centro de visitantes de Bryce Canyon. Como de nuevo pasábamos de Arizona a Utah debíamos adelantar el reloj una hora. La carretera es bastante monótona hasta cruzar el pueblo de Kanab, localidad tipicamente americana con su escuela, casitas de postal y hasta el coche del sheriff vigilando en el arcén por si algún malvado supera los límites de velocidad. Tras coger el desvio hacía la carretera 12 el paisaje cambia drasticamente, el verde de las praderas se combina con el rojo intenso de las colinas. Esta zona se conoce como Red Canyon y se pasa por varios arcos formados por las rocas que cruzan la carretera. Un paisaje precioso que realmente tan sólo fue un anticipo de lo que nos esperaba unas millas más adelante.

Próximo capítulo : Bryce Canyon.


24 de septiembre de 2013

Antelope Canyon

EEUU COSTA OESTE 2013
Día 5/15
Capítulo 1/3

El desayuno del Hampton Inn fue el mejor del viaje, un buffet similar al del cualquier hotel europeo, en un bonito comedor. Dejamos atrás Kayenta y por la 160 y luego por la 98 nos dirigimos a Page donde habíamos reservado la visita a Antelope Canyon. El trayecto es de aproximadamente 100 millas, algo más de hora y media. Hay que hacer otro cambio de horario ya que aunque tanto Page como Kayenta pertenecen a Arizona, esta última localidad se rige por el horario de Utah al ser territorio navajo, por lo que hay que atrasar el reloj una hora al llegar a Page.

Page es una próspera ciudad gracias al inmenso Lago Powell, el segundo lago artificial más grande de EEUU, construido a finales de los 50. Alrededor del lago se ha desarrollado un floreciente turismo de deportes náuticos. Al llegar a Page se ve a lo lejos el inmenso lago que surge como un espejismo en un paisaje desértico y las tres enormes chimeneas de una central térmica.

Cruzamos la localidad por su calle principal (22 S Lake Powell Blvd.) hasta las oficinas de Antelope Canyon Tours . Hay dos cañones, el Upper y el Lower, aunque el más espectacular y también el más visitado es el Upper. La mejor hora para ver el cañón son las 11: 30 que es cuando los rayos del sol entran perpendiculares por las rocas produciendo el maravilloso efecto luminoso que podéis ver en las fotografías. Realizamos la reserva con dos meses de antelación y esa hora estaba ocupada, nos tuvimos que contentar con la visita previa a las 9:30. La reserva se hace directamente en su web y luego recibes un mail de confirmación. Piden tarjeta de crédito como garantía pero el pago se hace en la oficina el día de la excursión.






La subida a las furgonetas con las que se hace el trayecto hasta el cañón fue bastante caótico. Ya nos llamó la atención la cantidad de turistas que nos habíamos congregado allí. El trayecto dura unos 10’ por carretera y luego otros 15’ por una pista de tierra llena de baches, donde vas botando continuamente. El conductor de la furgoneta es el propio guia, en cada grupo van unas 15 personas. El problema es el número de grupos que visitamos el cañón a la vez, una auténtica riada humana que hizo que perdiese toda la magia. Las entradas son caras (45 $ por persona a las 11:30 y 35 $ el resto de horarios) y además no te dejan utilizar trípode si no pagas una excursión más larga y por supuesto más cara. La hora es fundamental, a las 9:30 había luz pero escasa, lo que unido a la prohibición de usar trípode dificultaba mucho obtener buenas fotos. Si podéis, elegid sin duda el horario de las 11.30. Es recomendable llevar zapato cerrado porque te llenas de arena. La visita es guiada de forma obligatoria ya que las lluvias súbitas de la región son muy peligrosas. Se tomó esta medida tras la muerte de varios turistas en 1997 por una riada.

El cañón realmente es fascinante. Son tan sólo 200 metros de largo de un estrecho desfiladero de poco más de 2 metros de ancho formado por roca arenisca pulida por el efecto del agua y que con sus contornos ondulados y la luz del sol que se filtra por las pequeñas oquedades del techo forman un espacio único. Aunque también es verdad que si en el Gran Cañón las fotos no logran transmitir la grandeza del lugar, aquí ocurre lo contrario, las fotos superan con creces a lo que realmente ven tus ojos. El guía os indicará el mejor ángulo para que cualquiera, aún sin conocimientos de fotografía, obtenga unas imágenes espectaculares. No quiero transmitir la opinión de decepción con Antelope Canyon, pero si la crítica a la masificación y la cautela de que tengáis en cuenta que las imágenes que anuncian el cañón son realmente más impactantes que el cañón en sí.

Tras regresar a Page nos fuimos a comer, por primera vez en verdadero horario americano, a las 12 de la mañana (hora punta), a un restaurante italiano situado muy cerca de las oficinas, Strombolli’s. (N. Navajo Drive). Comimos muy bien por 34 $. Después  fuimos a hacer la compra a un Safeways para rellenar la nevera y continuamos ruta.

Próximo capítulo: Horseshoe Bend.