13 de septiembre de 2015

Buda de Aukana

SRI LANKA Agosto 2015
Día 3/14
Capítulo 1/3

Tras una noche lluviosa el día amaneció despejado. Desayunamos en la terraza de la guesthouse el que sería nuestro clásico desayuno esrilanqués compuesto por fruta, tostadas, huevos fritos, zumo natural y té o café. En casa un desayuno como este me dura una semana. Sin duda alguna es lo que más nos gustó de la cocina local, en todos los lugares que fuimos el desayuno fue sobresaliente.

Gama nos esperó puntual con el vehículo y alrededor de las 8 y media de la mañana ya estábamos en marcha. Como comenté en el capítulo anterior, nos acercamos brevemente a las ruinas de Anuradhapura para ver desde cerca la mole de ladrillo de la Dagova Jetevanarama. Al lado de la carretera nos encontramos con el primer varano, enorme. Según avanzó el viaje ya no nos llamaban la atención porque estaban por todas partes.

Desde Anuradhapura nos dirigimos hasta Aukana para visitar su famosa estatua de Buda. Habíamos leído que estaba cubierta de andamios porque la estaban restaurando, pero Gama nos dijo que las obras ya habían terminado y que habían consistido en la colocación de un tejado para proteger a la estatua de las inclemencias meteorológicas. El trayecto es de apenas 50 Km pero lleva una hora hacerlo. El último tramo es por una carretera muy estrecha aunque con poco tráfico. Tan sólo hicimos una breve parada en el inmenso lago Kala Wewa.

La entradas en Aukana nos costaron 750 lkr por adulto y 350 lkr por la niña. Baratas en comparación con otras de días posteriores. Cuando subíamos el camino que lleva al recinto religioso vimos a varios monjes que se dirigían a él. Al entrar estaban fotografiándose con la estatua. Les pedí permiso para hacerles una foto y no pusieron pegas. Gracias a ello conseguí una de las fotografías que más me gustan de este viaje. La intrahistoria de la imagen es algo menos glamurosa ya que los monjes posaban mientras se hacían unos a otros fotos con un iPad. La globalización llega hasta los lugares más recónditos del planeta.




La figura de 13 m de altura de Buda es del siglo V. Aukana significa "come sol" ya que al amanecer queda totalmente iluminada por el sol. Durante siglos permaneció olvidada entre la vegetación hasta que gracias a la llamarada que cubre la cabeza, y que representa el estado de iluminación, un inglés la descubrió. Se encuentra de pie en la posición conocida como Ashiva Mudra de bendición con la mano derecha. Con la mano izda sostiene la túnica. Es aquí donde el artista demuestra su genialidad en los pliegues que parecen realmente de tela. Se esculpió en un único bloque de piedra al cual se mantiene unida tan sólo por su espalda. El pedestal se talló a partir de otra roca distinta.

Vimos innumerables figuras de Buda pero la perfección de la escultura y el momento cuando la vimos a primera hora de la mañana, tan sólo nosotros, los monjes y algunos fieles hicieron que sea sin duda nuestra favorita de todo el viaje. Imprescindible.

Próximo capítulo: cuevas de Dambulla.


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