29 de septiembre de 2015

Descubriendo Kandy

SRI LANKA Agosto 2015
Día 6/14

Este día le dedicamos por completo a conocer Kandy. Gama nos recogió en el hotel más tarde de lo habitual ya que no teníamos prisa y aprovechamos para dormir un poco más.
La primera parada que hicimos fue en uno de los miradores de las colinas que rodean a la ciudad y desde donde se puede contemplar el lago situado en pleno centro, al lado del Templo del Diente de Buda. La situación geográfica de Kandy es envidiable, siendo el paisaje que la rodea más bonito que la ciudad en si.


- Kandy -

Gama el día anterior nos dijo que si queríamos que nos llevase de compras y le dijimos que si pero a un par de tiendas como mucho. Así que salimos hacia las afueras de la ciudad para visitar una inmensa joyería de varias plantas, repleta de turistas del Golfo Pérsico (me imagino que grandes clientes) y una tienda de artesanía de madera. Aquí el trato no tuvo nada que ver con el del Spice Garden y te podías ir sin comprar nada sin ningún problema. Claro está que una vez allí sueles caer en la tentación. Sri Lanka es uno de los mayores exportadores de gemas, la ciudad centro del comercio de piedras preciosas es Ratnapura. Hay miles de joyerías por todo el país donde es más aconsejable comprar algún joya que en la calle, donde aunque el precio puede ser mucho menor, en ocasiones lo que se ha comprado carece de valor.
Después le pedimos que nos dejase en el mercado principal, un precioso edificio colonial donde se venden todo tipo de productos fundamentalmente para clientes locales, aunque también hay turistas. Por recomendación de otros viajeros fuimos al puesto nº 22 regentado por una amabilísimo joven al que compramos un montón de especias y té a buen precio y ya de paso nos llevó a la tienda de su tío donde compramos unos pantalones estampados con dibujos de elefantes. Esta visita al mercado es muy recomendable para ver el ambiente y mezclarse con la gente local.


- De compras en Kandy -


Tras las compras fuimos a comer al Royal Bar Hotel, un precioso edificio colonial rehabilitado que funciona como bar, restaurante y hotel. Aunque en la Lonely Planet dice "la comida no es para echar cohetes" a nosotros nos gustó mucho. Nos sentimos como verdaderos lores ingleses atendidos por un exquisito servicio en una galería decorada como en plena época colonial. Fue una de las comida más caras del viaje (5000 lkr los tres, bebidas y propina incluidas) pero mereció la pena. Otro lugar muy recomendable, en este caso para comer un dulce, es Bake House (en Dalada Vidiya, una de las principales calles cercana al mercado).


- Royal Bar Hotel -


Por la tarde fuimos a ver un espectáculo de danza en el edificio de la Cruz Roja situado al lado del lago (1000 lkr por persona). Aunque no somos muy aficionados a los bailes folclóricos, el año pasado en Bali tuvimos una buena experiencia en otro espectáculo similar y decidimos repetir. Duró cerca de hora y media y desfilaron por el escenario gran número de bailarinas, malabaristas y percusionistas con unos coloridos trajes. El plazo fuerte fue al final con el número del fuego. Como una imagen vale más que mil palabras os dejo un video.





Tras salir asombrados con el espectáculo del fuego, nos dimos un paseo por el lago viendo el atardecer teñir de rojo las colinas. Cenamos en el restaurante de nuestro hotel (Aroma Café) por 3000 lkr. Si el hotel no es recomendable el restaurante si que lo es, aunque más que un restaurante se trata de una cafetería moderna al estilo occidental. Y así concluyó nuestro segundo día en Kandy, donde ya se notaba el ajetreo del Esala Perahera, el centro empezaba a cerrarse con la colocación de las sillas en las aceras para ver el desfile de los próximos días.

Próximo capítulo: de Kandy a Nuwara Eliya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario