22 de julio de 2014

Vuelo a Singapur

INDONESIA 2014
Días 1-2/15

A las 10 de la noche partimos de Madrid destino Singapur previa escala en Dubái. Volamos con Emirates, era la primera vez que lo hacíamos con esta compañía aérea, una de las que encabezan las listas que realizan los usuarios sobre las mejores líneas aéreas. El avión era muy cómodo con pantalla de TV individual y buena atención a bordo, aunque nos gustó más la de Thai en el vuelo a Bangkok de dos años antes. Permite elección de asiento en el momento de realizar la reserva, así como de menú especial, incluido el infantil, y regalan un muñeco o una mochila a los niños. El primer vuelo duró 7 horas y la escala en el aeropuerto de Dubái algo más de 2 horas. Todos los vuelos fueron puntuales. 
El aeropuerto de Dubái es uno de los de más tránsito de pasajeros del mundo, ya que se utiliza como punto de conexión a múltiples destinos de Asia. No hay que pasar control de pasaporte pero si el control de seguridad del equipaje de mano, si a esto sumamos que tiene 3 terminales unidas por un tren monorraíl, se necesita algo más de una hora en la escala para no tener problemas de enlace con el siguiente vuelo.


- Marina Bay -


El segundo vuelo con destino a Singapur duró algo menos de 7 horas y media. Habíamos salido a las 10 de la noche de Madrid y llegamos a Singapur a las 9 de la noche del día siguiente. Un palizón. Elegimos esta combinación porque era la más corta y la mas económica. La otra opción que barajamos fue volar a Kuala Lumpur ..... desde Ámsterdam. Cuando nos enteramos del derribo del avión de Malasia Airlines nos quedamos de piedra. 

Para entrar en Singapur no es necesario visado para los españoles. Tan sólo hay que rellenar un formulario por familia que te entregan en el avión y pasar el control de inmigración. Allí te sellan el pasaporte y te entregan la mitad del formulario que deberás devolver a la salida del país. El aeropuerto de Changi está considerado por los viajeros como el mejor del mundo. Y ello se nota en la rapidez del proceso de control de pasaportes, nada comparable al tercer grado que te someten los estadounidenses por ejemplo. Incluso te preguntan al salir el grado de satisfacción con el proceso.

La moneda es el dólar de Singapur. Con el tipo de cambio actual un euro equivale a 1.60 dólares de Singapur. Es difícil encontrar un banco español que trabaje con ella, lo más práctico es cambiar en el aeropuerto al llegar, aunque el tipo de cambio es algo peor que en las casas de cambio de la ciudad. Con 100 € que cambiamos tuvimos para las 3 noches en total que pasamos en Singapur, ya que casi todo se puede pagar con tarjeta.

Para trasladarse al centro se puede optar por el bus, el ultramoderno metro (MRT) o el taxi. Nos decidimos por este último al ser cuatro con las respectivas maletas y por la paliza que llevábamos encima. Además los taxis son muy seguros, como todo en Singapur, permiten el pago con tarjeta de crédito, aunque con recargo, y son bastante más baratos que los nuestros (aproximadamente 30 dólares / 18 euros). El trayecto hasta el hotel duró una media hora.

El hotel de Singapur fue el que más nos costó encontrar de todo el viaje. Los precios se asemejan a los europeos, lejos de los de Indonesia. Además de caros, las opiniones que encontramos es que las habitaciones son minúsculas (el precio del suelo en Singapur es oro), muy húmedas y no demasiado limpias. Buscando y buscando nos decidimos por un pequeño hotel, Jayleen 1918, situado en 42 Carpenter Street, en el distrito financiero con una parada de metro (Clarke Quay) al lado. Nos costó 168 € la noche una habitación "executive family room", pequeña pero no claustrofóbica, bien ventilada, limpia y con el aire acondicionado funcionando a tope. Lo mejor del hotel es su gran ubicación, al lado de Chinatown, de Marina Bay y de una parada de metro. Es difícil encontrar una mejor relación calidad/precio para los estándares de la ciudad.

Cenamos en un restaurante de comida rápida ¡mexicano¡ situado en el centro comercial cercano a l hotel, a precios casi europeos (55 € los cuatro) y nos fuimos a dormir tras haber perdido totalmente el sentido del día, la hora y el lugar donde estábamos.

Próximo capítulo: descubriendo Singapur


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