29 de septiembre de 2015

Descubriendo Kandy

SRI LANKA Agosto 2015
Día 6/14

Este día le dedicamos por completo a conocer Kandy. Gama nos recogió en el hotel más tarde de lo habitual ya que no teníamos prisa y aprovechamos para dormir un poco más.
La primera parada que hicimos fue en uno de los miradores de las colinas que rodean a la ciudad y desde donde se puede contemplar el lago situado en pleno centro, al lado del Templo del Diente de Buda. La situación geográfica de Kandy es envidiable, siendo el paisaje que la rodea más bonito que la ciudad en si.


- Kandy -

Gama el día anterior nos dijo que si queríamos que nos llevase de compras y le dijimos que si pero a un par de tiendas como mucho. Así que salimos hacia las afueras de la ciudad para visitar una inmensa joyería de varias plantas, repleta de turistas del Golfo Pérsico (me imagino que grandes clientes) y una tienda de artesanía de madera. Aquí el trato no tuvo nada que ver con el del Spice Garden y te podías ir sin comprar nada sin ningún problema. Claro está que una vez allí sueles caer en la tentación. Sri Lanka es uno de los mayores exportadores de gemas, la ciudad centro del comercio de piedras preciosas es Ratnapura. Hay miles de joyerías por todo el país donde es más aconsejable comprar algún joya que en la calle, donde aunque el precio puede ser mucho menor, en ocasiones lo que se ha comprado carece de valor.
Después le pedimos que nos dejase en el mercado principal, un precioso edificio colonial donde se venden todo tipo de productos fundamentalmente para clientes locales, aunque también hay turistas. Por recomendación de otros viajeros fuimos al puesto nº 22 regentado por una amabilísimo joven al que compramos un montón de especias y té a buen precio y ya de paso nos llevó a la tienda de su tío donde compramos unos pantalones estampados con dibujos de elefantes. Esta visita al mercado es muy recomendable para ver el ambiente y mezclarse con la gente local.


- De compras en Kandy -


Tras las compras fuimos a comer al Royal Bar Hotel, un precioso edificio colonial rehabilitado que funciona como bar, restaurante y hotel. Aunque en la Lonely Planet dice "la comida no es para echar cohetes" a nosotros nos gustó mucho. Nos sentimos como verdaderos lores ingleses atendidos por un exquisito servicio en una galería decorada como en plena época colonial. Fue una de las comida más caras del viaje (5000 lkr los tres, bebidas y propina incluidas) pero mereció la pena. Otro lugar muy recomendable, en este caso para comer un dulce, es Bake House (en Dalada Vidiya, una de las principales calles cercana al mercado).


- Royal Bar Hotel -


Por la tarde fuimos a ver un espectáculo de danza en el edificio de la Cruz Roja situado al lado del lago (1000 lkr por persona). Aunque no somos muy aficionados a los bailes folclóricos, el año pasado en Bali tuvimos una buena experiencia en otro espectáculo similar y decidimos repetir. Duró cerca de hora y media y desfilaron por el escenario gran número de bailarinas, malabaristas y percusionistas con unos coloridos trajes. El plazo fuerte fue al final con el número del fuego. Como una imagen vale más que mil palabras os dejo un video.





Tras salir asombrados con el espectáculo del fuego, nos dimos un paseo por el lago viendo el atardecer teñir de rojo las colinas. Cenamos en el restaurante de nuestro hotel (Aroma Café) por 3000 lkr. Si el hotel no es recomendable el restaurante si que lo es, aunque más que un restaurante se trata de una cafetería moderna al estilo occidental. Y así concluyó nuestro segundo día en Kandy, donde ya se notaba el ajetreo del Esala Perahera, el centro empezaba a cerrarse con la colocación de las sillas en las aceras para ver el desfile de los próximos días.

Próximo capítulo: de Kandy a Nuwara Eliya.

27 de septiembre de 2015

Templo del Diente de Buda (Kandy)

SRI LANKA Agosto 2015
Día 5/14
Capítulo 2/2

Tras visitar las imponentes ruinas de Polonnaruwa partimos hacía Kandy. Tardamos unas cuatro horas haciendo dos paradas. La primera fue para comer en uno de los clásicos restaurantes de carretera (2850 lkr buffet para los tres) y la segunda parada la hicimos en un Spice Garden. En las cercanías de Kandy hay numerosos de estos jardines de especias, pequeños jardines botánicos que cuentan con plantas de café, cacao, pimienta, clavo, aloe vera, canela... y que realmente son interesantes. El problema es que la exposición de plantas son la disculpa para venderte a precios desorbitados una serie de cremas y otros productos de la medicina ayurvédica. Los productos que venden parecen de buena calidad pero se pueden encontrar mucho más baratos en los mercados de las grandes ciudades y durante la visita nos sentimos como en una "encerrona" de la que es difícil escapar. Y eso que teníamos la experiencia de año pasado en Bali en otro establecimiento similar, pero donde las técnicas de venta eran menos agresivas para el cliente, ya que al final de la visita te llevaban a la tienda y tu elegías los productos que querías los cuales estaban perfectamente etiquetados con los precios. La visita en si creo que es muy interesante pero sabiendo donde te metes y si eres capaz de saber decir que no. El que visitamos nosotros se llamaba Old Village 27 y no nos gustó nada la presión que ejercen sobre el turista, mejor elegid otro.

- Vainilla y Clavo -


En Kandy nos alojamos en pleno centro, en el Hotel Cafe Aroma Inn. Podéis ver el comentario del hotel en la entrada sobre los hoteles del viaje. En resumen, excelente situación y mal hotel principalmente por el ruido de la habitación. Dejamos las maletas tras hacer el check-in (tardaron más de 15' en encontrar la reserva) y nos fuimos al Templo del Diente de Buda, apenas a 5' andando.

Kandy es la capital cultural de Sri Lanka. Recogió el relevo de la capitalidad de Polonnaruwa y desde la llegada de los portugueses en 1505 fue la capital del reino cingalés. Aquí se preservó la reliquia del Diente de Buda hasta la actualidad. Kandy resistió a la colonización de portugueses, holandeses e ingleses, hasta que finalmente en 1815 fue conquistada por estos y por primera vez el país tuvo una única administración para todo el territorio.

El Templo del Diente de Buda es el edificio religioso más importante del país, al cual todos los budistas de Sri Lanka deben acudir al menos una vez en la vida. El carácter sagrado del recinto se vio reforzado tras el atentado terrorista de los Tigres Tamiles en 1998 que acabó con la vida de más de 200 personas pero con escasos daños al edificio.
La entrada cuesta 1000 lkr para los adultos, los niños son gratis. Como en todo templo budista hay que dejar el calzado a la entrada. No olvidéis unos calcetines porque el recinto es bastante extenso y hay que andar. Hay que llevar las piernas y los hombros cubiertos.
Hay varios edificios que albergan estatuas de Buda, cartas, ofrendas y hasta los restos del elefante Rajah. El edificio principal es el que custodia el relicario donde se supone que se encuentra el famoso diente. Hay que fijarse en las horas de la puja, cuando la sala principal se abre al público para que desfile ante el relicario para depositar sus ofrendas (las rupias son bienvenidas). En ese momento se forman largas colas para desfilar unos breves segundos frente a la reliquia mientras suenan los tambores. Realmente merece la pena vivirlo.

- Templo del Diente de Buda -


El templo estaba lleno porque esta semana comenzaba el Esala Perahera, uno de los festivales más importantes del sudeste asiático que se celebra todos los años durante la luna llena de los meses de julio o agosto y que durante 10 días llena la ciudad con procesiones de elefantes adornados con luces de colores, bailarines, percusionistas... Nosotros decidimos no hacer coincidir las fechas porque nos tocaba rehacer todas las reservas del viaje y no somos muy aficionados a este tipo de celebraciones multitudinarias. Para ver el desfile las calles del centro se cierran y en las aceras se colocan sillas. Las entradas son muy caras, alrededor de 100 € por persona. El desfile dura varias horas. El protagonista del mismo es el elefante, más de 50, y especialmente el que porta el cofre vacío del relicario. Estos elefantes deben tener colmillos para participar en el desfile, el problema es que muy pocos elefantes ceilandeses los tienen y muchas veces son ejemplares importados de otras partes de Asia.

Estuvimos cerca de dos horas en el templo y cuando salimos ya había anochecido. Cenamos en el Pizza Hut situado al lado del templo a precios casi europeos (2200 lkr por una pizza grande y tres bebidas).

Próximo capítulo: descubriendo Kandy.

26 de septiembre de 2015

Polonnaruwa


SRI LANKA Agosto 2015
Día 5/14
Capítulo 1/2

Tras otro desayuno colosal en el Hotel Sigiriya partimos hacia Polonnaruwa, a una hora en coche. Polonnaruwa sustituyó como capital a Anuradhapura tras la invasión de Sri Lanka por la dinastía Chola procedente del sur de la India. Fue el centro del Reino Cingalés durante unos doscientos años, lejos de los más de 1000 años que mantuvo la capitalidad su antecesora. La época de mayor esplendor tuvo lugar durante el reinado de Parakramabahu I (1153-1186) cuando se construyeron los principales edificios que hoy podemos ver.

De nuevo el precio de las entradas es abusivo, 25 $ por adultos y 12.5 $ por niño. A esto hay que sumarle las 2000 lkr que pagamos por contratar a un guía durante 3 horas. Lo hicimos por consejo de Gama, y aunque el guía (un señor de 72 años que estaba más en forma que nosotros) nos gustó mucho, con la Lonely Planet se puede hacer la visita sin problema alguno si queréis ahorrar algunas rupias.

El complejo arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad, es muy extenso, aunque no tanto como el de Anuradhapura, y al igual que este no se debe recorrer a pie, se necesita al menos una bicicleta. Nosotros nos movíamos de unas ruinas a otras en el coche de Gama mientras el anciano guía pedaleaba como Induráin en su bicicleta, digna de museo, sin derramar una gota de sudor.

Comenzamos la visita en el museo situado en el mismo edificio donde se venden las entradas. No es muy grande y es recomendable al menos hacer una rápida visita para ver las maquetas de los edificios originales y hacerse una idea de la grandiosidad de estos cuando se contemplan las ruinas. Como anécdota, cuando estábamos en una de las últimas salas un vigilante me obligó, con muy malas maneras por cierto, a borrar las fotos que había hecho porque estaba prohibido (la verdad no vi el cartel ni el guía me dijo nada). Curioso que no dejen hacer fotos a maquetas y si a los frescos de Sigiriya o de Dambulla, y encima con flash.

El recorrido que hicimos fue el que nos indicó el guía, se supone que es el más apropiado, pero por ejemplo no es que el orden que indica la Lonely Planet. Comenzamos por el Palacio de Nissanka Malla, el edificio más destacado es la Cámara del Consejo Real, donde se encuentra una réplica del trono real, un inmenso león de piedra, y el grabado del nombre del ministro en la columna donde tenía su asiento. Próximo al palacio hay un gran embalse con una isla donde el monarca trasladaba su residencia durante los meses estivales.

- Palacio de Nissanka Malla -


Tras este palacio visitamos las ruinas del que fue el gigantesco palacio de Parakramabahu I, que llegó a tener 7 alturas (perfectamente reconstruido en la maqueta del museo). Hoy lo único que nos indica el pasado esplendor son el grosor de sus muros. Son más interesantes el salón de audiencias, con un precioso friso de elefantes todos ellos en una posición diferente, y la piscina con sus surtidores en forma de cabeza de cocodrilo.


- Palacio de Parakramabahu I -

Y por fin llegamos al Cuadrángulo, el área que por si sola justifica la visita. Era el punto más sagrado de todo el complejo ya que aquí se veneraba la reliquia del Diente de Buda. El edificio donde se albergaba esta es uno de los mejor conservados y más impresionantes de toda la ciudad: el Vatadage. Tiene una estructura circular abierta en 4 puntos, flanqueados todos ellos por unas preciosas piedras de la luna labradas. Se conserva prácticamente toda la estructura, excepto el techo que era de madera (de nuevo es muy útil la maqueta del museo).
Hay otros edificios también muy notables en el Cuadrángulo: Thuparama Gedige, el único templo que conserva su cubierta; Latha-Mandapaya, una curiosa estructura que imita en piedra a una valla de madera; Gal Pota, un libro de piedra de 9 metros de largo con inscripciones sobre el reinado de Nissanka Malla y Satmahal Prasada, una pirámide escalonada de influencia camboyana.


- De arriba abajo y de izda a derecha: Vatadage, Latha-Mandapaya, Gal Pota, Satmahal Prasada -


Antes de llegar al otro punto clave del recinto, las estatuas de Buda de Gal Vihara, visitamos un montón de edificios entre los que destacamos las dagobas Rankot Vihara y Kiri Vihara y el templo Lankatilaka. La primera con 54 metros de altura es la cuarta de la isla e imita a sus hermanas de Anuradhapura.  Kiri Vihara es mucho más modesta pero brilla con luz propia gracias a su encalado original preservado durante siglos por la vegetación de la jungla que ocultó las ruinas. Es la dagoba no restaurada en mejor estado de conservación.
El templo Lankatilaka es de los más originales de Polonnaruwa, un imponente edificio de 17 metros de altura con una estrecha nave central que ha perdido su bóveda y se asemeja a una iglesia en ruinas.


- Rankot Vihara (arriba), Kiri Vihara (abajo) y Lankatilaka (derecha) -

La última parada es el segundo punto fuerte de la visita y otro que por si solo la justifica: Gal Vihara. Son cuatro estatuas de Buda (dos sedantes, una reclinada y otra de pie) labradas en el mismo bloque de granito y que constituyen el cenit de la escultura cingalesa. El Buda de pie y sobre todo el reclinado son preciosos, especialmente el cojín donde se apoya la cabeza de este último y que demuestra que el artista era un maestro de la escultura.


- Gal Vihara -

Las ruinas son inmensas y en ocasiones con el calor se hacen un poco pesadas (es aconsejable, como siempre en este viaje, realizar la visita a primera hora de la mañana), pero para nuestro gusto son una parada obligatoria. Tan sólo recordamos ruinas de esta magnitud y conservación en Egipto, las ruinas mayas de Chichén-Itzá en México o las ruinas budistas de Ayutthaya en Tailandia. Imprescindibles, de verdad.


Próximo capítulo: Templo del Diente de Buda (Kandy).


25 de septiembre de 2015

Safari en el Parque Nacional de Minneriya

SRI LANKA Agosto 2015
Día 4/14
Capítulo 2/2

Cuando empezamos a preparar el viaje a Sri Lanka una de las cosas que más nos llamó la atención, y que fue un punto importante para decidirnos por este destino, era la posibilidad de realizar algún safari en uno de sus muchos parques nacionales. Nunca habíamos hecho ninguno. Uno de nuestros destinos soñados todos los años es Kenia o Tanzania pero al final siempre desistimos porque se nos sale de presupuesto. Los parques nacionales ceilandeses me imagino que distan mucho de la magnitud de la sabana africana pero leyendo relatos de viajeros que han estado en ambos dicen que son como un pequeño trocito de paisaje africano en Asia. Hay muchos parques en el país, pero hay que tener en cuenta que son caros y suponen una parte considerable del presupuesto final. Por lo tanto no hay más remedio que elegir. Nos decidimos por los dos más visitados: Minneriya (la tierra del elefante asiático) y Yala (la tierra del leopardo). En esta época del año es temporada baja en Yala pero es la mejor época para visitar Minneriya ya que es la temporada seca y en los meses de Agosto y Septiembre tiene lugar "la concentración", durante la cual grandes manadas de elefantes acuden a comer los brotes tiernos de las hierbas que quedan al descubierto al retirarse las aguas del embalse, alrededor del cual se sitúa el parque nacional.

El safari se puede contratar en el mismo hotel que os alojéis o en las puertas del parque (en la carretera que va de Habarana a Polonnaruwa). Hay que pagar el precio de las entradas más al guía con su jeep 4x4. Los precios suelen estar muy ajustados y hay poca diferencia entre guías, aunque dependiendo de vuestra habilidad en el regateo se puede conseguir mejor o peor precio. Como este ha sido un viaje atípico en el cual nuestro conductor, Gama, se ocupó de toda la logística, nosotros tan sólo tuvimos que pagar y él negoció el precio. Este fue de 7114 lkr por las entradas (es fijo) y 6500 lkr por un safari de 3 horas en el jeep (87 € precio final por 2 adultos y una niña). En el jeep solo fuimos nosotros tres, el guía y Gama, que se apuntó a la excursión. Los safaris en este parque suelen tener una duración habitual de 3 horas ya que no es demasiado extenso.

A las 2 y media de la tarde Gama nos estaba esperando en el hall del hotel junto al guía que había contratado para hacer el safari. Montamos en un pequeño jeep bastante viejo pero que no dio ningún problema. Tenía una lona en el techo que se recogía y podías ir sentado o de pie agarrado a unas barras contemplando el paisaje. A la peque nada más subir le encantó y de vez en cuando se acuerda e insiste en que compremos un coche como ese. El trayecto desde el hotel hasta la entrada del parque duró algo más de media hora por buena carretera.


- Parque Nacional de Minneriya -


Una vez que se entra en el parque las pistas son de tierra y van rodeando al embalse. El paisaje era precioso con un verde intenso que contrastaba con el agua y las colinas de telón de fondo. Empezamos viendo aves en los márgenes del embalse, búfalos de agua, pavos reales y a lo lejos los primeros elefantes. Según nos fuimos aproximando a la orilla las manadas de elefantes se hicieron más numerosas y también, claro está, el número de jeeps, pero sin ser agobiante. Vimos manadas de unos 20-30 elefantes (según la guía Lonely Planet pueden verse cientos), bañándose en el agua, mojándose con la trompas, crías con sus madres....una maravilla. El clima acompañó porque no hacía demasiado calor y en algunos momentos llovió un poco. El guía en todo momento nos indicaba donde se encontraba algún animal escondido entre la maleza, es increíble su capacidad para ver animales que a ti te cuesta detectar aún sabiendo que están allí. Dejamos el parque sobre las 5 de la tarde cuando empezaba a atardecer. En la carretera de vuelta paró en el arcén para comprarnos unas mazorcas de maíz asadas y a la ída nos había comprado mangos. Un excelente trato que mereció una generosa propina. Nuestra experiencia del safari en Minneriya no pudo ser mejor (muy superior a la de Yala como veremos en el capítulo correspondiente). Posiblemente fue el lugar que más nos gustó de todo el viaje.

Por la tarde nos dimos un baño en la piscina casi anocheciendo y cenamos de nuevo en el hotel.

Próximo capítulo: Polonnaruwa.


21 de septiembre de 2015

Ascensión a la Roca de Sigiriya

SRI LANKA Agosto 2015
Día 4/14
Capítulo 1/2

La Roca de Sigiriya es otra de las paradas obligadas en Sri Lanka. Declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco reúne un buen número de rincones más que interesantes. Se trata de una inmensa piedra de 370 metros de altura de origen volcánico, visible desde muchos Km al estar situada en un lugar llano. Los historiadores se dividen entre los que la atribuyen un uso militar como fortaleza y los que sin embargo creen que más bien sería un monasterio religioso. Lo que si que está probado es que las primeras construcciones se hicieron en el s.V y que en el s. XIV fue abandonada, quedando oculta por la maleza hasta que a finales del s.XIX un arqueólogo inglés la descubrió.


- Roca de Sigiriya -

Un consejo importante es que intentéis estar a las 8:30 de la mañana cuando abre sus puertas porque el calor aprieta ya a esa hora y no hay tantos turistas. No hay que olvidar llevar agua, gorra, gafas de sol y crema solar. Una de las principales razones por las que elegimos el Hotel Sigiriya fue su cercanía a la Roca, en 10' en coche estábamos en la taquilla. No os aconsejo dormir en otra localidad y desplazarse por la mañana hasta Sigiriya por este motivo.

Las entradas son muy caras, 30 $ por adulto y 15 $ por niño. Eso si, son unas de las más bonitas de las que hemos visto en nuestros viajes, una cartulina rectangular de gran tamaño con unas fotos preciosas. Está dividida en cupones recortables que se van entregando en cada zona del monumento. Calculad un mínimo de 2-3 horas para hacer la visita con tranquilidad.

Nada más pasar la entrada nos encontramos con los Jardines Reales, divididos en tres bloques: jardines acuáticos, jardines de piedra y jardines en terrazas. La mejor vista se tiene desde la cima de la roca, donde se puede contemplar realmente su extensión. 
Tras cruzar los jardines comienza la ascensión por unas escaleras de piedra incrustadas en la roca. El primer tramo es suave y además a la sombra. Tras ellas nos encontramos con una escalera de caracol metálica cerrada, clavada literalmente en la vertical de la roca (da algo de vértigo, pero se sube sin dificultad). Nosotros no nos encontramos demasiada gente en este tramo pero a la bajada vimos desde lejos que estaba saturada y puede dar sensación de agobio. 


- Escalera de caracol -


La escalera permite el acceso a la gran joya de la roca: los frescos de las Damas. Aquí están representadas varias mujeres con el pecho desnudo que según las teorías anteriormente citadas pueden corresponder a concubinas del rey Kassapa o ninfas celestiales (apsaras). Están conservadas magníficamente gracias a su situación en la roca que las protege del sol, con unos preciosos colores. Al igual que en Dambulla nos extrañó que permiten hacer fotos con flash. Se desconoce la fecha de su realización y guardan similitud estilística con las pinturas rupestres de Ajanta, en la India. Son una maravilla.


- Frescos de las Damas -


Tras bajar la escalera de caracol se pasa por una pared conocida como el Muro de los Grafitis ya que en ella se encuentran comentarios de las pinturas realizados por los viajeros a lo largo de los siglos, algunos datan del s.VI. Tienen interés histórico pero a nosotros nos dijeron poco ya que apenas se distinguen los trazos. Tras pasar el muro nos encontramos el último tramo de escaleras franqueadas por las enormes garras de ladrillo de un león, lo único que queda de la colosal estatua de piedra que da nombre a Sirigiya (su significado es la roca del león). 


- Garras del león -


Esta últimas ascensión se nos hizo más dura, primero por escaleras de piedra y luego por otras de metal que nos parecieron más vertiginosas que las famosas de caracol. Aquí sudamos la gota gorda subiendo. Tras el último esfuerzo se alcanza la cima. Es una superficie plana enorme (1.6 hectáreas) repleta de ruinas de los edificios que en su día coronaban la roca. Lo mejor de la cima son las espectaculares vistas del paisaje verde y marrón de la llanura, así como de los jardines reales.
La bajada se hace por el mismo sitio que la subida hasta las garras del león, desde aquí hay que seguir recto dejando a la izda el muro de los grafitis. A la salida se puede visitar el museo donde se explica la historia de la fortaleza. Sigiriya nos gusto mucho pero la verdad es que acabamos bastante cansados, al día siguiente teníamos agujetas en los cuádriceps de tanta escalera, pero es un lugar más que recomendable y que al igual que las cuevas de Dambulla es muy original.


- Jardines Reales desde la cima de la roca -

A media mañana Gama nos devolvió a las tranquilas aguas de la piscina del hotel. Comimos unas hamburguesas buenísimas y en unas horas estábamos listos para la otra gran aventura del día, el safari en el Parque Nacional de Minneriya.

Próximo capítulo: Parque Nacional de Minneriya.

17 de septiembre de 2015

Montando en elefante en Habarana

SRI LANKA Agosto 2015
Día 3/14
Capítulo 3/3

Habarana es una pequeña población, próxima a Sigiriya y al Parque Nacional de Minneriya, conocida sobre todo por ser uno de los mejores lugares de Sri Lanka para montar en elefante. Gama había hecho la reserva y tan sólo tuvimos que esperar 10' para que nos tocase el turno. El paseo dura alrededor de una hora. Es caro, nos costó 27 € por persona. Te ofrecen montar en una especie de cesta o directamente a pelo sobre el lomo del elefante para los más intrépidos. Subir es fácil gracias a una plataforma de madera a la que se accede por unas escaleras. Un mahout dirige al animal en todo momento y otra persona te hace fotos con tu cámara a expensas de una propina. También te ofrecerán plátanos y bambú, previo pago, para darle de comer. El recorrido tiene lugar alrededor de un lago donde se encuentra un hotel. Es un lugar bastante bonito y se hace muy entretenido gracias al show del elefante que con su trompa coge agua del lago y te ducha o te pide constantemente que le des de comer. Nos gustó pero no nos sorprendió ya que habíamos montado en elefante en Tailandia (ver entrada) y allí el paisaje era más espectacular. Si nunca habéis subido a lomos de un elefante o viajáis con niños os lo aconsejo.




Paramos a comer en un restaurante próximo llamado Acme. Sirven el clásico buffet turístico que se repetiría todos los días. Tras la comida nos dirigimos al hotel a pasar la tarde relajados tras un día bastante movido. Elegimos el Hotel Sigiriya por su proximidad a la Roca y por las críticas. Como ya comenté, en la entrada sobre los hoteles del viaje, es muy recomendable. Pasamos una tarde estupenda en la preciosa piscina, rodeados de inmensos varanos que dormitaban al sol y viendo atardecer sobre la Roca de Sigiriya. Cenamos en el restaurante del hotel un gran buffet, comida variada y de calidad por un buen precio (1200 lkr).




Próximo capítulo: ascensión a la Roca de Sigiriya.


15 de septiembre de 2015

Cuevas de Dambulla

SRI LANKA Agosto 2015
Día 3/14
Capítulo 2/3

Desde Aukana seguimos camino hacia otro lugar de la isla declarado Patrimonio de la Humanidad: las cuevas de Dambulla. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora. Al entrar en la localidad encontramos mucho movimiento de vehículos ya que aquí se encuentra uno de los mercados mayoristas principales del país. Tras cruzar la ciudad se encuentra el parking que da acceso a las cuevas. La entrada a estas nos costó 1500 lkr. Los niños no pagan. La taquilla se encuentra en la planta baja de un horroroso edificio, llamado Templo de Oro, más propio de Disney o del chino del barrio que de un templo budista. Fue pagado con fondos japoneses (a caballo regalado no le mires el diente). Muy importante: las entradas se compran en este templo, no en las cuevas. Tened cuidado porque no está demasiado bien indicado y más de uno ha tenido que hacer la subida dos veces.





Desde allí se inicia la subida de 160 m hacia las cuevas que con el calor se hace algo dura. Calculo que tardamos unos 15' en subir tranquilamente. No olvidéis llevar agua. Está llena de monos a la espera de la comida de los turistas. Si os fijáis, a lo lejos divisaréis la mole de la roca de Sigiriya. Fue el primer lugar del viaje donde nos encontramos con muchos turistas, algo que nos sorprendió porque no esperábamos tanto viajero en Sri Lanka, plagada de chinos.

La entrada al recinto de las cuevas exige dejar el calzado fuera, en el puesto habilitado para ello (25 lkr el par). Una vez dentro nos encontramos con 5 cuevas labradas en la roca que albergan unas 150 estatuas de Buda, las más antiguas de más de 2000 años y las más recientes del s.XX, ya que la roca de Dambulla siempre fue un lugar sagrado dedicado al culto. La cueva más grande es la segunda, con 50 metros de longitud. Todas ellas tienen el techo y las paredes decoradas con pinturas de vivos colores. Realmente son un lugar impresionante, además de singular. Es de los monumentos más originales que nos hemos encontrado por el mundo. Sigue siendo un lugar de peregrinación para los budistas y había bastantes fieles haciendo sus ofrendas.



Para poder ver las cuevas sin prisas se necesita alrededor de una hora más otra media hora entre subida y bajada. Los amantes de la fotografía no debéis olvidar el trípode ya que está permitido hacer fotos incluso con flash (algo extraño). Aunque es un sitio muy turístico, no encontramos el encanto de la soledad del Buda de Aukana, es otro de los lugares que se debe subrayar en el viaje a Sri Lanka.

Tras comprar unos refrescos en el restaurante del complejo nos dirigimos hacia Habarana donde Gama nos había reservado un paseo en elefante.

13 de septiembre de 2015

Buda de Aukana

SRI LANKA Agosto 2015
Día 3/14
Capítulo 1/3

Tras una noche lluviosa el día amaneció despejado. Desayunamos en la terraza de la guesthouse el que sería nuestro clásico desayuno esrilanqués compuesto por fruta, tostadas, huevos fritos, zumo natural y té o café. En casa un desayuno como este me dura una semana. Sin duda alguna es lo que más nos gustó de la cocina local, en todos los lugares que fuimos el desayuno fue sobresaliente.

Gama nos esperó puntual con el vehículo y alrededor de las 8 y media de la mañana ya estábamos en marcha. Como comenté en el capítulo anterior, nos acercamos brevemente a las ruinas de Anuradhapura para ver desde cerca la mole de ladrillo de la Dagova Jetevanarama. Al lado de la carretera nos encontramos con el primer varano, enorme. Según avanzó el viaje ya no nos llamaban la atención porque estaban por todas partes.

Desde Anuradhapura nos dirigimos hasta Aukana para visitar su famosa estatua de Buda. Habíamos leído que estaba cubierta de andamios porque la estaban restaurando, pero Gama nos dijo que las obras ya habían terminado y que habían consistido en la colocación de un tejado para proteger a la estatua de las inclemencias meteorológicas. El trayecto es de apenas 50 Km pero lleva una hora hacerlo. El último tramo es por una carretera muy estrecha aunque con poco tráfico. Tan sólo hicimos una breve parada en el inmenso lago Kala Wewa.

La entradas en Aukana nos costaron 750 lkr por adulto y 350 lkr por la niña. Baratas en comparación con otras de días posteriores. Cuando subíamos el camino que lleva al recinto religioso vimos a varios monjes que se dirigían a él. Al entrar estaban fotografiándose con la estatua. Les pedí permiso para hacerles una foto y no pusieron pegas. Gracias a ello conseguí una de las fotografías que más me gustan de este viaje. La intrahistoria de la imagen es algo menos glamurosa ya que los monjes posaban mientras se hacían unos a otros fotos con un iPad. La globalización llega hasta los lugares más recónditos del planeta.




La figura de 13 m de altura de Buda es del siglo V. Aukana significa "come sol" ya que al amanecer queda totalmente iluminada por el sol. Durante siglos permaneció olvidada entre la vegetación hasta que gracias a la llamarada que cubre la cabeza, y que representa el estado de iluminación, un inglés la descubrió. Se encuentra de pie en la posición conocida como Ashiva Mudra de bendición con la mano derecha. Con la mano izda sostiene la túnica. Es aquí donde el artista demuestra su genialidad en los pliegues que parecen realmente de tela. Se esculpió en un único bloque de piedra al cual se mantiene unida tan sólo por su espalda. El pedestal se talló a partir de otra roca distinta.

Vimos innumerables figuras de Buda pero la perfección de la escultura y el momento cuando la vimos a primera hora de la mañana, tan sólo nosotros, los monjes y algunos fieles hicieron que sea sin duda nuestra favorita de todo el viaje. Imprescindible.

Próximo capítulo: cuevas de Dambulla.


10 de septiembre de 2015

Anuradhapura


SRI LANKA Agosto 2015
Día 2/14

Desde el aeropuerto tardamos algo más de 3 horas hasta Anuradhapura. Las pasamos fundamentalmente dormidos tras la paliza del viaje en avión y nos trasladamos directamente a la guesthouse que habíamos reservado, Andorra Tourist Rest (ver post sobre los alojamientos). Tras dejar las maletas en la habitación quedamos con el conductor, Gama, a las 5 de la tarde para ir a visitar la ciudad antigua. Mientras, aprovechamos para comer en la misma guesthouse y para dormir un par de horas. Durante la siesta llovió a mares y la luz se fue en varias ocasiones. La lluvia hizo que tuviésemos que posponer la visita turística un buen rato hasta que se calmó un poco. Cuando salimos estaba prácticamente anocheciendo.

Nuestra intención era ver esa tarde las ruinas de la que fue la capital desde el siglo IV a.c. y durante mil años de los reinos cingaleses, pero nos tuvimos que conformar con un par de visitas ya que no teníamos tiempo suficiente. Por ello no nos merecía la pena comprar la entrada de 25 $ por persona. Este es uno de los aspectos más negativos del viaje, el precio totalmente abusivo de las entradas a los principales monumentos, agravada cuando al lado de los precios para "foreigners" se exponen los ridículos precios para los nativos. Creo que es el viaje donde las entradas han sido más caras y suponen una importante parte del presupuesto final.

La extensión de la ciudad antigua es enorme y no se puede recorrer a pie, se necesita como mínimo una bicicleta y es aconsejable usar mejor tuk-tuk o coche por el calor que hace. Lo ideal durante el viaje es hacer las visitas por la mañana temprano para evitar el calor sofocante. Para ver bien Anuradhapura hay que emplear al menos una mañana entera.

Anuradhapura es Patrimonio de la Humanidad, al igual que las otras ruinas por excelencia del viaje, Polonnaruwa. Una de las principales diferencias entre ambas es que Anuradhapura sigue siendo un lugar vivo, de culto, uno de los principales puntos de peregrinación del país ya que aquí se encuentra Sri Maha Bodhi. Según la tradición es un esqueje de la higuera bajo la cual Buda alcanzó el nirvana en la ciudad de Bodhgaya (actual India). Consideraciones religiosas al margen lo que está demostrado científicamente es que es el árbol más antiguo que se conoce con más de 2000 años de antigüedad.


- Sri Maha Bodhi -

La entrada es gratuita y al igual que en todos los demás templos de Sri Lanka hay que dejar el calzado fuera del recinto por lo que es muy recomendable llevar siempre pares de calcetines en la mochila para no tener que sufrir el calor del suelo. Como estaba lloviznando suavemente entramos descalzos, como siempre hacen los locales. El lugar nos encantó, estaba atardeciendo, había muchos peregrinos, pero sin agobios, haciendo sus ofrendas y realmente se respiraba un ambiente espiritual muy interesante. El árbol se encuentra rodeado de una valla y adornado con multitud de banderines budistas de colores. La que se supone que es la rama original se encuentra sujeta por unos soportes de oro macizo que atraviesan el tejado del templo adyacente. No es un lugar especialmente bonito pero tienes la sensación de estar en unos de esos lugares del planeta que realmente merece la pena visitar por la carga histórica y cultural que atesora.

Desde allí fuimos andando a la cercana Dagoba Ruvanvelisaya. En el budismo los edificios religiosos que albergan reliquias se denominan estupas. En algunos lugares se conocen como chedis y en Sri Lanka como dagobas. Su estructura varía de una país a otro y aquí son enormes cúpulas que en algunos casos fueron en su época las construcciones más grandes realizadas por el hombre, tan sólo superadas por las pirámides egipcias de Keops y Kefren. Esta dagova destaca por su intensa blancura, se encala todos los años, y por ser un lugar activo de culto. Tiene 55 metros de altura y un muro de elefantes que es imitado en muchas otras de la isla. La vimos al anochecer rodeada de procesiones de fieles con incienso y ofrendas de flor de loto. Fue un momento mágico. Tan sólo por ver estos dos lugares creo que merece la pena visitar Anuradhapura.


- Dagova Ruvanvelisaya -

Al día siguiente nos acercaríamos a la inmensa Dagova Jetevanarama de 75 metros de altura y realizada en ladrillo. La vimos desde la carretera, ya que aunque habíamos leído que era fácil moverse por el complejo sin entrada, ya que tan sólo la pedían en algunos lugares, esto no es así en la actualidad porque hay controles en los principales monumentos debido a que el turismo ha aumentado de forma marcada en los últimos años y hay que pasar por caja o no entras.

Leeréis comentarios sobre si son mejores estas ruinas o las de Polonnaruwa. Las segundas son mucho más espectaculares y considero que son un lugar imprescindible en todo viaje a Sri Lanka; pero si disponéis de días suficientes nos os perdáis al menos el anciano Bodhi de Anadudhapura porque es de esos lugares que quedan marcados en la memoria para siempre.

Nuestra primera cena en Sri Lanka fue en un hotel cercano a la guesthouse llamado Happy Leoni. Allí probamos el primero de los innumerables buffet del viaje, así como nuestra primera cerveza Lion. La comida estaba buena, sin grandes florituras, y pagamos por 3 cenas, dos cervezas y un refresco 3480 lkr (unos 22 €).


Próximo capítulo: Buda de Aukana.



8 de septiembre de 2015

Vuelo a Colombo


SRI LANKA Agosto 2015
Día 1/14

Este año ha sido la primera vez que hemos ido en nuestro coche al aeropuerto de Barajas para unas vacaciones largas. Había una oferta de Aena y reservando en su web por 63 € pudimos aparcar dos semanas en el parking de la T4, no en el parking de larga estancia donde habíamos dejado el coche en otros viajes de pocos días.

En el primer vuelo, de Madrid a Doha, volamos con Qatar Airways. El año pasado lo hicimos con su competidora Emirates y comparando ambas nos gustó algo más Emirates. Las dos compañías son excelentes con aviones modernos, cómodos y buena atención a bordo, pero la distancia entre asientos nos pareció más amplia la de Emirates. Permite hacer el check-in on line 36 horas antes del vuelo y 30 Kg de equipaje por pasajero. En el mismo momento de comprar los billetes pudimos elegir asiento y menú. A los niños les dan un regalo (un estuche de Bob Esponja con material escolar).
Salimos a las 10 de la mañana de Madrid y el vuelo duró 6 horas y media. La única incidencia  fue aguantar a los dos impresentables sentados delante de nosotros que me hicieron comprender la necesidad de prohibir el alcohol a bordo (por cierto creía que los musulmanes no bebían alcohol, tonto de mí).


- Hamad International airport, Doha -


Lo más pesado del vuelo fueron las 4 horas y media de espera en el aeropuerto de Doha. Se hicieron más amenas gracias al fantástico y lujoso aeropuerto inaugurado en el año 2014. Tiene una plaza central dominada por un oso de peluche gigantesco, de la que parten los pasillos que llevan a las 4 terminales. La distancia a pie desde la plaza central es menor a 10 ' a todas las terminales lo que facilita el desplazamiento de los pasajeros en tránsito.
Hay conexión wifi gratuita y terminales iMac también gratuitos (se nota el poder de los petrodólares). En la escala de vuelta descubrimos las salas de descanso (unas para hombres, otras para mujeres y otras para familias) con unas cómodas tumbonas donde poder dormir un rato. A la ida no tuvimos que pasar ningún control de seguridad interno en el aeropuerto pero a la vuelta si. Hay numerosos restaurantes que aceptan el pago con tarjeta y con varias divisas extranjeras, entre ellas el euro o el dólar, por lo que no es necesario cambiar dinero a al moneda local para la estancia en el aeropuerto. Para escalas largas hay un servicio gratuito de visita turística a la ciudad de Doha.

El segundo vuelo fue con Sri Lankan Airlines, de 5 horas de duración. Los pasajeros eran fundamentalmente trabajadores esrilanqueses en Qatar que volvían a casa. Había algunos turistas europeos y otros del Golfo Pérsico. El avión nos sorprendió para bien, incluso la distancia entre los asientos era algo más amplia que la del avión de Qatar Airways, aunque estos eran más viejos. Igualmente tenían pantalla individual de TV pero había menos películas y la mayoría eran clásicos (volví a ver Gladiator y Grease). El menú también era peor.

Los dos vuelos fueron puntuales y aterrizamos a la hora prevista, las de la 6 mañana hora local, en el aeropuerto de Colombo. Es una aeropuerto modesto muy alejado del lujo de la T4 o del de Doha. Nos encontramos con una buena cola para pasar inmigración que nos llevó cerca de una hora. Recordad que hay que rellenar un impreso que se recoge en el mismo aeropuerto, no lo entregan en el avión, aunque se lleve el visado. En caso contrario haréis dos veces la cola, cosa que les pasó a varios turistas ya que no hay ninguna indicación. En el mostrador de inmigración no te preguntan nada, tan sólo te ponen un sello. No fueron nada simpáticos, especialmente el funcionario a la salida del país que parecía que le debíamos dinero. En la cinta de recogida del equipaje pasamos un buen susto viendo que no aparecían las maletas y tras más de otra hora de espera por fin aparecieron. Nos llamó la atención la cantidad de cajas de cartón que habían facturado los viajeros nacionales, algunas de ellas estaban rotas y dejaban ver el interior, lleno de productos de higiene (son muy caros en Sri Lanka).

Como habíamos leído, en la terminal hay un montón de tiendas de electrodomésticos, al parecer los locales aprovechan los viajes para comprar una lavadora o un televisor libre de impuestos. Al salir al hall de llegadas nos estaba esperando Hassantha con un cartel con nuestro nombre. Antes cambiamos 500 € en unos de los muchos bancos del aeropuerto, todos ellos con el mismo tipo de cambio (144,84) y muy similar al que nos encontramos en otras ciudades. También compramos una tarjeta SIM en el stand de Etisalat. Nos costó 10 $ e incluía 30' de llamadas internacionales y 3 Gb de datos. Pagamos a Hassantha la mitad del importe que le debíamos y el resto al conductor cuando nos devolvió al aeropuerto el día de regreso.
Salimos de la terminal y allí nos presentó al que sería nuestro conductor particular durante las próximas dos semanas, Gamage (alias Gama). La primera impresión, que luego se confirmaría, fue muy buena tanto de él como de su van Hyundai.

Próximo capítulo: Anuradhapura.



7 de septiembre de 2015

Itinerario en Sri Lanka

SRI LANKA- Agosto 2015

Un viaje clásico a Sri Lanka suele incluir tres grandes zonas que abarcan visitas culturales, parques nacionales, caminatas por la montaña y días de relax en la playa.

La primera es el llamado el triángulo cultural. Se localiza en el norte-centro del país y agrupa las ciudades que fueron capitales de los antiguos reinos cingaleses. Es la etapa cultural del viaje y en ella se podrán ver fantásticas ruinas arqueológicas en Anuradhapura o Polonnaruwa y lugares insólitos y únicos como la roca de Sigiriya o las cuevas de Dambulla.

La segunda zona son las tierras altas situadas en el macizo montañoso del centro de la isla. Se puede considerar a Kandy como la puerta de entrada a las Highlands, además de ser la capital cultural de Sri Lanka gracias al Templo del Diente de Buda, lugar de peregrinación por excelencia para los budistas. Desde allí se accede a las verdes colinas tapizadas por los campos de té en Nuwara Eliya, donde uno no sabe si se encuentra en Asia o en Inglaterra y en un maravilloso viaje en tren se llega a Ella, donde se puede disfrutar de magníficas caminatas por las colinas.

La última parte del viaje suele ser la playa. La costa Sur es la más popular entre los turistas extranjeros y se extiende desde Tissamaharama en el Oeste, puerta de entrada al principal Parque Nacional del país, Yala; hasta Galle, ciudad fortificada por los holandeses. Entre ambas hay playas magníficas donde elegir: Tangalle, Mirissa, Unawatuna.
Los que prefieran playas desiertas el mejor sitio es la costa Este: Triconmalee, Nilaveli o Arugam Bay, este es el destino soñado para los amantes del surf. Además esta costa en los meses de nuestro verano disfruta de la temporada seca.
Por último la costa Oeste tiene playas interesantes como Hikkaduwa o grandes resorts en Bentota.
Si disponéis de un buen presupuesto el viaje se puede completar con unos días de placer en las Maldivas, a un hora de vuelo desde Sri Lanka, eso si, a precios prohibitivos. En principio nuestra intención era pasar los días de playa en las Maldivas pero al ver el precio de los resorts desistimos.

Sri Lanka probablemente sea el país con más lugares declarados Patrimonio de la Humanidad en relación al tamaño de su territorio. Nosotros vimos los 6 primeros de la siguiente lista:
  1. Ciudad santa de Anuradhapura.
  2. Ruinas arqueológicas de Polonnaruwa.
  3. Roca de Sigiriyra.
  4. Templo de Oro de Dambulla
  5. Ciudad sagrada de Kandy.
  6. Fort en Galle.
  7. Reserva forestal de Sinharaja.
  8. Mesetas centrales.

Para planificar el viaje nos basamos el blog viajeros callejeros , el rincón de Sele y el diario de Emerald en la web de los viajeros, además en el subdirectorio del subcontinente Indio de esta web obtuvimos información valiosa sobre algunos detalles del viaje.
Respecto a las guías compramos primero la Guía Azul ya que era de las pocas editadas en nuestra lengua, la cual es muy básica y poco recomendable. En Mayo del 2015 ha sido editada en castellano la versión inglesa de la Lonely Planet, la cual es muy buena. Fue la que usamos para cerrar los flecos del viaje.


El itinerario ha sido el siguiente:
  1. Vuelo desde Madrid a Colombo vía Doha.
  2. Aeropuerto de Colombo - Anuradhapura. 
  3. Anuradhapura - Aukana - Dambulla - Habarana - Sigiriya.
  4. Sigiriya - Parque Nacional de Minneriya - Sigiriya.
  5. Polonnaruwa - Kandy. 
  6. Kandy.
  7. Kandy - Nuwara Eliya.
  8. Nuwara Eliya - Ella (en tren).
  9. Ella - Parque Nacional de Yala - Tissa.
  10. Tissa - Tangalle.
  11. Tangalle - Unawatuna.
  12. Unawatuna - Galle - Unawatuna.
  13. Unawatuna.
  14. Unawatuna - aeropuerto y regreso a Madrid vía Doha.
  15. Llegada a Madrid.

- Fuente: Google Maps -


Si volviésemos ahora a planificar el viaje eliminaríamos el día de Kandy y lo añadiríamos a Ella e igualmente quitaríamos un día de Unawatuna y lo pasaríamos a Tangalle. El resto se quedaría igual ya que acabamos muy satisfechos y consideramos que todo mereció la pena.


Próximo capítulo: vuelo a Colombo.


5 de septiembre de 2015

Alojamiento en Sri Lanka

SRI LANKA- Agosto 2015

Esta es nuestra selección de hoteles en Sri Lanka. Todas las rservas, menos la del hotel 98 acres, las hicimos con Booking. Siempre solemos usar esta web por la facilidad de uso y porque permite realizar la reserva sin adelantar dinero. Además nunca nos ha fallado. Para elegir estos hoteles nos basamos fundamentalmente en las opiniones de otros viajeros expresadas en blogs o en portales especializados como el mismo Booking o Tripadvisor. Hay un poco de todo, desde lugares modestos hasta hoteles de categoría, todos ellos por un precio asequible.

En Sri Lanka prácticamente todos los alojamientos incluyen un magnífico desayuno (ver capítulo de comida en Sri Lanka). Hay que tener cuidado con el precio al realizar la reserva ya que en ocasiones no incluye el servicio (10%) y las tasas (pueden llegar al 21%). Hay que leer con detenimiento la letra pequeña donde viene especificado. Todos los hoteles a los que fuimos permitían el pago con tarjeta, excepto The Trevene, pese a que consta que la aceptan en las condiciones reflejadas en Booking.

También la mayoría de los alojamientos sirven comidas. Este aspecto es importante porque algunos están bastante alejados de la "civilización" y por la noche no apetece salir del hotel en busca de tuk-tuk para ir a cenar.

Dejo el enlace a las críticas de tripadvisor en el nombre de cada uno de los hoteles. El precio que consta es el precio final por noche incluidos impuestos y tasas. Todos incluyen el desayuno. Viene expresado en $ porque curiosamente todas las reservas se hicieron en esa moneda, no en la del país. Con el tipo de cambio que obtuvimos en nuestro banco hay que multiplicar el precio por 0.92 para convertirlo a euros.
 1. Anuradhapura - Andorra Tourist Rest ( 1 noche) 

En nuestra primera parada del viaje intentamos reservar el Hotel Milano, uno de los más populares en Anuradhapura, pero estaba ocupado. Nos decidimos por esta sencilla guesthouse situada a unos 2 Km de la ciudad antigua, al lado de unos arrozales. Tiene dos plantas y tan sólo 5-6 habitaciones equipadas de forma muy básica pero correcta. El personal es amable y los desayunos en el pequeño jardín muy buenos. Hay wifi gratuito en todo el alojamiento que funciona regular.  Muy económico (40 $ habitación triple). Ideal para pasar una noche.





2. Sigiriya - Sigiriya Hotel ( 2 noches)

Se encuentra a 5' en coche de la roca de Sirigiya, la cual se puede ver mientras te bañas en la piscina. El hotel se compone de bungalows de una planta que se integran perfectamente en el entorno natural. Por sus jardines corretean monos y enormes y pacíficos varanos. Habitación amplia y bien decorada. Buen baño. Precioso comedor donde se sirve el mejor desayuno que tuvimos durante la estancia en Sri Lanka. El restaurante tiene un magnífico buffet por poco más de 1000 lkr. Personal muy amable y eficiente. Wifi tan sólo en zonas comunes que funciona bien. Es un hotel ideal para viajar con niños, había muchas familias francesas. Fue uno de los mejores hoteles del viaje y volveríamos sin duda.
Habitación doble con cama supletoria por noche 160 $.





3. Kandy - Aroma Café (2 noches)

Una de las decepciones. Elegimos el hotel por su gran ubicación en el centro de la ciudad, a 5' andando del Templo del Diente de Buda. La habitación era amplia, al igual que el baño y el mobiliario moderno. El gran problema es que la recepción se encuentra en pleno restaurante y hay que pasar por las mesas para entrar y salir a la calle. Además el ruido del restaurante llegaba al segundo piso, donde teníamos la habitación, la cual tenía una puerta cerrada que debía comunicar con alguna sala de servicio del restaurante muy ruidosa que dificultaba dormir. Probablemente es el hotel más ruidoso donde nos hemos alojado en nuestro periplos. No repetiríamos. Sin embargo el restaurante si que es recomendable.
Habitación triple 130 $ por noche.



4. Nuwara Eliya - The Trevene (1 noche)

Se puede considerar más una casa rural de estilo inglés que un hotel. Situada detrás de Victoria Park, a 10' andando del Grand Hotel. Personal muy amable. Buen desayuno en una terraza acristalada. El wifi funcionó bien, al menos en nuestra habitación. Habitación triple enorme con dos estancias con muebles y suelos de madera con sabor añejo, e incluso chimenea. Lo mejor arroparse por la noche con las mantas cuando el día anterior habíamos padecido el calor tropical. Un alojamiento sencillo y entrañable. El único pero, como ya comenté, es que no aceptaron el pago con tarjeta.
Habitación triple 110 $.





5. Ella - 98 Acres (1 noche)

Si estáis planificando el viaje por Sri Lanka, por favor haced la reserva de este hotel ya. Es uno de los mejores donde nos hemos alojado jamás. La habitación no era demasiado amplia pero estaba decorada al estilo rural con muy buen gusto y el baño era espacioso y bonito. Pero las vistas desde la terraza no tienen precio. El hotel tiene tan sólo 8-10 cabañas con una habitación en el piso inferior y otra en el superior en cada una de ellas y se encuentra dentro de una plantación de té, enfrente del famoso Little Adam´s Peak, de hecho la ruta para subir al pico cruza el hotel. Tiene una piscina pequeña preciosa y un restaurante de madera enorme con unas vistas maravillosas. Puedes elegir desayunar en la terraza de la habitación o en el restaurante. La cena fue normalita. El wifi funciona muy bien en todo el hotel. Es un lugar ideal para ir en pareja y pasear entre las plantaciones de té.
Fue la reserva que más no costó hacer porque el hotel no aparece en Booking y en su web no permite reservar habitación con cama supletoria. Les enviamos varios mails pero no nos entendimos. Al final conseguimos realizar la reserva en la web Asiatravel pero pagando el importe total en el momento de realizarla. No nos cobraron por la niña, ni siquiera el desayuno, un gran detalle.
Habitación doble por noche 150 € (la única que reservamos en euros no en dólares).





6. Tissamaharama - Blue Turtle Hotel (1 noche)
El hotel se encuentra a las afueras de Tissa y es ideal para pasar una noche y realizar el safari en Yala. Lo mejor del hotel es la gran piscina. Las habitaciones se encuentran en unos bungalows más bonitos por fuera que en el interior, ya que aunque tanto la habitación como el baño son muy amplios, carecen de encanto. El desayuno y la cena son correctos, nada más. El wifi funcionaba muy bien tanto en la habitación como en el resto del hotel.
Habitación triple 104 $.





7. Tangalle - Good Karma (1 noche)

Otro de los hoteles imprescindibles del viaje. Si el 98 acres es un hotel de montaña este es de playa. La carretera de mala muerte que lleva al hotel hace presagiar lo peor. Allí te recibe un "From Russia with love" porque al parecer los dueños son rusos. Tras cruzar la puerta de madera se descubren 8-10 bungalows que al igual que el 98 acres tienen una habitación arriba y otra debajo. Nos tocó la habitación al lado de la piscina y de la playa. Una habitación amplia, al igual que el baño, y decorada con buen gusto. Hay wifi tan sólo en las zonas comunes.
Playa paradisíaca y ¡desierta¡, eso si con oleaje muy peligroso poco apto para el baño. Restaurante excelente. Puedes elegir por la mañana el pescado que quieres cenar y lo pescan en el día. Cenamos un pescado a la brasa y unas gambas buenísimas. Personal muy amable. Te reservan la excursión a Rekawa Beach para ver desovar a las tortugas.
Otro lugar idiílico para parejas. Tan sólo se oye el atronador ruido de las olas. Una pena no haber reservado más noches.
Habitación triple 166 $.




8. Unawatuna - The Flower Garden (3 noches)

Como el amigo Murphy es un genio, el hotel donde más noches pasamos del viaje fue el peor. Nos guiamos por las fotos y las críticas de los usuarios pero realmente hay dos hoteles en uno. La parte vieja que se anuncia como "habitación doble deluxe" es como estar viviendo en el primer capítulo de "Cuéntame" pero a lo cutre. Muebles viejísimos, una habitación oscura, tabiques de papel donde se oye todo, baño tétrico..... Sin embargo el hotel tiene otra parte más nueva con "cabañas de luxe" de mejor pinta. Tiene dos bonitas piscinas pero no hay espacio y tienes la sensación de estar encajonado en todo momento. El único punto que se salva es el restaurante, de los mejores del viaje. El personal es muy joven y bastante menos simpático que en los otros hoteles donde estuvimos. Abstenerse por favor.
Habitación triple por noche 97 $.





En total ha sido 12 noches (las otras dos las pasamos en el avión). La media de la habitación por noche es de 111 €. Tened en cuenta que al viajar con la niña las habitaciones son dobles con cama supletoria o triples. Si viajáis en pareja los precios de la habitación son más baratos. Es un precio razonable teniendo en cuenta que incluye tres hoteles de precio muy superior y totalmente recomendables (Sigiriya Hotel, 98 acres y Good Karma).


Próximo capítulo: itinerario en Sri Lanka.


4 de septiembre de 2015

Cómo desplazarse por Sri Lanka


SRI LANKA- Agosto 2015

Sri Lanka no es un país demasiado extenso y las distancias por lo tanto no son grandes, pero aquí los Km importan poco y es mejor planificar el viaje calculando los tiempos entre los puntos de interés, para ello Google Maps es muy útil y se equivocó poco. Aunque la gran mayoría de las carreteras están asfaltadas, son estrechas y sobre todo tienen bastante tráfico de vehículos y de todo tipo de animales (nos cruzamos con vacas, búfalos, aves y hasta un elefante), por lo que la velocidad máxima permitida es de 70 Km/h, la cual rara vez se llega a alcanzar. No obstante los trayectos al ser cortos no se hacen pesados y el paisaje (un verde omnipresente) y el paisanaje hacen que el viaje sea ameno.

La manera más barata y probablemente más interesante de moverse es el transporte público. Es muy barato y hay una extensa red de autobuses como el de la foto entre las principales localidades. Además permite el trato con la gente, la cual es muy amable. Respecto a esto notamos una diferencia entre el paisano de a pié y los que trabajan en el sector turístico. Aquí nos encontramos de todo, la mayoría del personal es encantador, pero también hay un subgrupo de personas del sector turístico y sobre todo de funcionarios estatales muy distintos a los que estamos acostumbrados a encontrarnos en el sudeste asiático que si por algo destaca es por su amabilidad extrema. Seguramente la llegada de turistas en masa en los últimos años y el dinero fácil les ha hecho relajarse. Dejando este inciso y siguiendo con el tema del transporte público, sus principales inconvenientes son depender de sus horarios y que no podrás llegar a todos los rincones interesantes. Desde luego que es la opción más económica pero también la más lenta y la que precisa mas días de viaje.




Para trayectos cortos el mejor vehículo es el tuk-tuk. En Sri Lanka son más modernos que los que vimos en Tailandia o Bali. Siempre hay que negociar el precio antes de montarse. Aquí el regateo es más estrecho y la cantidad que piden está más ajustada al precio final.

La última posibilidad es contratar un conductor. La opción de alquilar un coche no es muy popular y no os la recomiendo porque eso si que puede convertirse en toda una aventura. Además leímos comentarios de otros viajeros sobre los frecuentes controles policiales en busca de "mordida". Para contratar un conductor lo podéis hacer allí mismo y por tramos, lo cual sale más barato al poder negociar con unos y con otros. Pero de nuevo hay que tener en cuenta la pérdida de tiempo y la posibilidad de que incluso se encarezca el precio sobre el que se puede obtener llevándolo contratado desde aquí.

Nosotros buscamos opiniones de diferentes agencias locales en la web de los viajeros (ver hilo) y solicitamos precio a varias de ellas. Es muy difícil encontrar un conductor que hable castellano, el único que conseguimos no estaba disponible en nuestras fechas, y lo más probable es que viajéis con uno que hable inglés. Es fundamental que al menos alguien del grupo se maneje bien en inglés para evitar malentendidos y que vosotros llevéis el timón del viaje y no al revés. También hay que tener en cuenta que contratáis un conductor, no un guía, y aunque os contará cosas sobre el país no esperéis que os narre con detenimiento la historia de los monumentos porque esa no es su función y además probablemente la desconozca.

Al final nos decidimos por Sri Lanka Driver Tours, una agencia local especializada en el alquiler de coches con conductor y con muy buenas críticas (leer tripadvisor). El precio por 13 días era de 650 $ en coche y 750 $ en minivan. El precio es por vehículo, no por persona, por lo tanto el presupuesto se divide entre cada viajero, lo cual lo abarata considerablemente (50 $ por coche y día a dividir entre sus ocupantes, un precio muy razonable). El itinerario le realizas a tu gusto y el conductor siempre está disponible. El precio incluye 1400 Km, la gasolina y la manutención y alojamiento del conductor. Este aspecto es muy típico del país ya que al acompañarte durante todo el viaje tiene que comer y dormir fuera de su casa. Suele comer con otros conductores en los restaurantes donde te lleva, me imagino que gratis a costa de los turistas. El alojamiento depende, en algunos establecimientos modestos donde nos alojamos había una casa separada donde dormían los conductores, pero en los hoteles más lujosos no se hospedaban y lo hacían en alguna casa cercana. Es un tema que compete al conductor y del cual tu te desentiendes. Pero si contratas allí conductor es un aspecto muy importante en la negociación del precio final.

El jefe de la empresa se llama Hasantha, es un señor trajeado muy profesional. Contesta rápidamente a todos los e-mail en un perfecto inglés. Pide un 10% del importe por transferencia a través de Wester Union, el coste de esta es de 10 €. Le pedimos que nos comprase los billetes de tren desde Nawura Eliya hasta Ella y no puso ninguna pega. El importe de los billetes lo enviamos junto con el dinero de la reserva para evitar de nuevo pagar otra comisión. El conductor que nos tocó se llamaba Gamage (alias Gama desde ahora en el relato), una persona encantadora. El tema del conductor es clave porque en 13 días pasamos muchas horas con él y es fundamental establecer una relación cordial. Os lo recomendamos sin lugar a dudas. Lo único que debéis tener en cuenta que el aspecto "aventurero" del viaje decae mucho con conductor ya que él te facilita todo, pero su contrapartida es que te permite disfrutar más al despreocuparte. El sólo te lleva a donde tu le indiques. Por ejemplo siempre te preguntará si quieres ir a alguna tienda, si no te interesa con decir que no es suficiente. Tuvimos alguna mala experiencia en este aspecto, como en el jardín de las especias, pero nos la buscamos nosotros solitos por pedir ir.

En resumen si tenéis espíritu aventurero y presupuesto ajustado bus y tuk-tuk son las mejores opciones. Si sois un poco comodones, como nosotros, y disponéis de un presupuesto algo más amplio no dudéis en contactar con Hasantha y contratar un conductor.


Próximo capítulo: alojamiento en Sri Lanka.


2 de septiembre de 2015

SRI LANKA

SRI LANKA- Agosto 2015

¿Sri Lanka?

El destino puede parecer tan raro como el nombre y muchas personas no sabrían ni en que continente se sitúa. Pero si nombramos Ceilán o la lágrima de la India ya nos va sonando más y probablemente conseguiremos ubicarla en el mapa mundi como la isla al sur de la India.
Los árabes la llamaban Serendip y el antiguo libro persa "Los tres príncipes de Serendip" cuenta las aventuras de estos príncipes que por azar hacían descubrimientos maravillosos. El término ha pasado a nuestra lengua y según la RAE la palabra serendipia significa un "hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual". Eso es un poco Sri Lanka, un destino que descubrimos de casualidad buscando el viaje del año próximo y que nos dejó deslumbrados en cuanto empezamos a leer sobre él. Tras el viaje nos ha confirmado su singularidad.

Un poco de historia

Hasta la llegada de los portugueses en 1505 la isla estuvo en permanente lucha entre los nativos cingaleses y los invasores tamiles procedentes de la vecina India. Sri Lanka siempre fue una reserva espiritual del budismo frente al hinduismo de la India y la posesión de su reliquia más preciada, un diente de Buda, definía quien era el gobernante. Se fueron sucediendo diversos reinos con capital en Anuradaphura y más tarde en Polonnaruwa de los cuales quedan hoy en día unas magníficas ruinas arqueológicas. 
Con la llegada de los europeos, primero los portugueses y un siglo más tarde los holandeses, la ahora llamada Ceilán se convirtió en un importante centro comercial de marfil, especias y piedras preciosas. De esta época el mejor ejemplo es Fort, la ciudad holandesa amurallada de la actual Galle, Patrimonio de la Humanidad.
Desde 1802 hasta la independencia en 1947 los ingleses controlaron la isla y su principal aportación fue el cultivo del té en las centrales highlands, uno de los paisajes más deslumbrantes que hemos visto. También construyeron asentamientos a imagen y semejanza de la campiña inglesa, por ejemplo la bella Nuwara Eliya.
En 1972 el gobierno decidió recuperar el tradicional nombre local de la isla, Lanka, a la que añadió un título de respeto, Sri. Curiosamente conservó el de Ceilán como denominación de origen de su té, el mejor del mundo. Y es que la marca.... pesa y mucho.

La actual Sri Lanka

La isla tiene una extensión de 65.000 Km2 (un poco más pequeña que Irlanda por ejemplo) y una población de 21 millones. La capital es Colombo. La mayoría de la población (75%) son cingaleses de religión budista. La principal minoría es la tamil (20%), de origen indio y de religión hinduísta. Esta división étnica fue el origen de la guerra civil que desangró al país durante 25 años con más de 100.000 víctimas y que finalizó en el año 2009 tras la muerte en combate de los principales líderes de los Tigres Tamiles, el grupo guerrillero que perseguía la independencia del noreste del país de mayoría tamil. Este conflicto ha frenado el desarrollo turístico del país, con un potencial enorme, que ha explotado tras el fin del mismo, viviendo ahora un auténtico boom. De hecho nos ha sorprendido la cantidad de turistas que hemos encontrado. 


El clima

En la isla hay dos monzones. El principal monzón llamado Yala se extiende de mayo a agosto por el el sur, el oeste y las highlands. Hay otro monzón, Maha, menos intenso de octubre a enero en la costa norte, este y en las ciudades antiguas. La temporada alta para visitar al país es de diciembre a marzo, cuando las lluvias son escasas. El clima durante todo el año es tropical, con temperaturas en torno a los 30º y una altísima humedad. A nosotros en agosto nos ha llovido aproximadamente la mitad de los días, a veces de forma muy intensa, generalmente a primera hora de la mañana o de la tarde, pero no nos ha impedido para nada disfrutar del viaje y visitar todo lo que teníamos previsto.

¿Dónde volar?

No hay vuelo directo desde España a Colombo. Generalmente se hace escala en una ciudad europea o más comunmente en Dubai o Qatar, esta fue la opción que elegimos nosotros. Los billetes nos costaron 760 € por persona con seguro de anulación incluido. Los compramos a finales de abril y de nuevo en la web de El Corte Inglés porque sorprendentemente era la más barata (estaré eternamente agradecido al que colgó el comentario en una página web que leí de forma casual). El primer vuelo Madrid-Doha lo hicimos con Qatar Airways y duró 6:45'. El segundo vuelo con Sri Lankan Airlines y duró 5 horas. Lo más pesado las 4 horas y media de escala en Doha, aunque el aeropuerto es maravilloso.




- Campos de té en las Highlands -


Requisitos de entrada

Se requiere un visado que se obtiene en esta web. El precio del mismo es de 30 $. Tras rellenar el formulario recibirás un email confirmatorio. No hay que hacer nada más. Al pasar el control de inmigración al entrar en el país deben comprobar que has pagado las tasas. También existe la posibilidad de pagar el visado allí pero vale algo más caro y hay que hacer otra cola aparte de la habitual. Llevar el visado electrónico no exime de rellenar un impreso en el aeropuerto que se entrega junto con el pasaporte. No hagáis la cola sin tener relleno el formulario porque os tocará hacerla de nuevo. El impreso se recoge en el mismo aeropuerto, no lo entregan en el avión tal y como suelen hacer en otros países.

Sanidad y seguridad

Tan sólo se necesita tener en regla el calendario vacunal, no son necesarias otras vacunas. El riesgo de paludismo es bajo y no es preciso realizar profilaxis, tan sólo medidas de prevención contras las picaduras de los mosquitos. También se recomienda llevar Malarone ® y tomar el fármaco a dosis terapéutica en caso de fiebre alta durante el viaje. En la web del Ministerio de Sanidad podéis encontrar información pero lo mejor es pedir cita en un centro de vacunación internacional donde os explicarán con detalle todo.
Sri Lanka es un destino seguro y con las habituales precauciones de sentido común es difícil tener algún contratiempo serio. 

Moneda

La moneda del país es la rupia cingalesa (lkr). Con el tipo de cambio actual un euro equivale a 150 lkr. El pago con tarjeta tan sólo es posible en hoteles, restaurantes o comercios de gama media-alta, en el resto se paga en metálico por lo que es importante llevar suficiente euros en metálico o bien sacar dinero en los cajeros automáticos. Nosotros cambiamos 500 euros en el aeropuerto (tipo de cambio 144,84) y otra cantidad similar en una joyería de Kandy (tipo de cambio 145). El mejor tipo que vimos fue en Comercial Bank (149) pero no pudimos cambiar al no llevar el pasaporte, aunque no se si el banco cobra alguna comisión. Es curioso que muchas joyerías cambien dinero, aunque no lo anuncian. Es tan sencillo como preguntar, el joyero te escribirá el tipo de cambio en una calculadora.
Las monedas no se suelen usar y casi todas las transacciones se realizan con billetes. Los más comunes son los de 100, 500, 1000, 2000 y 5000 rupias. Una regla sencilla es recordar la equivalencia 1000 lkr son algo más de 6 euros.
Habíamos leído que el pago con tarjeta solía llevar asociado una recarga del 3%, pero tan sólo nos ocurrió en el primer hotel, donde además nos cobraron con una datáfono portátil que se acoplaba al teléfono móvil y que nunca habíamos visto. 
En general los precios son más caros que en otros destinos del sudeste asiático que hemos visitado como Tailandia o Bali y mucho más elevados que en la vecina India, aunque mucho más económicos que los europeos.


- Arriba desayuno en el hotel 98 acres, abajo rice & curry -

Comida

Lo que más nos ha gustado de la comida srilanquesa han sido los espectaculares desayunos compuestos de un plato de fruta (papaya, piña y sandía), tostadas con mantequilla y mermelada, huevos o tortilla, zumo de fruta natural y té o café. Contundentes y deliciosos. Se incluyen con el alojamiento.
El plato nacional es el rice & curry, un arroz blanco con multitud de platillos para acompañar elaborados con pescado, carne, verduras, coco, patata... todo muy especiado y picante. Si no os gusta el picante pedir la comida "no spice", aunque esta también pica y bastante. En los puestecillos callejeros es un plato muy económico y se sirve tan sólo a la hora de la comida.
En los restaurantes turísticos suele haber un buffet con pollo, pescado, arroz, fideos chinos, pasta... y una sección de curries locales. En la costa hay muy buen pescado. La fruta es espectacular.
Los restaurantes se llaman hoteles y escasean. La mayoría de las comidas las hicimos en los hoteles donde nos alojamos o en restaurantes (hoteles) turísticos de carretera donde servían prácticamente el mismo buffet. Una comida en un establecimiento de gama media cuesta unas 1000 lkr por persona. En los puestecillos ambulantes en mucho más económica (no hay que perderse las deliciosas samosas, bolas picantes rebozadas rellenas de carne o pescado).
La cerveza más popular se llama Lion, una botella tiene 650 cc y el precio varía mucho pero no suele bajar de 350 lkr en los lugares más económicos.
Todo el mundo comenta la lentitud del servicio y es verdad que no son rápidos precisamente, pero debimos tener suerte porque en ninguno de los muchos sitios que comimos nos eternizamos esperando los platos o la cuenta. Pero hay que ir sin prisas.

Teléfono

En el aeropuerto podéis comprar una tarjeta sim destinada a los turistas ya que caduca en un mes. Hay numerosas empresas en el hall de llegadas que las venden. La Telefónica local es Dialog. El stand estaba lleno de turistas y el guía nos recomendó otra, Etisalat, una empresa más joven, con buenos precios y los mismos servicios. Una tarjeta con 30' de llamadas internacionales y 3 Gb de datos son costó 10 $. Funcionó de maravilla durante todo el viaje sin problemas de cobertura.


Próximo capítulo: cómo deplazarse por Sri Lanka.