2 de septiembre de 2015

SRI LANKA

SRI LANKA- Agosto 2015

¿Sri Lanka?

El destino puede parecer tan raro como el nombre y muchas personas no sabrían ni en que continente se sitúa. Pero si nombramos Ceilán o la lágrima de la India ya nos va sonando más y probablemente conseguiremos ubicarla en el mapa mundi como la isla al sur de la India.
Los árabes la llamaban Serendip y el antiguo libro persa "Los tres príncipes de Serendip" cuenta las aventuras de estos príncipes que por azar hacían descubrimientos maravillosos. El término ha pasado a nuestra lengua y según la RAE la palabra serendipia significa un "hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual". Eso es un poco Sri Lanka, un destino que descubrimos de casualidad buscando el viaje del año próximo y que nos dejó deslumbrados en cuanto empezamos a leer sobre él. Tras el viaje nos ha confirmado su singularidad.

Un poco de historia

Hasta la llegada de los portugueses en 1505 la isla estuvo en permanente lucha entre los nativos cingaleses y los invasores tamiles procedentes de la vecina India. Sri Lanka siempre fue una reserva espiritual del budismo frente al hinduismo de la India y la posesión de su reliquia más preciada, un diente de Buda, definía quien era el gobernante. Se fueron sucediendo diversos reinos con capital en Anuradaphura y más tarde en Polonnaruwa de los cuales quedan hoy en día unas magníficas ruinas arqueológicas. 
Con la llegada de los europeos, primero los portugueses y un siglo más tarde los holandeses, la ahora llamada Ceilán se convirtió en un importante centro comercial de marfil, especias y piedras preciosas. De esta época el mejor ejemplo es Fort, la ciudad holandesa amurallada de la actual Galle, Patrimonio de la Humanidad.
Desde 1802 hasta la independencia en 1947 los ingleses controlaron la isla y su principal aportación fue el cultivo del té en las centrales highlands, uno de los paisajes más deslumbrantes que hemos visto. También construyeron asentamientos a imagen y semejanza de la campiña inglesa, por ejemplo la bella Nuwara Eliya.
En 1972 el gobierno decidió recuperar el tradicional nombre local de la isla, Lanka, a la que añadió un título de respeto, Sri. Curiosamente conservó el de Ceilán como denominación de origen de su té, el mejor del mundo. Y es que la marca.... pesa y mucho.

La actual Sri Lanka

La isla tiene una extensión de 65.000 Km2 (un poco más pequeña que Irlanda por ejemplo) y una población de 21 millones. La capital es Colombo. La mayoría de la población (75%) son cingaleses de religión budista. La principal minoría es la tamil (20%), de origen indio y de religión hinduísta. Esta división étnica fue el origen de la guerra civil que desangró al país durante 25 años con más de 100.000 víctimas y que finalizó en el año 2009 tras la muerte en combate de los principales líderes de los Tigres Tamiles, el grupo guerrillero que perseguía la independencia del noreste del país de mayoría tamil. Este conflicto ha frenado el desarrollo turístico del país, con un potencial enorme, que ha explotado tras el fin del mismo, viviendo ahora un auténtico boom. De hecho nos ha sorprendido la cantidad de turistas que hemos encontrado. 


El clima

En la isla hay dos monzones. El principal monzón llamado Yala se extiende de mayo a agosto por el el sur, el oeste y las highlands. Hay otro monzón, Maha, menos intenso de octubre a enero en la costa norte, este y en las ciudades antiguas. La temporada alta para visitar al país es de diciembre a marzo, cuando las lluvias son escasas. El clima durante todo el año es tropical, con temperaturas en torno a los 30º y una altísima humedad. A nosotros en agosto nos ha llovido aproximadamente la mitad de los días, a veces de forma muy intensa, generalmente a primera hora de la mañana o de la tarde, pero no nos ha impedido para nada disfrutar del viaje y visitar todo lo que teníamos previsto.

¿Dónde volar?

No hay vuelo directo desde España a Colombo. Generalmente se hace escala en una ciudad europea o más comunmente en Dubai o Qatar, esta fue la opción que elegimos nosotros. Los billetes nos costaron 760 € por persona con seguro de anulación incluido. Los compramos a finales de abril y de nuevo en la web de El Corte Inglés porque sorprendentemente era la más barata (estaré eternamente agradecido al que colgó el comentario en una página web que leí de forma casual). El primer vuelo Madrid-Doha lo hicimos con Qatar Airways y duró 6:45'. El segundo vuelo con Sri Lankan Airlines y duró 5 horas. Lo más pesado las 4 horas y media de escala en Doha, aunque el aeropuerto es maravilloso.




- Campos de té en las Highlands -


Requisitos de entrada

Se requiere un visado que se obtiene en esta web. El precio del mismo es de 30 $. Tras rellenar el formulario recibirás un email confirmatorio. No hay que hacer nada más. Al pasar el control de inmigración al entrar en el país deben comprobar que has pagado las tasas. También existe la posibilidad de pagar el visado allí pero vale algo más caro y hay que hacer otra cola aparte de la habitual. Llevar el visado electrónico no exime de rellenar un impreso en el aeropuerto que se entrega junto con el pasaporte. No hagáis la cola sin tener relleno el formulario porque os tocará hacerla de nuevo. El impreso se recoge en el mismo aeropuerto, no lo entregan en el avión tal y como suelen hacer en otros países.

Sanidad y seguridad

Tan sólo se necesita tener en regla el calendario vacunal, no son necesarias otras vacunas. El riesgo de paludismo es bajo y no es preciso realizar profilaxis, tan sólo medidas de prevención contras las picaduras de los mosquitos. También se recomienda llevar Malarone ® y tomar el fármaco a dosis terapéutica en caso de fiebre alta durante el viaje. En la web del Ministerio de Sanidad podéis encontrar información pero lo mejor es pedir cita en un centro de vacunación internacional donde os explicarán con detalle todo.
Sri Lanka es un destino seguro y con las habituales precauciones de sentido común es difícil tener algún contratiempo serio. 

Moneda

La moneda del país es la rupia cingalesa (lkr). Con el tipo de cambio actual un euro equivale a 150 lkr. El pago con tarjeta tan sólo es posible en hoteles, restaurantes o comercios de gama media-alta, en el resto se paga en metálico por lo que es importante llevar suficiente euros en metálico o bien sacar dinero en los cajeros automáticos. Nosotros cambiamos 500 euros en el aeropuerto (tipo de cambio 144,84) y otra cantidad similar en una joyería de Kandy (tipo de cambio 145). El mejor tipo que vimos fue en Comercial Bank (149) pero no pudimos cambiar al no llevar el pasaporte, aunque no se si el banco cobra alguna comisión. Es curioso que muchas joyerías cambien dinero, aunque no lo anuncian. Es tan sencillo como preguntar, el joyero te escribirá el tipo de cambio en una calculadora.
Las monedas no se suelen usar y casi todas las transacciones se realizan con billetes. Los más comunes son los de 100, 500, 1000, 2000 y 5000 rupias. Una regla sencilla es recordar la equivalencia 1000 lkr son algo más de 6 euros.
Habíamos leído que el pago con tarjeta solía llevar asociado una recarga del 3%, pero tan sólo nos ocurrió en el primer hotel, donde además nos cobraron con una datáfono portátil que se acoplaba al teléfono móvil y que nunca habíamos visto. 
En general los precios son más caros que en otros destinos del sudeste asiático que hemos visitado como Tailandia o Bali y mucho más elevados que en la vecina India, aunque mucho más económicos que los europeos.


- Arriba desayuno en el hotel 98 acres, abajo rice & curry -

Comida

Lo que más nos ha gustado de la comida srilanquesa han sido los espectaculares desayunos compuestos de un plato de fruta (papaya, piña y sandía), tostadas con mantequilla y mermelada, huevos o tortilla, zumo de fruta natural y té o café. Contundentes y deliciosos. Se incluyen con el alojamiento.
El plato nacional es el rice & curry, un arroz blanco con multitud de platillos para acompañar elaborados con pescado, carne, verduras, coco, patata... todo muy especiado y picante. Si no os gusta el picante pedir la comida "no spice", aunque esta también pica y bastante. En los puestecillos callejeros es un plato muy económico y se sirve tan sólo a la hora de la comida.
En los restaurantes turísticos suele haber un buffet con pollo, pescado, arroz, fideos chinos, pasta... y una sección de curries locales. En la costa hay muy buen pescado. La fruta es espectacular.
Los restaurantes se llaman hoteles y escasean. La mayoría de las comidas las hicimos en los hoteles donde nos alojamos o en restaurantes (hoteles) turísticos de carretera donde servían prácticamente el mismo buffet. Una comida en un establecimiento de gama media cuesta unas 1000 lkr por persona. En los puestecillos ambulantes en mucho más económica (no hay que perderse las deliciosas samosas, bolas picantes rebozadas rellenas de carne o pescado).
La cerveza más popular se llama Lion, una botella tiene 650 cc y el precio varía mucho pero no suele bajar de 350 lkr en los lugares más económicos.
Todo el mundo comenta la lentitud del servicio y es verdad que no son rápidos precisamente, pero debimos tener suerte porque en ninguno de los muchos sitios que comimos nos eternizamos esperando los platos o la cuenta. Pero hay que ir sin prisas.

Teléfono

En el aeropuerto podéis comprar una tarjeta sim destinada a los turistas ya que caduca en un mes. Hay numerosas empresas en el hall de llegadas que las venden. La Telefónica local es Dialog. El stand estaba lleno de turistas y el guía nos recomendó otra, Etisalat, una empresa más joven, con buenos precios y los mismos servicios. Una tarjeta con 30' de llamadas internacionales y 3 Gb de datos son costó 10 $. Funcionó de maravilla durante todo el viaje sin problemas de cobertura.


Próximo capítulo: cómo deplazarse por Sri Lanka.


1 comentario:

  1. Os dejo un enlace de prensa:
    http://elpais.com/elpais/2016/08/22/planeta_futuro/1471887057_995691.html?por=mosaico

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