25 de septiembre de 2015

Safari en el Parque Nacional de Minneriya

SRI LANKA Agosto 2015
Día 4/14
Capítulo 2/2

Cuando empezamos a preparar el viaje a Sri Lanka una de las cosas que más nos llamó la atención, y que fue un punto importante para decidirnos por este destino, era la posibilidad de realizar algún safari en uno de sus muchos parques nacionales. Nunca habíamos hecho ninguno. Uno de nuestros destinos soñados todos los años es Kenia o Tanzania pero al final siempre desistimos porque se nos sale de presupuesto. Los parques nacionales ceilandeses me imagino que distan mucho de la magnitud de la sabana africana pero leyendo relatos de viajeros que han estado en ambos dicen que son como un pequeño trocito de paisaje africano en Asia. Hay muchos parques en el país, pero hay que tener en cuenta que son caros y suponen una parte considerable del presupuesto final. Por lo tanto no hay más remedio que elegir. Nos decidimos por los dos más visitados: Minneriya (la tierra del elefante asiático) y Yala (la tierra del leopardo). En esta época del año es temporada baja en Yala pero es la mejor época para visitar Minneriya ya que es la temporada seca y en los meses de Agosto y Septiembre tiene lugar "la concentración", durante la cual grandes manadas de elefantes acuden a comer los brotes tiernos de las hierbas que quedan al descubierto al retirarse las aguas del embalse, alrededor del cual se sitúa el parque nacional.

El safari se puede contratar en el mismo hotel que os alojéis o en las puertas del parque (en la carretera que va de Habarana a Polonnaruwa). Hay que pagar el precio de las entradas más al guía con su jeep 4x4. Los precios suelen estar muy ajustados y hay poca diferencia entre guías, aunque dependiendo de vuestra habilidad en el regateo se puede conseguir mejor o peor precio. Como este ha sido un viaje atípico en el cual nuestro conductor, Gama, se ocupó de toda la logística, nosotros tan sólo tuvimos que pagar y él negoció el precio. Este fue de 7114 lkr por las entradas (es fijo) y 6500 lkr por un safari de 3 horas en el jeep (87 € precio final por 2 adultos y una niña). En el jeep solo fuimos nosotros tres, el guía y Gama, que se apuntó a la excursión. Los safaris en este parque suelen tener una duración habitual de 3 horas ya que no es demasiado extenso.

A las 2 y media de la tarde Gama nos estaba esperando en el hall del hotel junto al guía que había contratado para hacer el safari. Montamos en un pequeño jeep bastante viejo pero que no dio ningún problema. Tenía una lona en el techo que se recogía y podías ir sentado o de pie agarrado a unas barras contemplando el paisaje. A la peque nada más subir le encantó y de vez en cuando se acuerda e insiste en que compremos un coche como ese. El trayecto desde el hotel hasta la entrada del parque duró algo más de media hora por buena carretera.


- Parque Nacional de Minneriya -


Una vez que se entra en el parque las pistas son de tierra y van rodeando al embalse. El paisaje era precioso con un verde intenso que contrastaba con el agua y las colinas de telón de fondo. Empezamos viendo aves en los márgenes del embalse, búfalos de agua, pavos reales y a lo lejos los primeros elefantes. Según nos fuimos aproximando a la orilla las manadas de elefantes se hicieron más numerosas y también, claro está, el número de jeeps, pero sin ser agobiante. Vimos manadas de unos 20-30 elefantes (según la guía Lonely Planet pueden verse cientos), bañándose en el agua, mojándose con la trompas, crías con sus madres....una maravilla. El clima acompañó porque no hacía demasiado calor y en algunos momentos llovió un poco. El guía en todo momento nos indicaba donde se encontraba algún animal escondido entre la maleza, es increíble su capacidad para ver animales que a ti te cuesta detectar aún sabiendo que están allí. Dejamos el parque sobre las 5 de la tarde cuando empezaba a atardecer. En la carretera de vuelta paró en el arcén para comprarnos unas mazorcas de maíz asadas y a la ída nos había comprado mangos. Un excelente trato que mereció una generosa propina. Nuestra experiencia del safari en Minneriya no pudo ser mejor (muy superior a la de Yala como veremos en el capítulo correspondiente). Posiblemente fue el lugar que más nos gustó de todo el viaje.

Por la tarde nos dimos un baño en la piscina casi anocheciendo y cenamos de nuevo en el hotel.

Próximo capítulo: Polonnaruwa.


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