14 de octubre de 2013

Llegada a San Francisco

EEUU COSTA OESTE 2013
Día 11/15
Capítulo 1/3

Desde Oakhurst hasta San Francisco hay 194 millas. El primer tramo discurre por una carretera, equivalente a nuestras comarcales, por el condado de Mariposa hasta enlazar con la autopista 99 y a la altura de Manteca con la I-580. Todo el trayecto está salpicado de grandes extensiones de frutales y frutos secos, aparte de esto las 3 horas y media de carretera carecen de mayor interés. Según nos aproximábamos al destino el tráfico se hacía más intenso. Después de una semana conduciendo por carreteras poco transitadas volvíamos  a la vorágine. Comimos por el camino en un McDonalds situado al lado de una gasolinera donde llenamos el depósito. Tras cruzar Oakland apareció la grandiosa bahía de San Francisco. Cruzamos por el puente que une las dos ciudades (Bay Bridge) tras pagar un peaje de 4 $. Tiene una longitud de algo más de 3 Km, casi el triple que el Golden Gate. 


- Puente de la Bahía -

En cuanto nos quisimos dar cuenta habíamos cruzado el puente y estábamos en pleno centro de la ciudad. Rápidamente aparecimos en la calle Broadway, donde teníamos reservado el hotel. Este fue sin duda el que más quebraderos de cabeza nos dio al planificar el viaje. Estuvimos sopesando alquilar un apartamento, pero había que pagar una gran parte del precio total por adelantado con varios meses de antelación y nos echaba para atrás. La mayoría de los hoteles de S. Francisco son caros, con mala calidad-precio y bastante ruidosos. A esto se sumaba que necesitábamos una habitación para cuatro y que el establecimiento dispusiese de parking, lo cual reducía considerablemente las posibilidades. Elegimos en primer lugar un hotel que estaba bastante alejado del centro y no nos convencía del todo. Al final subimos un poco el listón del precio y lo cambiamos por el Royal Pacific Motor Inn, con una situación privilegiada en la calle Broadway, en el corazón de Chinatown.


- Broadway St. desde Royal Pacific Inn -
                                     
Al llegar nos encontramos con que el parking estaba lleno. Dejamos el coche en doble fila y nos fuimos a hacer el check-in a recepción. Una señora china muy eficiente, y bastante seca, nos atendió muy rápido y nos dijo que podíamos aparcar gratis en un parking público que está al lado del hotel y que tiene plazas reservadas para los clientes. Al salir de recepción un aparcacoches nos indica que hay un sitio disponible en el parking del hotel y se pone a discutir con la señora. Al final dejamos el coche en el mismo hotel tras dar una propina al chico que nos hacía señas con los dedos de lo cotorra que era la china. El comienzo prometía.
El hotel es bastante sencillo, al igual que la habitación, y muy ruidoso. Además el wifi se colgaba continuamente. Pero, además del parking, su gran baza es la situación en la calle Broadway, una de las principales de Chinatown, cerca del centro y que te permite desplazarte a pie a muchos de los sitios de la ciudad como a Union Street o al muelle. Las 3 noches nos costaron 672 $. Caro pero los alojamientos en San Francisco un poco decentes y bien situados lo son. Si algún día regresamos a San Francisco (espero que si porque fue lo que más nos gustó del viaje) seguramente repetiríamos hotel. No sé muy bien la razón pero ha sido uno de esos sitios a los que te enganchas, quizás por poder ver todas las mañanas el ajetreo del barrio chino con la iglesia de S. Pedro y S. Pablo y la Coilt Tower al fondo, como muestra la foto.   ¡Qué recuerdos¡

Próximo capítulo: Chinatown.



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