29 de octubre de 2015

¿Qué ver en Unawatuna?

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 13/14

De nuevo amaneció nuboso. Habíamos quedado con Gama en ir a Jungle Beach y así lo hicimos a la espera que levantase el día. Esta es una pequeña cala escondida a la que se puede acceder en coche o tuk-tuk desde Unawatuna. Se tarda unos 15' ya que aunque la distancia es corta el camino es una pista de tierra en mal estado. La playa es pequeña pero muy bonita, hay bastante sombra gracias a las palmeras y un chiringuito donde poder comer. Ideal para pasar un buen día de playa si el tiempo acompaña, cosa que desgraciadamente no ocurrió.

Cuando llegamos empezó a llover. Esperando a que despejase nos fuimos a visitar la cercana Pagoda Rumassala, situada en un promontorio sobre la costa, justo en la entrada a Jungle Beach. Fue construida por los monjes japoneses de la secta budista Mahayana en el año 2005 dentro de un proyecto destinado a levantar templos en lugares donde hubo algún conflicto armado. Lo mejor sin duda son las vistas que se tienen de la costa, especialmente de Fort.


- Jungle Beach, Pagoda Rumassala -


Como al salir de la pagoda seguía lloviendo cada vez más decidimos acercarnos hasta una granja de tortugas llamada Hatchery situada a la salida de Unawatuna, que en principio habíamos pensado en ir al día siguiente antes de partir hacia el aeropuerto. Fue el complemento ideal después de haber visto el desove de la tortuga en Rekawa beach. Los huevos son recogidos en la playa y aquí se incuban en unos bancales de arena. Posteriormente las pequeñas tortugas van siendo alimentadas en estanques cada vez de mayor tamaño hasta que están listas para ser liberadas al mar. Además hay ejemplares de diferentes especies de tortugas adultas que están siendo recuperadas tras haber sufrido algún accidente con los motores o redes de los barcos de pesca. La entrada cuesta 500 lkr. Muy recomendable si viajáis con niños.


- Granja de tortugas Hatchery -

Después de visitar la granja empezó a salir el sol y fuimos a comer al mismo restaurante que el día anterior, el Hot Rock de la playa de Unawatuna. Allí pasamos nuestra última tarde en Sri Lanka. Como despedida nos dimos un masaje ayurvédico en un local recomendado por la Lonely Planet llamado Sanctuary Spa, situado al lado de la playa. Un lugar bonito, con gente encantadora y muy profesional. Un masaje corporal de una hora nos costó 3200 lkr por persona (unos 22 €). Muy barato comparado con nuestros precios pero casi cuatro veces superior al de Bali del año anterior. Recordad que Sri Lanka es uno de los países más caros del sudeste asiático.
Por la noche regresó la lluvia y de nuevo nos quedamos a cenar en el restaurante del hotel.


Próximo capítulo: de Unawatuna a Madrid.

27 de octubre de 2015

Galle

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 12/14

El día amaneció lluvioso pero no cambiamos los planes de visitar la ciudad histórica de Galle, muy próxima a Unawatuna, apenas 15' en coche.  La antigua ciudad holandesa fortificada se llama Fort y es realmente lo que se visita, su construcción comenzó en 1663 y es Patrimonio de la Humanidad. Durante dos siglos fue el principal puerto de Ceilán y escala obligatoria para los barcos que navegaban de Asia a Europa. Cuando la isla pasó a manos británicas la importancia de Fort fue decayendo al construirse el puerto de la nueva capital, Colombo.

Fort cuenta, además de las murallas, con una gran cantidad de edificios coloniales perfectamente conservados, además de ser una ciudad viva en la que vive la gente, no es un museo al aire libre. La fortaleza de las murallas se puso a prueba con el tsunami del 2004 el cual arrasó el Galle moderno pero apenas causó daños en la ciudad de Fort gracias a sus inmensos muros.

Decidimos realizar la visita siguiendo el recorrido a pie propuesto por la Lonely Planet, parando y desviándonos cuando nos apetecía. Calculad entre dos y tres horas para hacerlo sin prisas, es decir en una mañana o una tarde podéis ver Fort tranquilamente. Otra opción es pernoctar en algunos de los magníficos hoteles coloniales y pasar todo el día en la ciudad pero esta no da para más.

Las murallas permiten el paso al interior a través de dos puertas. La llamada Antigua puerta fue construida por los holandeses y en el interior se pueden leer siglas VOC que hacen referencia a la Compañía holandesa de las Indias Orientales. La segunda puerta llamada principal, es más tardía y la construyeron los ingleses. Al lado se encuentra la Torre del Reloj, el cual aún funciona con exactitud británica. Desde aquí puede verse el campo de criquet, deporte nacional.

En la muralla también destaca el faro, aún en uso, indispensable para servir de guía a los barcos ya que la costa es bastante peligrosa debido a las rocas, que provocaron numerosos naufragios. Debajo del faro hay una pequeña playa usada por los locales, llena de basura por cierto.


- Fort (Galle) -

En cuanto a los edificios coloniales destacan dos iglesias, una holandesa y otra inglesa, pequeñas y encantadoras. Es fácilmente imaginarse como sería la vida en las colonias de la época entrando en ellas. Un edificio actualmente en restauración situado unos metros más adelante de la iglesia anglicana eran las antiguas oficinas de la naviera Lloyd's y aún se puede ver el tablero con el listado de los barcos que tenían previsto arribar a puerto ese día.
Nos gustó también la Plaza de los Juzgados ya que se estaban celebrando juicios y pudimos ver a los jueces y abogados con sus togas impartir justicia en un edificio cochambroso. Muy cerca se encuentra el magnifico edificio restaurado del hospital holandés.
También os recomendamos dos tiendas: la elegante Barefoot con ropa, cosas para el hogar o artesanía; y Sticks No Bills dedicada a postales y pósteres de época. Compramos un póster precioso del antiguo Ceilán, eso si a precios europeos.

Fort nos gustó y creemos que es una visita imprescindible en Sri Lanka, pero también tenemos que decir que nos decepcionó un poco. Es incuestionable el valor histórico de la ciudad y los edificios coloniales magníficamente conservados, pero honestamente esperábamos mucho más.

Teníamos pensado comer aquí pero como acabamos la visita en dos horas y era muy pronto para comer decidimos regresar a Unawatuna. Gama nos dejó en la playa y comimos en uno de los restaurantes de la playa, el Hot Rock, regentado por una señora y su hijo, muy amables. Comida sencilla, sabrosa y barata (18 € los tres). Nos gustó y repetiríamos al día siguiente. La tarde la pasamos en la tumbona del restaurante en la misma playa y disfrutando de las olas. Este día nos reconciliamos con Unawatuna después de la decepción del día de llegada. La verdad es que la playa es muy agradable, especialmente si viajáis con niños.

Teníamos intención de regresar a la playa para la cena pero empezó a llover, nos dio pereza y nos quedamos a cenar en el restaurante del hotel. Si el hotel no es recomendable, el restaurante si que lo es. La comida es deliciosa e incluye de forma gratuita ensalada o sopa con el plato principal que se pida. La cena para los tres nos costó 29 €, incluyendo cervezas y dos magníficos pescados. Al igual que con el restaurante de la playa repetiríamos al día siguiente.


Próximo capítulo: ¿Qué ver en Unawatuna?

24 de octubre de 2015

Unawatuna Beach

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 11/14
Capítulo 2/2

Tras comer en Mirissa llegamos al hotel de Unawatuna. Fue uno de los que más nos costó encontrar porque realmente ninguno nos convencía. Al final optamos por el Flower Garden y fue la peor elección del viaje. Desastroso, para no extenderme más en el tema podéis leer la entrada sobre alojamiento en Sri Lanka. El contraste entre el hotel de Tangalle y este no pudo ser más marcado y encima nos esperaban 3 noches de estancia en él.

Superada la decepción, nos fuimos andando hasta la playa de Unawatuna, unos 10' de caminata por una estrecha carretera llena de tráfico, charcos y tiendas turísticas sin ningún encanto. La playa en forma media luna es preciosa pero está repleta de chiringuitos en la arena y dista mucho del paraíso de la playa de Tangalle. Su gran ventaja es que es perfecta para el baño, con oleaje y algo de resaca pero mucho más segura que la de Tangalle. Además no había demasiados turistas. Dimos un paseo hasta el final de la playa donde se encuentra un templo budista. Subiendo las escaleras se tiene una bonita vista del atardecer en la costa.

- Unawatuna Beach -


Después de ver atardecer nos fuimos a cenar a uno de los restaurantes de la playa. Por el día todos tienen hamacas a disposición de los clientes, consumiendo algo en el restaurante estas son gratuitas en primera línea de playa. Por la noche ponen las mesas en la misma playa iluminadas con antorchas en la arena. Realmente es muy agradable aunque no tiene nada que ver con el ambiente que disfrutamos el año anterior en las islas Gili. Esta noche cenamos en Koko's on the Beach, una hamburguesería que como su nombre indica se encuentra en la misma playa. Regentada por un extranjero muy simpático hacen unas hamburguesas y un fish and chips muy buenos, eso si, a precios casi europeos (22 € al cambio cena para tres). La cena fue muy agradable con la escasa luz de las antorchas y una temperatura ideal. Tras cenar hicimos el camino de vuelta hasta el hotel. Al día siguiente nos acercaríamos a visitar uno de los teóricos puntos fuertes del viaje: Galle.

Próximo capítulo: Galle.


20 de octubre de 2015

De Tangalle a Unawatuna

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 11/14
Capítulo 1/2

Dejamos atrás nuestro rincón paradisiaco en Good Karma y nos dirigimos a Unawatuna, escala final del viaje. Desde Tangalle hay 92 km y durante el trayecto seleccionamos 3 paradas. La primera fue en Dikwella para ver el llamado Ho-o-maniya Blowhole, una hendidura en las rocas de la costa donde al chocar las olas producen una columna de agua que, con el mar embravecido, puede llegar  a alcanzar los 25 metros de altura. Conviene preguntar en la taquilla (entrada 250 lkr) el estado del mar, porque si está en calma no merece la pena pagar el precio de la entrada ni subir los escalones hasta el acantilado. Es interesante, pero mucho menos espectacular que los preciosos bufones de Arenillas asturianos.


- Ho-o-maniya Blowhole -

Muy cerca se encuentra el Templo Wewurukannala. Tiene la figura de Buda sentado más alta del país (más de 50 m), pero la razón de parar aquí son las figuras de los condenados al infierno que están siendo cortados por la mitad con una sierra, abrasados en calderos de agua hirviendo o destripados por los demonios. Harán las delicias de los niños. Es un templo muy "kitsch" y en eso reside su encanto. Además no nos encontramos con ningún otro turista, tan sólo con fieles locales. Aunque no es una parada obligada, si disponéis de tiempo merece la pena. La entrada cuesta 200 lkr.


- Templo Wewurukannala -


La tercera y última fue en Dondra, la localidad más meridional de la isla y donde se encuentra un famoso faro, aún hoy en funcionamiento. El entorno del faro es precioso, con el mar rugiendo rodeado de palmeras. Aunque la entrada al faro es cara 500 lkr y la subida por las escaleras fatigosa, las vistas de la costa lo suplen con creces.


- Faro de Dondra -


Paramos a comer en Mirissa, otra localidad turística que estuvimos barajando para alojarnos. Comimos en un chiringuito en la misma playa por 17 € los tres (hamburguesa para la peque y un pescado fresco para nosotros). La playa es pequeña pero muy bonita, nos pareció un lugar interesante para alojarse, sin excesivo turista. Mirissa es famosa porque desde aquí parten los barcos para el avistamiento de ballenas, es uno de los mejores lugares del mundo para ver ballenas azules. Después de nuestra experiencia en Islandia con el "mareo ballenero" ya estamos vacunados para esta aventura y ni nos la planteamos.


- Mirissa -

En el trayecto de Koggala a Unawatuna se pueden ver los famosos pescadores ceilandeses sobre pilotes, que por ejemplo ilustran la portada de la guía Lonely Planet. Vimos unos cuantos pero entre que estaba lloviendo y que no somos muy partidarios de pagar por hacer fotos a personas decidimos no parar. 

Próximo capítulo: Unawatuna Beach

18 de octubre de 2015

Paraíso en Tangalle

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 10/14

Cuando preparamos el viaje uno de los lugares que más nos costó decidir fue la playa del sur. Al final optamos por Tangalle, principalmente para poder ver el desove de tortugas en la playa de Rekawa, y Unawatuna, porque leímos que su playa era segura para el baño, aspecto muy importante si, como nosotros, viajáis con niños. Reservamos una noche en Tangalle y tres en Unawatuna. Si hoy volviese a planificar el viaje pasaríamos dos noches en cada destino.

El trayecto entre Tissa y Tangalle es de algo menos de 70 km, aunque se tarda en hacerlo casi hora y media porque en el sur encontramos más tráfico que el resto del país y además la carretera cruza muchas localidades, lo cual ralentiza aún más la marcha. Este día nos lo tomamos con calma y tras desayunar pasamos un buen rato en la piscina del Blue Turtle.

A Gama le costó encontrar el hotel de Tangalle ya que nunca había llevado a otros turistas y está alejado de la carretera, se accede por una pista de tierra en mal estado. El Hotel Good Karma fue, junto con el 98 acres de Ella, el mejor del viaje. Es otro de esos sitios que tenéis que subrayar y si vuestro presupuesto os lo permite alojaros aquí, los euros invertidos valen hasta el último céntimo (ver entrada alojamiento en Sri Lanka).

Comimos y cenamos en el mismo hotel, algo imprescindible ya que no hay otros establecimientos cercanos. La comida tiene un precio más que asequible y es muy buena. Eliges el pescado que quieres cenar y lo pescan en el día. Cenamos un pescado a la brasa y unas gambas buenísimas.

La tarde la pasamos entre la piscina y la enorme playa desierta. Estábamos nosotros solos. Es ideal para pasear y ver la puesta de sol. Sin embargo no es aconsejable para el baño ya que tiene un oleaje muy peligroso. Este es un aspecto a tener en cuenta en las playas de Sri Lanka, ya que todos los años mueren ahogados unos cuantos turistas. El lugar nos encantó, es fantástico para ir en pareja. Además el hotel tiene muy pocas habitaciones y la tranquilidad está asegurada.


- Hotel Good Karma -

Como ya he comentado, una de las razones de elegir Tangalle fue poder ir por la noche a la playa de Rekawa para ver el desove de tortugas. Desde el mismo hotel se contrata el tuk-tuk que te acerca a esta playa, el trayecto es de algo menos de media hora y cuesta 1000 lkr ida y vuelta por vehículo, no por persona. El conductor te espera hasta que regresas de la excursión y te devuelve al hotel. Sri Lanka es uno de los mejores lugares del mundo para ver desovar a las tortugas marinas. Agosto es temporada alta en Rekawa y prácticamente se puede ver a diario desovar a algún ejemplar. 

El trayecto en tuk-tuk es toda una aventura, por pistas de tierra a toda velocidad y de noche, con la única iluminación del pequeño foco del vehículo. Hay una asociación ecologista que se encarga de gestionar el acceso a la playa. Tienen una pequeña construcción de madera con paneles informativos sobre las tortugas marinas. La entrada vale 1000 lkr por adulto y 500 lkr por niño. Hay varias personas vigilando en la playa para detectar a las tortugas. Los turistas esperan mientras en el punto de acceso y cuando llega el aviso que hay tortuga se saca la entrada. Si esa noche no llega ningún ejemplar no se paga. Nos llamó la atención la cantidad de turistas que había, entre ellos muchos niños. Se accede a la playa en fila india, en silencio y con la única luz de la linterna del guía. Una vez allí se camina a oscuras por la arena, menos mal que había luna llena, hasta donde se encuentra la tortuga excavando el agujero donde pone los huevos. Se accede en pequeños grupos para ver desovar al animal y puedes esperar hasta que acabe y regrese al mar. El problema es que todo este proceso se hace muy, muy largo. Media hora de trayecto en tuk-tuk de ida y otro tanto de vuelta, una hora esperando a que llegue algún ejemplar a la playa, otra hora esperando allí para ver el desove...... y ya nos aburrimos y nos dimos la vuelta. Fácil que llegues al hotel pasada la medianoche. Si no habéis visto nunca desovar a una tortuga os lo recomiendo. Nosotros tuvimos la oportunidad de ver el acontecimiento en Costa Rica y nos pareció que estaba mucho mejor organizado (aquí en ocasiones funcionaba con la máxima de "tonto el último").

- Playas en Tangalle -

Al regresar el conductor tuvo que ser ayudado por unos compañeros para arrancar el tuk-tuk y circulaba con la luz ¡apagada¡ detrás de otro vehículo. El problema, como era de prever, fue cuando el otro vehículo giró en un cruce y al encender las luces nuestro tuk-tuk se paró. Se produjo entonces uno de los momentos cumbres del viaje, cuando el conductor dijo la, ya mítica frase para nosotros: "Sir, tuk-tuk problem". Y allí en medio de la nada, a oscuras, esperamos a que otro tuk-tuk llegase en nuestra ayuda. En 10' llegaron dos vehículos con unos turistas chinos que se alojaban en nuestro mismo hotel y con los que conseguimos llegar sanos y salvo a nuestro destino. Este episodio en sí fue mucho más jugoso que el desove.

Próximo capítulo: de Tangalle a Unawatuna.



17 de octubre de 2015

Safari en Yala

SRI LANKA Agosto 2015
Día 9/14
Capítulo 2/2

Tras terminar de comer, Gama nos presentó a un señor con el que en el mismo restaurante contratamos el safari del Parque Nacional de Yala. La negociación no fue como en la visita a Minneriya que sencillamente no existió. Comenzó por ofrecernos visitar el bloque I del parque o el II y III. El primero es el más visitado porque está más cerca y hasta el fin de la guerra civil con los tamiles era el único abierto al público. Es más barato que los otros dos. Nos comentó que las posibilidades de ver animales son las mismas lo único que en el bloque I nos encontraríamos con más gente. Al final elegimos lo más sencillo y optamos por este bloque. Ya sabíamos que el safari en Yala es lo más caro del viaje, las entradas por persona son de 3.739 lkr (11.217 lkr los 3 vs 7.114 lkr en Minneriya). A las entradas hay que sumar la contratación del jeep (5 horas) con el conductor. Habíamos leído que además solía ir un tracker en el jeep (la persona que se encarga de ir buscando animales) pero tanto en el nuestro como en los otros jeeps tan sólo viajaba el conductor que hacía además las veces de guía. En total, entradas más jeep y conductor tan sólo para nosotros 3, el safari nos costó al cambio 50 € por persona. Regateando con unos y otros se puede conseguir mejor precio pero entre ellos los tienen pactado y hay poco margen de rebaja.


- Parque Nacional de Yala -


¿Cuándo es mejor hacer el safari en Yala?
La mayoría de los blogs que leímos al preparar el viaje hicieron el safari al amanecer porque es un buen momento para ver animales, en especial al esquivo leopardo, ya que salen a cazar. Le preguntamos a Hassantha al reservar el viaje y nos recomendó mejor el atardecer por el mismo motivo. Como además hacerlo por la tarde nos encajaba mejor en nuestro horario, decidimos hacerlo al contrario que la mayoría. Salimos después de comer y regresamos cuando estaba anocheciendo. Es verdad que cuando atardecía fue cuando más animales vimos. No se cuantos turistas hay por la mañana pero por la tarde estaba repleto. La decisión es vuestra.

Antes de montar en el jeep, mucho más moderno que el de Minneriya, el siempre atento Gama nos compró agua ya que el calor aprieta en el interior del parque y no se puede comprar bebida. Desde Tissa hay algo más de media hora hasta la entrada. La carretera de acceso está recién asfaltada (el dinero de los turistas está llegando a espuertas al país) y en los márgenes numerosos carteles anuncian la fauna del parque, especialmente su estrella, el leopardo. Es el lugar del mundo con la mayor colonia de estos animales, que además al ser la cúspide de la pirámide de los depredadores (no compiten con leones como en África o con el tigre como en la India) los adultos alcanzan un mayor tamaño. La mejor época para visitar Yala es de Febrero a Junio, ya que es temporada seca y se pueden ver más fácilmente los animales. Ver o no el leopardo es cuestión de suerte. A nosotros nos tocó la cruz de la moneda y no lo vimos.


- Parque Nacional de Yala -


El paisaje de Yala nos pareció menos bonito que Minneriya, mucho más seco, con matorral y menos árboles. Hay charcas donde beben los animales, pero no el gran lago del otro parque. A la mitad de safari se hace una parada en la playa donde un monolito recuerda a los fallecidos por el tsunami. Las pistas, al igual que en Minneriya, son de tierra. Los conductores tienen walkie-talkie y se van comunicando donde están los animales. Cuando se encuentran varios vehículos parados es señal que hay algún animal al lado. Aunque no pudimos ver al leopardo, si que vimos otras muchas especies: pelícanos, garzas, pavos reales, águilas, búfalos de agua, cocodrilos, monos, elefantes, sambares, cerdos salvajes, camaleones, mangostas...  En resumen, el safari nos gustó pero menos que el de Minneriya, principalmente por el paisaje.

Regresamos a Tissa ya de noche. El conductor nos dejó en el hotel, donde cenamos por 19 € los tres un buffet de los más flojos del viaje, aunque en la terraza se estaba muy cómodo. Se notaba que estábamos en el sur y el calor apretaba.


Próximo capítulo: paraíso en Tangalle.


15 de octubre de 2015

De Ella a Tissamahara

SRI LANKA Agosto 2015
Día 9/14
Capítulo 1/2

Hoy comenzaba la tercera y última parte del viaje: el sur de Sri Lanka. Dejábamos atrás las preciosas Tierras Altas y nos dirigíamos a Tissamahara (conocida como Tissa por los viajeros), punto de entrada al Parque Nacional de Yala, uno de los principales reclamos turísticos de la isla.

El trayecto entre Ella y Tissa es de unos 100 Km y se puede recorrer en unas 2 horas, tardamos algo más, ya que hicimos dos paradas. La primera fue en Rawana Waterfalls, muy próximas a Ella (6 Km). Son unas bonitas cascadas que se precipitan por la ladera de una montaña formando una poza donde se bañan los locales. Aunque nos pareció que bajaba bastante agua, el guía nos dijo que tenían muy poco caudal en esta época del año. Están situadas al lado de la carretera, plagada de buses turísticos y vendedores en sus puestecillos, pero aún así tienen su encanto.


- Rawana Waterfalls -


La segunda parada fue en el Templo Buduruwagala. Hay que desviarse de la carretera principal y adentrarse en una pista de tierra en no muy buen estado pero con un bonito paisaje. Calculo que el trayecto dura unos 15' desde la carretera principal. Es uno de los templos más antiguos de Sri Lanka, data del siglo X. Consta de 9 figuras esculpidas en piedra en grupos de 3. El estado de conservación es regular, aunque algunas mantienen la pintura original. Aunque es una visita interesante es totalmente prescindible si vais justos de tiempo y visitáis Aukana o Polonnaruwa. La entrada cuesta 300 lkr.


- Templo Buduruwagala -

Tissa se localiza en el sureste de la isla y es la localidad donde se contratan los safaris al Parque Nacional de Yala. En ella destacan el inmenso embalse Tissa Wewa y la mole blanca de su dagoba. Ambos reflejan el esplendor de la localidad en el año 200 a.C. cuando Tissa era la capital del reino cingalés de Ruhunu.
Llegamos al mediodía y el embalse estaba lleno de vida: pescadores en sus barcas, mujeres lavando la ropa en la orilla y muchos niños bañándose. Quitando estos dos puntos Tissa carece de otros atractivos y el único motivo para pernoctar aquí es realizar el safari.

Nos alojamos en el Hotel Blue Turtle (ver entrada alojamiento en Sri Lanka) a las afueras de la localidad. Una vez instalados, Gama nos llevó a comer a uno de los restaurantes próximos a la carretera de entrada a Tissa, donde se encuentran los vehículos de los safaris esperando a los clientes. Tras la comida (25 € al cambio los tres) negociamos en el mismo restaurante el precio del safari.

Próximo capítulo: safari en Yala.


12 de octubre de 2015

Subida a Little Adam's Peak


SRI LANKA Agosto 2015
Día 8/14
Capítulo 2/2

Desde la estación de tren de Ella hay unos 5' en coche hasta el hotel 98 acres. La carretera de acceso es una estrecha pista de tierra que no augura nada bueno sobre el hotel, pero al llegar a la recepción la opinión va mejorando, cuando un cochecito eléctrico te lleva el equipaje a la habitación mejora un poco más y cuando llegas a esta te das cuenta que has acertado plenamente con el hotel. Podéis leer más sobre el 98 acres en la entrada alojamiento en Sri Lanka.

Teníamos pensado subir por la tarde al Little Adam's Peak pero tras el diluvio que había caído decidimos posponer la excursión para la mañana siguiente. Así que nos fuimos a dar un chapuzón en la piscina. Estábamos nosotros solos ya que con la temperatura que hacía no apetecía demasiado meterse en el agua. Según avanzaba la tarde la temperatura mejoró y al final decidimos subir al pico. El camino cruza la recepción del hotel y discurre entre plantaciones de té. Desde el hotel se tarda una media hora en subir y algo menos en bajar. La caminata no es dura, pero el final se puede hacer muy pesado si aprieta el calor, por lo que es recomendable hacer la excursión a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, como hicimos nosotros. Las vistas desde la cima son espectaculares con las neblina rodeando a las colinas de té.

- Hotel 98 acres (arriba). Little Adam's Peak (abajo) -

Antes de cenar disfrutamos de la puesta de sol desde la terraza de la habitación. Realmente las vistas desde el 98 acres merecen por si solas la estancia en el mismo. Cenamos en el restaurante del hotel por unos 25 € los tres. La comida fue correcta, nada más, pero el edificio de madera del restaurante si que merece la pena. Como anécdota, el cocinero se pasaba por las mesas charlando con los comensales. Cuando se enteró que éramos españoles estuvo un rato charlando, alabando nuestra gastronomía y la costa levantina, donde había estado de vacaciones.
Tras la cena nos fuimos a dormir, aquí tan sólo el ruido de algún pájaro te puede molestar.
En resumen, si estáis preparando vuestro próximo viaje a Sri Lanka, subrayar ahora mismo el Hotel 98 acres. Imprescindible.

Próximo capítulo: de Ella a Tissamahara.

6 de octubre de 2015

Tren de Nuwara Eliya a Ella

SRI LANKA Agosto 2015
Día 8/14
Capítulo 1/2

Hoy era uno de los días más esperados del viaje, cruzar las Highlands en su famoso tren. Como ya comenté en un capítulo anterior, se puede optar por realizar todo el trayecto desde Kandy a Ella, pero son muchas horas en tren y supone perder prácticamente un día de viaje. En la Lonely Planet describen el tramo desde Nuwara Eliya hasta Ella como uno de los más bellos del mundo y fue el que nos decidimos a recorrer ya que son poco más de 60 Km y el viaje dura 2 horas y media.

Como el tren salía a las 12:30 disponíamos de toda la mañana para dar otra vuelta por Nuwara Eliya. Tras la fría noche al calor de las mantas en The Trevene, disfrutamos de un magnifico desayuno en su terraza acristalada. El día amaneció totalmente despejado y en 10' andando estábamos en la entrada del Victoria Garden, un precioso parque urbano de estilo británico, según la guía uno de los más bonitos de Asia. La entrada cuesta 250 lkr. Es un paraíso para los amantes de los árboles y de las flores, con unos parterres muy cuidados dignos de los mejores jardines ingleses. Nos llamó mucho la atención un inmenso árbol con una piedra grabada que decía que había sido plantado para conmemorar el final de la Primera Guerra Mundial, en la cual participó Ceilán como parte del Imperio Británico, en 1919, casi hace 100 años. Al final del parque hay un trenecito y una noria para los niños. La noria es totalmente artesanal y no pasaría ningún control de seguridad en Occidente, pero aún así nos montamos.


- Victoria Park -

Gama nos acercó a la estación de tren situada en Nanu Oya, un pequeño poblado a unos 10 Km en coche de Nuwara Eliya. El tren tenía prevista su salida a las 12:30 pero se retrasó media hora. Hay billetes de tres clases, los de primera hay que comprarlos con antelación porque suelen agotarse ya que prácticamente todos los turistas que acuden a Sri Lanka realizan este viaje (web oficial ferrocarriles de Sri Lanka). Nosotros pedimos a Hasantha que nos comprase los billetes unos meses antes del viaje. Nuestra intención era reservar el llamado "Observation Saloon", un vagón con unas grandes cristaleras donde poder ver el paisaje. Pero nuestro tren no tenía dicho vagón, era un tren moderno similar a los cercanías de aquí y la primera clase contaba con aire acondicionado e incluso TV.

En Nuwara Eliya nos habíamos acercado al mercado a comprar comida para el viaje en tren: unas deliciosas samosas, una porción de pizza superpicante, un sandwich y las bebidas por 435 lkr (unos 3 €). Comimos tranquilamente en el vagón mientras disfrutábamos del paisaje. Recordad llevar provisiones porque no hay servicio de cafetería a bordo. El tren discurre entre las colinas de los campos de té en un precioso paisaje que recuerda al del norte peninsular. Hace varias paradas y su velocidad es más bien lenta pero al ser un trayecto corto no se hace excesivamente pesado. Tuvimos suerte con el tiempo porque según fue avanzando el viaje se fue nublando y al llegar a Ella llovía a mares. Con niebla no hubiésemos visto nada. El viaje nos gustó pero hacerlo en un tren tan moderno hizo que perdiese parte de su encanto. El paisaje es impresionante pero puedes disfrutar de unas vistas tan espectaculares en nuestro FEVE de la cordillera cantábrica. Quizás fue uno de los puntos del viaje que más nos defraudó, posiblemente por las altas expectativas que habíamos puesto.


- Tren a Ella -

El equipaje se fue con Gama en el coche, que puntual nos estaba esperando en la estación listo con el paraguas para que no nos mojásemos. Así da gusto viajar. La estación de Ella tiene fama de ser una de las mejores conservadas del país, aunque con la lluvia no nos detuvimos lo suficiente. Ella es un pequeño pueblo sin demasiado encanto pero situado en un paraje natural de los mejores que hemos visto, rodeado de montañas y de plantaciones de té. Ofrece un buen número de rutas de senderismo y si disponéis de tiempo es recomendable dedicar al menos un par de días.


Próximo capítulo: subida a Little Adam's Peak.

4 de octubre de 2015

Nuwara Eliya

SRI LANKA Agosto 2015
Día 7/14
Capítulo 2/2

Tras la visita a la plantación de té llegamos a Nuwara Eliya en unos pocos minutos. Como se acercaba la hora de comer, Gama nos propuso dar un paseo por Gregory Lake y luego comer en su restaurante. Nuwara Eliya es conocida como "Little England", sus parques, jardines, edificios, incluso el clima recuerda a la añorada patria de los primeros colonos ingleses. Un ejemplo es el precioso Gregory Lake, situado a las afueras de la localidad y que bien podía situarse en cualquier lugar del norte de Europa más que en estas latitudes. La entrada cuesta 200 lkr y permite entrar al recinto vallado y pasear por sus senderos. Ofrece actividades de pago como navegar en barcas de pedales con forma de cisne, montar en poni, tirarse en tirolina o incluso sobrevolar el lago en helicóptero. La terraza del restaurante es muy agradable y las hamburguesas que nos comimos estaban muy buenas, es algo caro (3500 lkr comida para tres personas). Aquí notamos que el clima había cambiado drásticamente, del verano tropical de Kandy habíamos pasado en pocas horas a un otoño suave.

- Gregory Lake -

Después de pasear por el lago y comer nos dirigimos al nuestro hotel, The Trevene, más bien una casa rural de la campiña inglesa (ver comentario en la entrada de los hoteles en Sri Lanka). Las gruesas mantas en las camas y la chimenea en la habitación ya nos indicaban que por la noche debía hacer frío. Tras descansar en la habitación dedicamos la tarde a recorrer la ciudad, el centro es pequeño y se puede visitar andando sin problemas. Realmente hay poco que ver pero es un lugar muy agradable, ideal para pasar un día, no más.

Como estaba lloviendo dejamos la visita a Victoria Park, el parque más grande de Nuwara Eliya, para la mañana siguiente y paraguas en mano nos fuimos a ver el Grand Hotel. Antes pasamos por delante del campo de Golf, con un césped inmaculado que nos hacia preguntarnos si de verdad estábamos en Sri Lanka. El Grand Hotel es el hotel más lujoso de la localidad, un edificio estilo Tudor por el que pululaban numerosos huéspedes del Golfo Pérsico. Tras dar una vuelta por sus jardines y entrar en el hall nos fuimos a otro edificio estilo colonial, la estafeta de correos, inconfundible con su ladrillo rojo y la torre del reloj. Aprovechamos para enviar unas postales (aún quedamos algunos románticos en plena era de los móviles). Creo que han sido las que menos nos han costado de todos los viajes y las únicas que llegaron a su destino antes de nuestro regreso. Desde aquí nos acercamos a la zona de la estación de autobuses y dimos una vuelta por el mercado, el cual no tiene especial interés.


- Grand Hotel , Club de Golf, Post Office, The Trevene -



Cenamos en uno de los restaurantes más afamados de Nuwara Eliya, el Grand India. Está situado en la calle que sube al Grand Hotel. Había leído que se forman colas para entrar a cenar y así fue. Media hora antes de abrir ya estábamos en fila y menos mal porque sino no entramos. Es un lugar muy recomendable, auténtica comida India en un bonito local y no muy cara para el nivel del restaurante (400 lkr cena para tres). La comida, claro está, pica pero no excesivamente.

Tras la cena nos fuimos al hotel, la chimenea del salón estaba encendida y las mantas de la cama nos permitieron dormir como en los inviernos de la infancia en la casa de los abuelos en el pueblo.

Próximo capítulo: en tren de Nuwara Eliya a Ella.


1 de octubre de 2015

De Kandy a Nuwara Eliya

SRI LANKA Agosto 2015
Día 7/14
Capítulo 1/2

Kandy se puede considerar la antesala de las Tierras Altas, la zona montañosa del centro-sur de la isla. Para acceder a ella se puede optar por el coche o por el afamado tren. Los ingleses descubrieron que esta zona de Sri Lanka tenía las condiciones ideales para el cultivo del té: elevada altitud (en muchas poblaciones supera los 2000 m) y un clima húmedo y no demasiado caluroso. Con el tiempo, el té de Ceilán se convirtió en el mejor del mundo y para su explotación era fundamental dotar a estas tierras de un buen medio de transporte. Por ello desde mediados del siglo XIX comenzó a circular el tren entre las verdes colinas de los campos de té, siendo hoy en día uno de los mayores reclamos turísticos del país. El tramo completo se extiende desde Kandy hasta Ella, pero son muchas horas de viaje y hay que perder prácticamente un día. Nosotros optamos por un trayecto más corto, Nuwara Eliya - Ella, que según las guías es uno de los mejores viajes en tren que se pueden hacer en el mundo y además dura apenas 3 horas. Por lo tanto nos trasladamos en coche desde Kandy hasta la capital de las Highlands: Nuwara Eliya, un trayecto de tan sólo 80 Km pero por una carretera en continuo ascenso y muy virada que exige un mínimo de 2 horas y media - 3 horas.

La primera parada que hicimos fue en un mirador de la carretera para contemplar Ramboda Falls, una cascada situada en un paisaje de postal con las verdes colinas y los lagos.


- Ramrod Falls -

El paisaje es espectacular, las colinas parecen pintadas de verde gracias a las plantas de té perfectamente alineadas. Hay muchos niños vendiendo flores y puestos de verduras y hortalizas al lado de la carretera, ya que los ingleses encontraron en estas lejanas tierras un rincón con un clima parecido al de su añorada Inglaterra y además del té introdujeron la jardinería y las huertas.
Por las laderas de las plantaciones pudimos ver a las famosas "tea pluckers", mujeres tamiles que por un sueldo mísero se encargan de la recogida de las hojas de té. La imagen de estas mujeres con la cesta en su espalda sujeta por una cinta en la frente es una de las más clásicas de Sri Lanka. La única pena es que las vimos demasiado lejos para obtener una buena fotografía.


- Mackwoods Labookellie -

Unos Km antes de llegar a nuestro destino hicimos la segunda parada en la en la fábrica de té Mackwood’s Labookellie, una de las mayores del país con más de 10.000 hectáreas y exportador de té a todo el planeta. Se anuncia con un cartel estilo Hollywood, no tiene pérdida. La entrada a las fábricas son gratuitas e incluyen una pequeña visita guiada y una degustación de una taza de té, el negocio lo obtienen de la venta de sus productos en la tienda. La visita fue bastante decepcionante porque apenas duró 10', un rápido vistazo al interior de la fábrica donde se explica el procesado de las hojas de té recogidas a diario, el cual dura menos de 24 horas. Muy interesante pero nos hubiese gustado verlo con más tranquilidad, quizás influyó la gran cantidad de turistas que había. A la salida pasamos por caja y compramos té para la familia y amigos, excelente por cierto. Otras fábricas recomendadas, y posiblemente menos masificadas, son Pedro Tea Estate y Blue Field. La primera se encuentra en Nuwara Eliya y la segunda un poco antes de llegar a Mackwoods.


Próximo capítulo: Nuwara Eliya.