6 de septiembre de 2014

Rafting en el río Ayung

INDONESIA 2014
Día 8/15
Capítulo 1/2

El último día en Bali le dedicaríamos a hacer rafting por la mañana y ver Ubud por la tarde, aprovechando la visita para darnos un masaje balinés, algo imprescindible en todo viaje a la isla que se precie.
El rafting lo contratamos directamente con todobali, en principio habíamos reservado con ellos 4 días de excursiones, pero nos dimos cuenta que paradójicamente pese a estar alojados en Ubud no íbamos a poder ver la localidad porque llegaríamos todos los días ya de noche al hotel. Así que sobre la marcha sustituimos el último día de excursión por un rafting muy popular en la garganta del río Ayung. El precio por los cuatro fue de 154 € al cambio, menos de 40 € por persona (algo más por adulto ya que el precio total incluye a una niña y es algo más barato). Incluye el transporte i/v desde el hotel hasta la actividad, el rafting con todo el equipo necesario, el seguro y la comida. Aunque no es un precio barato para Indonesia si que lo es para los bolsillos europeos. Se puede contratar en el hotel o en cualquier agencia de las que se encuentran por el centro de Ubud. Es cuestión de comparar precios. La nuestra nos pareció muy profesional (Bali Elephant Camp), al igual que el resto de las que vimos durante el descenso.

La furgoneta nos recogió en el hotel sobre las 9 de la mañana y tardamos unos 45' en llegar a las instalaciones del rafting, tras recoger a una familia australiana que estaba alojada en el centro de Ubud. Una vez llegados allí dejamos nuestras pertenencias en la mochila, la entregamos al conductor que nos había llevado, y nos pusimos el chaleco salvavidas y el casco. Bajamos un buen tramo de escaleras de piedra hasta el cauce del río Ayung donde un monitor nos instruyó brevemente en como remar durante el descenso.




Nunca habíamos realizado rafting y es muy sencillo, nosotros no somos especialmente hábiles. Es muy seguro ya que en el bote, además de nosotros cuatro, un guía dirigía las operaciones y tan sólo seguíamos sus indicaciones. Es apto para todas las edades y te lo recomiendo si dispones de tiempo en Ubud.  Nos divertimos muchísimo, aunque el descenso es flojillo y los amantes de las emociones fuertes pueden quedar algo decepcionados. En total tardamos unas 2 horas y media desde que subimos al bote, paradas incluidas para hacer fotos. Sin duda alguna lo mejor del descenso es el espectacular paisaje de la garganta del río Ayung, enclavada en un paisaje selvático precioso, con cascadas, algunas casas en la orilla y también hoteles de lujo. Aunque había bastante afluencia de turistas en algunos tramos del río tuvimos la suerte de ir solos y disfrutar de uno de los paisajes más abrumadores de todo el viaje.

Tras terminar el recorrido hay que subir otro tramo de escaleras que se hace duro, aunque está a la sombra de los árboles. Arriba están los vestuarios con las duchas, así como una consigna donde te devuelven tu mochila. Tras vestirnos, comimos en un restaurante un buffet similar al de los días previos. En el restaurante tienen un puesto donde venden fotos y vídeos del descenso. Es difícil resistirse a comprar una foto estratégicamente realizada en el punto más turbulento del río, un buen recuerdo. Si eres amante de la fotografía lleva tu cámara al descenso ya que se guarda en una bolsa estanca donde no se puede mojar y en las diferentes paradas se pueden hacer unas fotos magníficas.

Tras disfrutar como enanos por la mañana regresamos a Ubud, le dijimos al conductor que en lugar de dejarnos en el hotel lo hiciese en el centro de la ciudad. Por fin veríamos la ciudad de día.


Próximo capítulo: Ubud

1 comentario:

  1. Es increíble este deporte, por lo que cuentas haríais un descenso de clase 2 como mucho, pero como dices es un deporte fácil y se puede practicar con la familia o en amigos, recomendable yo tengo muchas ganas de hacer algún descenso fuera de España, un saludo.

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