15 de octubre de 2015

De Ella a Tissamahara

SRI LANKA Agosto 2015
Día 9/14
Capítulo 1/2

Hoy comenzaba la tercera y última parte del viaje: el sur de Sri Lanka. Dejábamos atrás las preciosas Tierras Altas y nos dirigíamos a Tissamahara (conocida como Tissa por los viajeros), punto de entrada al Parque Nacional de Yala, uno de los principales reclamos turísticos de la isla.

El trayecto entre Ella y Tissa es de unos 100 Km y se puede recorrer en unas 2 horas, tardamos algo más, ya que hicimos dos paradas. La primera fue en Rawana Waterfalls, muy próximas a Ella (6 Km). Son unas bonitas cascadas que se precipitan por la ladera de una montaña formando una poza donde se bañan los locales. Aunque nos pareció que bajaba bastante agua, el guía nos dijo que tenían muy poco caudal en esta época del año. Están situadas al lado de la carretera, plagada de buses turísticos y vendedores en sus puestecillos, pero aún así tienen su encanto.


- Rawana Waterfalls -


La segunda parada fue en el Templo Buduruwagala. Hay que desviarse de la carretera principal y adentrarse en una pista de tierra en no muy buen estado pero con un bonito paisaje. Calculo que el trayecto dura unos 15' desde la carretera principal. Es uno de los templos más antiguos de Sri Lanka, data del siglo X. Consta de 9 figuras esculpidas en piedra en grupos de 3. El estado de conservación es regular, aunque algunas mantienen la pintura original. Aunque es una visita interesante es totalmente prescindible si vais justos de tiempo y visitáis Aukana o Polonnaruwa. La entrada cuesta 300 lkr.


- Templo Buduruwagala -

Tissa se localiza en el sureste de la isla y es la localidad donde se contratan los safaris al Parque Nacional de Yala. En ella destacan el inmenso embalse Tissa Wewa y la mole blanca de su dagoba. Ambos reflejan el esplendor de la localidad en el año 200 a.C. cuando Tissa era la capital del reino cingalés de Ruhunu.
Llegamos al mediodía y el embalse estaba lleno de vida: pescadores en sus barcas, mujeres lavando la ropa en la orilla y muchos niños bañándose. Quitando estos dos puntos Tissa carece de otros atractivos y el único motivo para pernoctar aquí es realizar el safari.

Nos alojamos en el Hotel Blue Turtle (ver entrada alojamiento en Sri Lanka) a las afueras de la localidad. Una vez instalados, Gama nos llevó a comer a uno de los restaurantes próximos a la carretera de entrada a Tissa, donde se encuentran los vehículos de los safaris esperando a los clientes. Tras la comida (25 € al cambio los tres) negociamos en el mismo restaurante el precio del safari.

Próximo capítulo: safari en Yala.


No hay comentarios:

Publicar un comentario