18 de junio de 2014

Adiós Praga

Terminamos el viaje a haciendo un pequeño balance del mismo. 
Praga es sin duda una de las ciudades más encantadoras de las que hemos estado. Los amantes de la historia y de la arquitectura tiene aquí una cita ineludible. Además, aunque no son lo que eran hace unos años, los precios siguen siendo algo más económicos que los nuestros. Pero todo ello conlleva el principal problema que hemos notado: la masificación. El centro histórico no es muy extenso y hay miles y miles de turistas, especialmente en temporada alta, como Semana Santa, que es cuando hemos viajado. Si podéis evitar este tipo de fechas mejor. El tener garantizado el turismo hace que en ocasiones el precio de la entrada a algunos monumentos sea abusivo y que el personal de hostelería sea por lo general bastante desagradable, aunque no se puede generalizar porque sin embargo en el hotel nos encontramos la amabilidad personalizada.





Esta es nuestra selección de lo mejor de esta preciosa ciudad:
  • Pasear por el las calles adoquinadas del centro histórico desde la Plaza de la Ciudad Vieja hasta el Puente de Carlos, un auténtico viaje al medievo.
  • La biblioteca del Monasterio Strahov.
  • Los Jardines Vrtba.
  • El cementerio judío y la Sinagoga Española.
  • Las vistas de la ciudad desde Petrín.
  • Las esculturas de David Cerny.
  • Una noche en la ópera.
  • Una cerveza en cualquiera de sus innumerables cervecerías, especialmente la de Lokal y U Fleku.

15 de junio de 2014

Praga: Nove Mesto


Terminamos la visita a Praga con Nove Mesto, la "ciudad nueva" fundada por Carlos IV a mediados del siglo XIV. Quizás sea, de los 5 barrios que hemos visto, el que menos interés tenga, pero alberga un puñado de puntos de interés muy recomendables, especialmente edificios art nouveau.

El centro del barrio es la Plaza Wenceslao, realmente un inmenso bulevar más que una plaza, testigo de los acontecimientos más importantes de la historia reciente del país, como la proclamación y la caída del régimen comunista. La plaza está presidida por la estatua de San Wenceslao, patrón nacional por la introducción del cristianismo, y a sus espaldas la inmensa mole del Museo Nacional (cerrado por restauración en estos momentos), desde donde se tienen la mejores vistas del bulevar. Al lado del Museo Nacional se encuentra la Ópera Estatal, una ocasión única para poder asistir a una ópera en un edificio con solera por un módico precio.

A lo largo de bulevar hay muchos edificios singulares para los amantes de la arquitectura: Palacio Koruna, Assicurazioni Generali (donde Kafka trabajó), Hotel Europa... En el Pasaje Lucerna se pueden encontrar tiendas, restaurantes, cines... y sobre todo otra de las esculturas iconoclastas de David Cerny, San Wenceslao montado en un caballo al revés, debajo de la preciosa cúpula de cristal.



- San Wenceslao de David Cerny, Muelle de Masaryk, Sinagoga del Jubileo, Casa Danzante, Plaza San Wenceslao -


Si bajamos desde el Teatro Nacional, casi al final del la Plaza de Wenceslao girando a la derecha, al fondo veremos la Torre Jindrisska, una de las innumerables torres de Praga. A su lado se encuentra la Sinagoga del Jubileo, construida con motivo del jubileo de los 50 años en el trono del emperador Francisco José II. La fachada morisca es la más bonita de todas las sinagogas de la ciudad.

Muy cerca de la Plaza Wenceslao se encuentra el mercado de la calle Havelská, un lugar ideal para comprar recuerdos. No olvidéis el licor de hierbas Becherovka y las famosas obleas de vainilla Lázeňské Oplatky.  Las mejores son las de la marca Kolonada. 

También muy cerca se encuentra la Plaza Jugmann. Aquí se puede descansan de la caminata en alguno de los bancos del Jardín Franciscano. Justo en su entrada se encuentra una farola cubista. Continuamos el paseo por Narodni Trida (Avenida Nacional), donde también hay bastantes edificios que merecen la pena. De ellos destacamos el Edificio Viola, para mi la fachada art nouveau más bella de Praga, y el Gran Café Slavia, centro de tertulia de intelectuales situado al lado del Muelle de Masaryk. Desde aquí hay un precioso paseo de 1 Km al lado del Moldava, desde el Puente de las Legiones hasta el Puente Jiráskův. Al lado de este se encuentra el edificio emblemático de la arquitectura moderna de la ciudad, la Casa Danzante de Frank Gehry. 

Terminamos nuestro recorrido en otro de los lugares clásicos en toda visita a Praga, la cervecería U Fleků, muy turística pero como ya contamos en el primer capítulo totalmente recomendable.

Próximo capítulo: adiós Praga.


8 de junio de 2014

Praga: Mala Strana

Mala Strana (barrio chico) es el barrio que se extiende, a las faldas del Castillo de Praga, por una ladera hasta el Moldava. Su calle más importante Nerudova, repleta de palacios y casas señoriales, finaliza en el Puente de Carlos. Hacia la mitad de la calle se encuentra uno de los monumentos que se ven desde prácticamente cualquier punto de la ciudad: la iglesia de San Nicolás. Fue en la única que nos tocó pagar para ver el interior, pero merece la pena contemplar el despliegue de decoración barroca del arquitecto por excelencia del barroco praguense, Dientzenhofer. La pintura del techo es el fresco más grande de Europa, el órgano fue tocado por Mozart y desde el campanario en la época comunista los servicios secretos vigilaban a la cercana embajada americana. Total, que la entrada está más que amortizada.

- Isla de Kampa, Jardines Vrtbov, Esculturas de David Cerny, Jardines Wallenstein, Calle Nerudova, Muro de Lennon - 

Casi al final de Nerudova hay que desviarse unos metros para visitar los jardines Vrtba, escondidos en el portal de un edificio. Son unos de los lugares más encantadores de la ciudad, como prueba su inclusión dentro de la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Los jardines en si y las vistas de la ciudad son inolvidables. 
Unos metros más adelante se encuentra la  Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria donde se venera al Niño Jesús de Praga, que según la tradición protegió a la ciudad durante la Guerra de los 30 años y tiene gran número de devotos en España e Italia.

A la orilla del Moldava se encuentra la isla de Kampa, una isla artificial separada de Mala Strana por el arroyo Certovka. El origen de la isla fue la necesidad de crear un canal para mover los molinos, de los cuales aún perduran tres. El más grande es el Molino del Gran Priorato, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. Un pequeño puente nos lleva a la Plaza del Gran Priorato de los Caballeros de Malta, donde se encuentra el famoso Muro de John Lennon, símbolo de resistencia de los jóvenes checos contra la dictadura comunista. 
El último punto que no hay que perderse en la isla son las esculturas de bebes gateando del controvertido artista checo David Cerny situadas al lado del Museo Kampa, dedicado al arte moderno.

Cruzando al otro extremo de Mala Strana, por Nerudova, nos encontramos con el Museo Kafka y en su patio otra de las esculturas más famosas de Cerny, Proudy. Dos caballeros orinando dentro de una fuente que representa el mapa de la República Checa. Os recomiendo leer sobre este artista que no deja indiferente a nadie. Muy cerca está la calle más estrecha de Praga, donde apenas cabe una persona y con un semáforo que en teoría regula el tráfico peatonal.

Finalizamos nuestro paseo por Mala Strana por los Jardines Wallenstein, el militar checo más brillante del s.XVII que compitió en ostentación con el mismísimo emperador Fernando II con este palacio y sus jardines. La entrada es gratuita y no hay que perderse la logia, la falsa gruta llena de estalactitas o la escuela de equitación. Un remanso de paz en el ajetreo de la ciudad.

Próximo capítulo: Nove Mesto


3 de junio de 2014

Praga: Loreta, Strahov y Petrín

El barrio residencial situado al lado del Castillo de Praga se llama Hradcany. En el centro de la plaza del mismo nombre se encuentra el Palacio Arzobispal, donde se rodaron escenas de Amadeus, la película del checo Milos Forman sobre Mozart, rodada en gran parte en Praga. Os la recomiendo tanto si pensáis visitar Praga como si no. Además del poder eclesiástico aquí residía el poder nobiliario, ambos muy cercanos al rey, por ello sus calles están repletas de preciosos palacios.

En este barrio hay dos visitas muy recomendables. La primera de ellas es Loreta, una iglesia del siglo XVII que destaca por la inconfundible silueta de su campanario. Debe ser un lugar muy popular en Praga ya que vimos varias parejas de novios haciéndose fotos. El origen de su construcción hay que situarlo en el contexto de las guerras entre los protestantes checos y los católicos Habsburgo. Se diseñó un centro de peregrinación en torno a una réplica de la Santa Casa situada en la localidad italiana de Loreto (según la tradición es la casa donde vivió la Virgen María, trasladada por ángeles desde Nazareth). Además del claustro donde se sitúa la Santa Casa, es muy interesante el interior barroco de la iglesia y una capilla del claustro dedicada a Santa Liberata, una santa portuguesa que al negarse a contraer matrimonio con el rey de Sicilia rogó a Dios que le creciera barba, cancelándose así el enlace. Allí podéis ver a esta predecesora de Conchita Wurst luciendo una barba de pelo natural. Pero el lugar más famoso de Loreta es el Tesoro, una lujosa colección de orfebrería en la que brilla El Sol de Praga, una custodia formada por más de 6000 diamantes en forma de rayos de sol.


- Campanario de Loreta, Santa Casa, Monasterio de Strahov, Sala de Teología -


A unos 10' andando desde Loreta se encuentra el Monasterio de Strahov. La razón de acercarse hasta aquí es la biblioteca, con dos salas barrocas (de Filosofía y de Teología) sencillamente maravillosas. Es uno de los lugares que más nos gustaron de Praga. No dejéis de ir. La biblioteca tan sólo se puede contemplar desde la puerta para preservar los frescos que decoran los techos. Aquí también se rodaron escenas de Amadeus. No hay que perderse tampoco el gabinete de curiosidades situado en el pasillo que enlaza las dos salas y compuesto por un montón de objetos exóticos que coleccionaban nobles y reyes, auténticos precursores de los actuales museos. De entre todas las rarezas destacan el colmillo de un narval (se vendía como cuerno de unicornio durante la Edad Media) y dos penes de ballena.


- Praga desde el Mirador de Petrín -

Desde Strahov hay un paseo muy agradable hasta la colina de Petrín. Nosotros no lo pudimos hacer porque ese día llovió a mares y subimos al día siguiente en el funicular. La colina ofrece unas vistas magníficas de la ciudad partida por el Moldava desde su mirador, una Torre Eiffel en miniatura que se construyó en 1891 con motivo de la Gran Exposición Nacional. Del mismo año es El Laberinto de los Espejos, inconfundible por la entrada que parece un gran castillo de juguete. Ideal si viajáis con niños.

Próximo capítulo: Mala Strana