3 de noviembre de 2015

Sri Lanka: balance final

Con este capítulo finaliza el recorrido por Sri Lanka y como siempre solemos hacer vamos a intentar resumir el viaje y sacar algunas conclusiones.

Probablemente es un destino que llama mucho menos la atención que otros del sudeste asiático como Tailandia, Vietnam o Indonesia pero es un lugar muy, muy interesante. Reúne un montón de ruinas de antiguos reinos realmente formidables, parques nacionales donde poder ver gran cantidad de fauna, incluidos grandes mamíferos como elefantes o leopardos, y playas paradisiacas.
El lado negativo es que seguramente la llegada de turistas de forma masiva tras el fin de la guerra civil ha hecho que en algunos lugares, afortunadamente pocos, el personal que trabaja con turistas haya perdido la amabilidad característica de Asia y que los precios de entrada a los monumentos son claramente abusivos. Sri Lanka corre el riesgo de morir de éxito como no regule adecuadamente estos aspectos, pero si lo hace tiene un potencial turístico enorme. Quizás queden pocos años para que la masificación sea ya irreversible, de hecho la isla misteriosa conocida tan sólo por algunos viajeros intrépidos ya no existe.

Es un viaje más caro que otros destinos asiáticos que hemos visitado como Tailandia o Indonesia ya que el nivel de vida es más alto. Nuestro presupuesto aproximado para dos adultos y una niña ha sido el siguiente:
  • Vuelo: 760 por persona €
  • Conductor privado durante 13 días: 690 € 
  • Tren Nanu Oya- Ella: 7 € por persona 
  • 12 noches de hotel: 1346 € (habitaciones triples)
  • Comidas: 557 €
  • Entradas: 229 €
  • Safaris y otras actividades: 398 €
  • Visado: 27 € por persona
  • Seguro de viaje: 42 € por persona

En total 1900 € por persona. Se puede abaratar considerablemente usando el transporte público pero viajando varias personas no creo que salga a cuenta por la comodidad de disponer de conductor a todas las horas y el tiempo que se gana. Otro apartado donde se puede ahorrar es el alojamiento, nosotros solemos combinar establecimientos económicos con otros donde darnos un capricho. Os recomendaría que si el presupuesto os lo permite no olvidéis el 98 acres en Ella y el Good Karma en Tangalle. Las entradas a los monumentos y los safaris y otras actividades (masajes, avistamiento de tortugas) son un gasto casi obligado.






Y como colofón la clásica lista de los mejores lugares del viaje:
  1. El safari de Minneriya posiblemente fue el mejor momento del viaje gracias al precioso paisaje, las grandes manadas de elefantes, el clima, la emoción de nuestro primer safari y la amabilidad del guía. 
  2. La estancia en el Hotel 98 acres de Ella con la subida al Little Adam's Peak y la inmensidad de las colinas de té.
  3. El relax en el Hotel Good Karma en la playa de Tangalle, el paraíso terrenal.
  4. Las inmensas ruinas de Polonnaruwa donde sentir el peso de la historia.
  5. La fatigosa subida a la mole rocosa de Sigiriya para contemplar los preciosos frescos.

Sri Lanka os espera....

1 de noviembre de 2015

De Unawatuna a Madrid

SRI LANKA  Agosto 2015
Día 14/14

Y llegó nuestro último día en Sri Lanka. Nos esperaba un largo día idéntico al de la ida y lo mejor era tomárselo con calma. Así que pasamos la mañana en la piscina del hotel hasta las 12 que era el check out. Puntual, como siempre, estaba esperándonos Gama con su coche. Desde Unawatuna hasta el aeropuerto internacional de Colombo tardamos 3 horas y eso que las dos primeras fueron por una moderna autopista, la única del país. El peaje le pagamos nosotros (muy barato, 3 €. Al comentarle a Gama lo que cuesta un trayecto similar en España no se lo creía). Al salir de la autopista nos encontramos con muchísimo tráfico en los alrededores de la capital que hizo que tardásemos más de lo previsto en recorrer los últimos km. Por lo tanto no salgáis hacia el aeropuerto con el tiempo justo para no tener un disgusto.

En el aeropuerto llegó la hora de la despedida de Gama con el que habíamos compartido dos semanas y formaba parte de la familia. Le pagamos lo que faltaba del total del viaje y le dimos una buena propina ya que se la había ganado. Al día siguiente recogería a unos turistas australianos en Kandy y nosotros volveríamos a la rutina.





El aeropuerto de colombo es pequeño y sin apenas lugares donde pasar el rato mientras esperas a embarcar, algunas tiendas y poco más. Tras pasar el control de pasaporte, donde nos tocó un funcionario bastante antipático, comimos en un McDonalds a precios europeos (22 $ los 3). En varias tiendas del aeropuerto no admiten el pago con rupias, tan sólo con dólares o tarjeta de crédito. 

El vuelo a Doha lo hicimos, al igual que la ida, con Sri Lankan Airlines y el de Doha a Madrid con Qatar Airways. La duración fue de 5 horas el primer trayecto y 7 horas y cuarto el segundo. Lo más duro fueron las 4 horas y media de escala en Doha en plena madrugada. Menos mal que este aeropuerto es fabuloso y encontramos una sala de descanso donde poder tumbarnos en una silla reclinable. Aquí se aceptan un gran número de divisas, entre ellas el euro, por lo que no es necesario cambiar a dólares de Qatar a no ser que visitéis la ciudad.

El vuelo discurrió sin incidentes y el avión aterrizó puntualmente a las 8 de la mañana del día siguiente en Barajas. 

Próximo y último capítulo: balance final del viaje.