30 de septiembre de 2016

Templos de Angkor: Bayón

Vietnam 2016
Día 6/17
Capítulo 2/3

Tras visitar Ta Prohm nos dirigimos hacia el segundo hito del día, Bayón. Por el camino hicimos una parada en otro templo, Ta Keo. Construido durante el reinado de Jayavarman V en el siglo X y dedicado a Shiva. Es un templo hinduista inacabado y por ello tiene escasa decoración. Representa el Monte Meru y está construido en terrazas, sobre la última se sitúan 5 prasat (templos piramidales), alcanzando los 45 m de altura. Para acceder a la plataforma superior hay que subir una empinada escalinata que con el calor y el madrugón que llevábamos encima se nos hizo bastante dura. Este templo lo podéis ver desde la carretera y ahorraos la paliza.


-Ta Keo -


El templo Bayón forma parte del complejo de Angkor Thom, una ciudad real amurallada que fue construida en el reinado de Jayavarman VII, la época dorada del imperio Jemer, el mismo que construyó Ta Prohm. La ciudad era un cuadrado de 3 Km de lado y en su centro se situaba el templo. La muralla está precedida por un foso y dispone de 4 magníficas puertas de piedra con caras esculpidas. Viniendo de Ta Prohm se accede al recinto por la puerta sur, la más famosa. En los laterales de la carretera de acceso hay figuras de dioses y demonios tirando de una gigantesca naga (serpiente) que simbolizan el “batido del océano de leche”, uno de los mitos fundamentales del hinduismo, presente en numerosos templos.

El templo representa el Monte Meru, monte sagrado del hinduismo, y es conocido por sus torres decoradas con más de 200 rostros enigmáticos sonrientes mirando hacia los cuatro puntos cardinales. Se cree que pueden representar a Buda o al propio monarca. Es otro de esos lugares imprescindibles que merece la pena ver al menos una vez en la vida. El problema, la masificación. O vas a primera o a última hora o siempre te encontrarás montones y montones de turistas que quitan la magia que tuvimos en Ta Prohm visitando el templo prácticamente solos.


- Bayón y Puerta Sur de Angkor Thom -


La ciudad de Angkor Thom incluye otro templo, Baphuon, muy próximo a Bayón. Se accede andando de uno a otro. Es una enorme estructura piramidal de 25 metros de altura cronológicamente anterior, a la cual desistimos de subir.

Un poco mas adelante se encuentra la Terraza de los Elefantes, una muralla de más de 300 metros de longitud con figuras de elefantes esculpidas en piedra, que se utilizaba para contemplar desfiles ceremoniales. A su lado se encuentra la Terraza del Rey Leproso, llamada así por una estatua (es una réplica, la original se encuentra en el Museo Nacional de Phnom Penh) que se cree que representa a un monarca afecto de lepra, quizás el propio Jayavarman VII. El uso de esta terraza no está claro, algunos expertos opinan que pudo usarse como crematorio real. Los bajorrelieves de esta estructura son magníficos.

- Arriba Baphuon, Abajo Terraza de los elefantes y del Rey Leproso -


Tras visitar la colosal ciudad real de Angkor Thom nos dirigimos al lugar donde habíamos iniciado el día, Angkor Thom.

Próximo capítulo: Angkor Wat.

27 de septiembre de 2016

Amanecer en Angkor Wat y Ta Prohm

Vietnam 2016
Día 6/17
Capítulo 1/3

A las 4 y media de la madrugada habíamos quedado con nuestro conductor, Vantha, en el hall del hotel para ver amanecer en Angkor Wat. La noche anterior habíamos pedido en recepción un desayuno para llevar y nos dieron unas elegantes cajas de bambú con un suculento desayuno sin coste alguno. Salimos del hotel de noche y nos sorprendió la cantidad de tuk-tuk y coches que se veían ya camino de los templos. El parking del edificio de las taquillas estaba prácticamente lleno y había una largas colas para sacar las entradas cuando acababan de abrir (5 am). Afortunadamente la cola fue rápida y compramos entradas para 3 días (aunque tan sólo las necesitábamos para dos, pero como ya comentamos hay tickets para 1, 3 o 7 días). Nos costaron 40 $ por adulto, la niña era gratis al no haber cumplido aún los 12 años, por unos meses. En la misma ventanilla te hacen la foto con la que se personaliza el ticket.


- Desayuno del Golden Temple Residence, ¡ Taquillas a las 5 am ¡-


Una vez con las entradas en la mano fuimos en el coche rápidamente a coger sitio enfrente de Angkor Wat, rodeados de un montón de turistas como nosotros a la espera de contemplar uno de los amaneceres más famosos del mundo. La verdad es que ver como el sol va apareciendo poco a poco detrás de la mole de piedra del mayor templo religioso que ha construido el hombre merece el madrugón. Una vez que el sol salió nos fuimos a comer el desayuno que nos había preparado el hotel a un restaurante al lado del templo, donde pedimos los cafés, a precio del Ritz, por cierto.


- Amanecer en Angkor Wat -

Normalmente la visita al circuito corto comienza aquí, continua con Bayón y termina en Ta Prohm. Pero Vantha nos dijo que el hacía el llamado “circuito inverso”, en sentido contrario a las hordas turísticas, de esta forma evitas los grandes grupos que siguen el sentido tradicional. Esa es una constante en Angkor, la cantidad de turistas es inimaginable, aunque afortunadamente la extensión de los templos es tan grande que tan sólo en Bayón tuvimos sensación de saturación.

Tras desayunar fuimos hacia nuestro primer contacto de verdad con los templos de Angkor, Ta Prohm. La distancia entre los templos del circuito corto es pequeña y en 10-15’ se llega en coche de unos a otros.

- Ta Prohm -

Ta Prohm fue construido en el s.XII durante el reinado de Jayavarman VII, el momento cumbre del la arquitectura jemer. Fue un importante monasterio y escuela monástica, primero budista y posteriormente hinduista, una característica común a muchos de los templos de Angkor. Lo más característico de este templo es la invasión de las ruinas por la selva, con ejemplares gigantescos de “spung” (Tetrameles nudiflofra) que van buscando la humedad entre los bloques de piedra. Los arqueólogos franceses que comenzaron a explorar las ruinas decidieron dejar este templo tal y como lo encontraron (aunque tiene alguna actuación sobre las raíces para evitar derrumbes). A nosotros Ta Prohm nos fascinó, es uno de los lugares mejores donde hemos estado. A ello contribuyó, sin dudas, que prácticamente no había turistas y te podías sentir como un verdadero explorador del s.XIX paseando entre paredes de piedras e inmensas raíces de árboles. Hay que ver el templo con calma, a primera hora de la mañana, disfrutando de cada rincón, es un lugar mágico.

Próximo capítulo: Bayón.

24 de septiembre de 2016

Guia práctica de los Templos de Angkor

Vietnam 2016

Antes de contar nuestra visita a Angkor os dejamos una pequeña guía que os oriente algo entre la maraña de templos. Si os estáis preguntando si merece la pena acercarse hasta Camboya para verlos la respuesta es muy sencilla: sin lugar a dudas. Son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y uno de los mejores lugares donde hemos estado en nuestros viajes, uno de esos puntos imprescindibles que todos tenemos en nuestra lista de deseos viajeros junto a las Pirámides de Egipto, el Machu Pichu, la Gran Muralla o el Gran Cañón por poner algunos ejemplos. Si no viajáis específicamente a Camboya podéis incluir a Angkor en otro viaje desde las vecinas Tailandia, Laos o, como en nuestro caso, Vietnam.

¿Dónde están los Templos de Angkor?

En Camboya. La ciudad más cercana al recinto arqueológico es Siem Reap, a la cual se puede llegar via aérea (tiene aeropuerto internacional con numerosas conexiones con otras ciudades del Sudeste Asiático) o en bus. Siem Reap es la joya turística de Camboya y dispone de una gran infraestructura hotelera.

¿Qué son los Templos de Angkor?

Angkor fue la capital del Imperio Jemer que desde el siglo IX fue el dominador del Sudeste Asiático. La ciudad en su apogeo llegó a tener medio millón de habitantes, cuando las ciudades europeas tenían tan sólo unos pocos miles, siendo el agrupamiento urbano mayor de la historia de la era preindustrial. Como muchas de las grandes civilizaciones desapareció a finales del s.XVI sin saber claramente la causa. Sus ruinas fueron engullidas por la selva hasta que en el s.XIX fueron redescubiertas por los colonizadores franceses. Lo único que queda de la civilización jemer son las grandes obras hidráulicas y las construcciones en piedra (palacios y especialmente cientos y cientos de templos), ya que las viviendas al ser de madera han desaparecido.

¿Cuántos días necesito para ver los Templos de Angkor?

Si eres aficionado a la arqueología puedes estar aquí por tiempo indefinido, pero si eres un simple turista recomendamos al menos 3 días: uno para el circuito corto, otro para el circuito largo y un tercero para visitar algún poblado del Lago Tonle Sap.
Si tan sólo disponéis de un día, grave error, los templos imprescindibles son Angkor Wat, Bayon y Ta Prohm.




¿Cómo me muevo entre los Templos?

Se encuentran a unos 7 Km de Siem Reap y las distancias entre ellos son considerables. Por lo tanto hay que alquilar un tuk-tuk o un coche con conductor. Moverse a pie o en bicicleta es una osadía con el calor que hace. Tened en cuenta este aspecto en el cual no suelen incidir las guías. El calor y sobre todo la humedad condicionan de forma notable las visitas. Es aconsejable madrugar para ver los templos por la mañana temprano y pasar la tarde en la piscina del hotel por ejemplo. Para presupuestos ajustados el tuk-tuk es la opción más económica pero si podéis alquilad un coche porque el aire acondicionado tras haber subido un largo tramo de escaleras de un templo no tiene precio. En Siem Reap hay innumerables agencias de viajes y puestos por la calle donde poder alquilar vehículo.

Nosotros buscamos en Tripadvisor opiniones sobre el transporte porque preferíamos llevarlo reservado con antelación, ganas tiempo y puedes elegir a alguien con buenas críticas por un poco más de dinero. Mandamos un par de correos y al final nos decidimos por Vantha. Contratamos 3 días: Tour corto con amanecer incluido en Angkor Wat , Tour largo más Banteai Srey y Lago Tonle Sap. Nos cobró 120 $ en total (unos 40 $ diarios), con libre disposición de horario durante todo el día.  Vantha es un encanto, aunque tan sólo estuvimos un día con él ya que se puso enfermo y nos mandó a un colega más joven, de nombre impronunciable, también muy atento. Los camboyanos son gente magnífica. El precio suele incluir botellas de agua fría (imprescindibles) y toallitas para secarte el sudor. Tan sólo se incluye el conductor, si queréis guía se contratata aparte, aunque el conductor te suele dar algunas mínimas explicaciones y prestarte un libro guía. Las visitas a los templos más lejanos, como en nuestro caso Banteay Srei, y ver amanecer suelen llevar un sobrecoste.


¿ Qué son el Circuito Corto y el Circuito Largo?

Hay casi más de 1000 recintos arqueológicos catalogados en el área de Ankor (unos 250 Km2) y cada año se descubren nuevas ruinas. Por motivos turísticos han sido agrupados en dos circuitos, llamados corto y largo, por la distancia total de cada uno de ellos. El circuito corto es el que incluye los tres templos claves: Angkor Wat, Bayon (dentro del complejo de Angkor Thom) y Ta Prohm. El circuito largo incluye un mayor número de templos, menos conocidos que los anteriores pero igualmente magníficos. Les iremos viendo en sucesivos capítulos.
Fuera de circuito hay más y más templos, nosotros tan sólo visitamos uno de estos, Banteay Srei, muy recomendable.




¿Cúanto cuestan las entradas?

Las entradas permiten la visita a todo el complejo arqueológico, excepto algún templo lejano como Beng Mealea, que tiene tarifa aparte. Son válidas para 1, 3 o 7 días y cuestan 20, 40 y 60 $ respectivamente. Se compran en las taquillas situadas a la entrada al recinto y son personales, llevan impresa tu foto la cual te hacen en la misma taquilla. Los niños menores de 12 años no pagan. Se puede pagar en dólares o rials pero no en euros ni con tarjeta. La entrada la piden al inicio de cada templo por lo que muchos turistan la llevan colgada al cuello dentro de un plástico. El horario de visitas es de 5.30h a 17.30h.

¿Dónde se puede comer en la visita a los Templos de Angkor?

Hay puestos de comida y pequeños restaurantes próximos a los principales templos, además el guía te llevará a algún lugar donde poder comer en cuanto se lo pidas. Nosotros comimos los 3 dias en Siem Reap ya que como hemos contado madrugábamos y sobre la una-dos de la tarde regresábamos al hotel.

Próximo capítulo: amanecer en Angkor Wat y TaProhm.

21 de septiembre de 2016

Vuelo a Siem Reap

Vietnam 2016
Día 5/17
Capítulo 2/2

Información práctica sobre Camboya

El visado de Camboya se obtiene en el mismo aeropuerto. Habíamos leído que costaba 20 $ pero nos cobraron 30$ por persona. Sólo aceptan dólares en efectivo. Al hacer el pago se entregan los pasaportes, dos formularios que previamente has rellenado en el avión (“custom”, “departure card”) y una foto tamaño carnet. Tras ello hay que rellenar un tercer formulario y hacer la última cola que se hizo muy tediosa porque incluye el registro de las huellas digitales. Los policías eran además bastante antipáticos, y ya es difícil encontrar a alguien desagradable en este país.




La moneda oficial de Camboya es el riel, pero la que se usa es el dólar americano. Todos los precios están en dólares y es la que dan los cajeros automáticos. Por lo tanto no es necesario cambiar a la moneda local. Tan sólo se maneja esta cuando te devuelven cambio menor de un dólar. Aproximadamente 1 $ equivale a 4000 riels.

Podéis comprar en el mismo aeropuerto una tarjeta sim de alguna compañía telefónica local por muy poco dinero (5-10 $). Incluye, al igual que en Vietnam, llamadas gratuitas y datos ilimitados. Además las llamadas internacionales son mucho más baratas que con un teleoperador nuestro.

Camboya es uno de los países más pobres del sudeste asiático. Al igual que Vietnam formó parte de la Indochina francesa y le afectó la guerra de su país vecino. El principal efecto colateral fue la llegada al poder de los Jemeres Rojos, una terrible dictadura comunista encabezada por el célebre Pol Pot que en tan sólo cuatro años (1975-1979) aniquiló a casi dos millones de personas, uno de los mayores genocidios de la historia en porcentaje sobre la población total (25%). Este periodo está magníficamente reflejado en la película “Los gritos del silencio” de 1984, conmovedora. Afortunadamente no se les ocurrió otra cosa que invadir en 1978 el sur de Vietnam lo que supuso su derrota por el ejército vietnamita en una corta guerra de dos semanas. Hoy Camboya es una monarquía parlamentaria e intenta dejar atrás su oscuro pasado. 


Vuelo a Siem Reap

El aeropuerto de Ho Chi Minh, Tan Son Nhat, es moderno y no demasiado grande. La espera se nos hizo agradable. Comimos en un Burger King de la terminal. El avión de Vietnam Airlines salió puntual a las 16:30. Volábamos pocos pasajeros, menos de un tercio de la capacidad del avión, la mayoría turistas. El vuelo duró algo menos de una hora.




La primera impresión que se tiene de Camboya desde el aire es de una gran llanura verde llena de lagos. El aeropuerto de Siem Reap es muy pequeño y se accede a la terminal andando. Al llegar hay que hacer los pesados trámites de inmigración ya comentados.

Como dice la Lonely Planet, lo mejor de Camboya son sus gentes. Y lo comprobamos nada más dejar atrás a los serios funcionarios del aeropuerto. A la salida nos estaba esperando el chófer del hotel y una jovencísima chica cuyo nombre se pronunciaba “Kánika”, que era la amabilidad personificada. El trayecto desde el aeropuerto a la ciudad dura algo más de media hora por una buena carretera plagada de grandes complejos hoteleros destinados fundamentalmente a los clientes asiáticos, sobre todo chinos. Viendo la colección de hoteles ya nos imaginamos lo que sería la visita a los templos, como así fue.

El Hotel Golden Temple Residence ya lo comentamos en el capítulo dedicado al alojamiento. No me repetiré, lo único reitero mi recomendación de que si el presupuesto os lo permite os alojéis en él. No lo olvidaréis. 

Tras instalarnos, nos fuimos a dar un paseo por Siem Reap, la capital turística del país gracias al boom de los Templos de Angkor. El hotel se encuentra muy bien situado al lado del mercado nocturno y a 5’ andando de Pub Street, una calle cerrada al tráfico por la noche y repleta de bares y restaurantes cual Benidorm se tratase. 


- Hotel Golden Temple Residence , Kuriosity Kafé -

Intentamos cenar en Genevieve's, un restaurante recomendado por “Kánika” situado al lado del hotel pero estaba lleno. Reservamos para el día siguiente y cenamos en el aledaño Kuriosity Kafé (Sok San Road); un moderno restaurante decorado al estilo americano. Cenamos muy bien por unos 25 € los tres. Después de cenar nos fuimos directamente a dormir porque al día siguiente habíamos quedado con el guía a las 4:30 para contemplar el amanecer en Angkor Wat.


Próximo capítulo: guía de los Templos de Angkor.

18 de septiembre de 2016

Museo de los Restos de Guerra (Ho Chi Minh)

Vietnam 2016
Día 5/17
Capítulo 1/2

A las 5 de la tarde volábamos hacia Camboya y por lo tanto disponíamos de una mañana para visitar de nuevo Ho Chi Minh. Esta fue una constante del viaje, los 3 vuelos internos y el de vuelta fueron de tarde, así que el día del vuelo podíamos hacer alguna visita por la mañana. El problema era la hora del check out de los hoteles, las 12 de la mañana. No apetece pasar demasiadas horas en la calle por el intenso calor y luego ir con la sudada encima al aeropuerto. Así que siempre pedimos retrasar, en la medida de lo posible, la hora de salida del hotel. En algunos casos nos dejaron 1-2 horas más y en otros no fue posible. Aquí nos permitieron hacer el ckeck out a las 2 por lo que desayunamos con tranquilidad antes de salir a sudar a las calles de Ho Chi Minh.

Habíamos planificado visitar el Palacio de la Reunificación ya que habíamos leído que el Museo de los Restos de Guerra no era precisamente indicado para ir con niños, pero una vez allí cambiamos de planes y fue un acierto, aunque es verdad que no es el mejor sitio para ir con un menor.

Desde el hotel fuimos andando hasta el Palacio de la Reunificación, tan sólo vimos el oficio desde el exterior ya que no disponíamos de tiempo para las dos visitas. Fue la residencia del Presidente de Vietnam del Sur hasta que en Abril de 1975 la ciudad de Saigón fue tomada por las tropas norvietnamitas. La imagen de un tanque derribando las verjas del palacio es el símbolo del fin de la guerra. 


- Palacio de la Reunificación -

Muy cerca del Palacio de la Reunificación se encuentra el Museo de los Restos de Guerra, el más importante del país sobre la Guerra de Vietnam. La entrada es muy barata (15.000 dongs, menos de 1 €). Tanto este museo como la Prisión de Hoa Lu, que veríamos en Hanói, dan una visión muy partidista del conflicto y sobre todo desde un punto de vista que no estamos acostumbrados a ver, el vietnamita, ya que el cine suele mostrar la guerra desde los ojos de los estadounidenses. El museo no es muy grande y se visita tranquilamente en 60-90'. 

En el exterior del edificio se encuentran armamento, aviones y helicópteros capturados al ejército americano, así como una recreación de celdas francesas durante la Guerra de Indochina, incluida una guillotina que se usó en pleno siglo XX y las "jaulas de tigres" donde se encerraba a los prisioneros.

- Helicóptero del Ejército USA, "la niña del Napalm" , guillotina, jaulas de tigre -

Ya entrando en el edificio del museo como tal, la planta baja está dedicada fundamentalmente a recortes de prensa y carteles de propaganda internacionales en contra de la Guerra de Vietnam. En los pisos superiores hay una escalofriante colección de fotografías realizadas por corresponsales de prensa, muchos de los cuales murieron en el conflicto, como el famoso Robert Capa. Hay numerosa información sobre la matanza de My Lai en la cual unos oficiales descerebrados del ejército estadounidense asesinaron a más de 300 aldeanos y que supuso un punto de inflexión en el rechazo a la Guerra en la sociedad americana. También hay una sección dedicada a las malformaciones fetales causadas por el agente naranja.
A nosotros el museo nos pareció muy interesante, impactante y desde luego la mejor visita que hicimos de la ciudad. Lo recomendamos a todo el mundo.

Regresamos al hotel, nos duchamos, descansamos un poco y las 2 hicimos el check out. Media hora más tarde salimos hacia el aeropuerto destino Camboya. Atrás dejábamos la antigua Saigón, un destino eliminado en el primer borrador del viaje y al que tan sólo fuimos por razones logísticas y económicas del vuelo y que nos encantó. En los 2 días y medio que estuvimos visitamos los túneles de Cu Chi, el Delta del Mekong y la actual Ho Chi Minh, donde nos sentimos muy a gusto. Mucho más que, en la más atractiva sobre el papel, Hanói. 


Proximo capítulo: vuelo a Siem Reap.

15 de septiembre de 2016

Excursión al Delta del Mekong

Vietnam 2016
Día 4/17

Cuando preparamos este viaje y leímos críticas sobre la excursión al Delta del Mekong no encontramos ni una buena opinión. Casi todo el mundo se quejaba de que es una turistada y que el programa que ofrecen las agencias de viaje no se ajusta a la realidad y las dos cosas son verdad. Pero pese a ello yo recomiendo realizar la excursión si visitáis Ho Chi Minh y disponéis de días, eso si teniendo claro lo que vais a ver y lo que no y cómo lo veréis. 

Tan sólo es posible ver los mercados flotantes en las excursiones que al menos hacen una noche en el Delta ya que en las de un día, como la nuestra, cuando lleguéis el mercado ya habrá terminado. La otra consideración a tener en mente es que iréis en un grupo de turistas, más o menos numeroso, en procesión de isla en isla donde el objetivo principal de la visita es poder vender alguno de sus productos. La parte buena es que hay mucha competencia y la excursión es muy barata y que el Delta del Mekong es uno de esos puntos geográficos míticos del planeta que merece la pena visitar. 

Ya comentamos que contratamos la excursión el día anterior en la agencia Vietnam Adventure Tours (123 Ly Tu Trong) porque estaba al lado del hotel y habíamos leído buenas críticas. Son muy eficientes y en pocos minutos hicimos la reserva. Ofrecen la excursión en grupos de 10 o 20 personas. Como no nos parecía excesivo cogimos el grupo de 20 al ser más económico. Nos costó 17 $ por persona por el transporte en minibús ida y vuelta, la visita guiada y la comida. Por ese precio poco más se puede pedir teniendo en cuenta que son unas 3-4 horas de carretera por trayecto. Por supuesto que en el programa que nos dieron se incluía la visita al mercado flotante que como sabíamos no íbamos a ver, como así fue.

A las 8 en punto nos recogieron en nuestro hotel. El guía se llamaba Tiger y era un tipo muy simpático, como todos los guías que tuvimos a lo largo del viaje. Tras la pesadez de ir recogiendo al resto de turistas, sobre las 9 de la mañana empezamos a salir de Ho Chi Minh con un tráfico infernal. El camino hacía el Delta discurre entre arrozales, industrias en los márgenes del río, carreteras en obras y tráfico, mucho tráfico. Tardamos casi 4 horas parando media hora en un restaurante de carretera, que por cierto tenía una jardines preciosos.




El punto de entrada al Delta desde Ho Chi Minh suele ser la ciudad de My Tho, a 70 Km. Aquí se embarca hacia las diferentes islas que forma este inmenso río que a través de 4500 Km discurre desde su nacimiento en el Tíbet por China, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam hasta su desembocadura en el Mar de China Meridional. Los vietnamitas no le conocen como Mekong sino como el “río de los nueve dragones” por los nueve brazos que forma a lo largo de su recorrido. Es un río clave en la economía de estos países. Al Delta se le llama “la despensa de Vietnam” ya que es el principal punto de la producción de arroz del país. Ello hace que el proyecto de construcción de presas en el cauce alto del río (China o Laos) produzca tensiones entre los países por los que discurre.

Tras desembarcar, la primera parada fue la Isla Dragón. Se visita una granja especializada en las abejas, donde te ofrecen una degustación de té de miel y te venden otros productos derivados. Allí tiene lugar el momento turístico por excelencia de la excursión y una de las fotos más típicas de Vietnam, el paseo en una pequeña barca de madera tradicional por los canales. Pese a que está masificado como si de una parque de atracciones se tratase, el lugar es muy bonito.




La siguiente parada fue en la Isla Tortuga, donde se degustan frutas locales mientras se “sufre” una actuación de música tradicional. Después toca el islote Thoi Son donde hay una pequeña fábrica artesanal de caramelos de coco, que están muy buenos por cierto. Aquí montamos en unos carros de madera tirados por unos caballos diminutos que nos llevaron hasta el restaurante. La comida estuvo bien, diversos platos locales entre los que no falta el pez oreja de elefante, típico del Delta. Después de comer te ofrecen un paseo en bici, que no hicimos porque el calor era agobiante y embarcas de regreso hasta My Tho, donde se hace una parada en la pagoda de Vinh Trang. Desde allí vuelta al hotel mientras diluviaba.

Por la noche cenamos otra vez en nuestro querido Street Food Market un pollo a la barbacoa buenísimo.

12 de septiembre de 2016

Excursión a los túneles de Cu Chi

Vietnam 2016
Día 3 /17
Capítulo 2/2

Como ya comenté, reservamos la excursión en el mismo hotel nada más llegar, ya que teníamos que hacerla al día siguiente si queríamos cumplir la ruta prevista. La excursión a los túneles de Cu Chi es la más popular desde Ho Chi Minh, generalmente hay dos tipos de excursiones: día completo o medio día. La de día completo suele incluir la visita al Templo Cai Dai, una singular religión exclusiva de Vietnam. La de medio día tan sólo incluye los túneles, fue la que elegimos porque no disponíamos de más tiempo.

La reserva nos costó 550.000 dong por persona (22 €). Salimos a las 13:30 del hotel y regresamos alrededor de las 19 horas. Fuimos en una furgoneta con otros dos turistas, además del conductor y el guía.  El precio incluye el transporte, guía y la entrada. Me imagino que se puede conseguir mucho mejor precio regateando en diversas agencias y en grupos más numerosos.

Los túneles se encuentran a unos 30 Km de Ho Chi Minh. Aunque la distancia no es muy larga el tráfico de salida y entrada a la ciudad hace que el trayecto dure 2 horas. Además a la ida hicimos una parada en un local de pinturas artesanales realizadas por personas afectas por el agente naranja estadounidense, un herbicida usado para deforestar durante la guerra y que produce malformaciones congénitas, además de ser carcinógeno. Durante toda la tarde no paró de llover lo cual deslució bastante la visita, entre otros motivos porque había poca luz para poder hacer buenas fotos. 

La red de túneles se empezó a crear en los años 40 por el Vietminh en la Guerra de Indochina y siguieron usándose durante toda la Guerra de Vietnam. Llegaron a tener 250 km de túneles y se extendían hasta la frontera con Camboya. Servían como base para lanzar ataques contra el ejército enemigo y luego esconderse en ellos. Eran un punto estratégico clave por su cercanía a Saigón. Pese a los bombardeos intensos de los B52 y el uso masivo del agente naranja, los túneles resistieron y hoy son un emblema de la resistencia vietnamita.

- Túneles de Cu Chi -

El recorrido se realiza con el guía que irá explicando los diferentes recovecos del sistema de túneles. Además hay numerosos dioramas con figuras de combatientes del Vietcong y paneles informativos. El entorno es de una jungla no muy tupida porque el suelo está contaminado por el agente naranja que impide el crecimiento de la vegetación. La visita comienza con la demostración por un guía, vestido de soldado vietnamita de la época, de cómo se introducían en el interior de los túneles por una minúscula trampilla oculta en el suelo. Disponían de un sistema de aireación de los túneles con respiraderos alejados de las zonas donde cocinaban, además lo solían hacer por la noche para que los perros del ejército americano no pudiesen oler el rastro. Te enseñan la colección de trampas situadas en el suelo y realizadas con estacas de bambú afiladas, en ocasiones impregnadas en veneno de serpiente. Se pueden ver los inmensos cráteres provocados por los impactos de las bombas de los B-52 y el uso de los restos de metralla para construir las trampas.

Casi al final de la visita viene el momento cumbre: la entrada en un túnel. Están algo ensanchados para permitir el paso de los turistas, eran aún más estrechos para que el invasor, mucho más corpulento que los pequeños vietnamitas, no pudiera penetrar en la red. El túnel dispone de 3 salidas a 5, 15 y 25 metros de la entrada para que cada uno puede “escapar” cuando quiera. Íbamos con idea de recorrer el tramo más corto, pero nada más meternos en la boca del túnel la sensación de agobio y de humedad hizo que nos diésemos la vuelta. No me imagino lo que sería vivir en su interior.

La visita concluye con la opción de disparar armamento real, el AK47 vietnamita o la M-16 estadounidense. Las armas han sido modificadas para disminuir el ruido y el retroceso y aún así el ruido es ensordecedor. Cada bala cuesta 1 $ por lo que se dispara tiro a tiro, no en ráfaga para evitar que te arruines. 


- Street Food Market, Ho Chi Minh -

Tras regresar a Ho Chi Minh salimos a cenar y descubrimos un lugar maravilloso en la calle al lado del hotel, el Street Food Market. Una nave con numerosos puestos que elaboran comida callejera. Tu eliges lo que quieras entre un montón de opciones, pagas y te lo llevan a unas mesas de madera donde cenas tranquilamente. Había un gran ambiente y hasta música en vivo, nos encantó y regresamos la noche siguiente. Fue nuestro primer contacto con la excelente cocina vietnamita y con los palillos de madera, ya que en los restaurantes si que suelen poner cubiertos occidentales, pero en los puestos locales no. Con el paso de los días hemos dominado la técnica. 

Próximo capítulo: excursión al Delta del Mekong.

9 de septiembre de 2016

Descubriendo Ho Chi Minh

Vietnam 2016
Día 3 /17
Capítulo 1/2

Tras recuperarnos del largo viaje con 8 horas de sueño nos levantamos como nuevos y fuimos a desayunar a la terraza del hotel, desde donde hay una gran vista del mercado de Ben Than y de la torre Bitexco. El desayuno era a la carta, con gran número de variedades (vietnamita, asiático, continental, inglés, americano…).  Tras el suculento desayuno nos pusimos en marcha para visitar la ciudad. Disponíamos de dos días y medio y, además de Ho Chi Minh, hoy queríamos ver los túneles de Cu Chi por la tarde. Por ello nada más llegar al hotel el día anterior contratamos esta excursión en el mismo establecimiento para no perder tiempo buscando alguna agencia. No disponíamos de otro día ya que al siguiente haríamos la excursión al Delta del Mekong y al próximo volábamos por la tarde a Camboya.

En una calle próxima al hotel (123 Ly Tu Trong) contratamos la excursión al Delta del Mekong para el día siguiente. Lo hicimos en la agencia Vietnam Adventure Tours por las críticas que habíamos leído en Tripadvisor y la cercanía al hotel. Tras tener cerradas las dos excursiones disponíamos de dos mañanas para visitar la ciudad.

La primera impresión que nos llevamos de Ho Chi Minh fue la de una ciudad moderna, bien urbanizada, con amplias calles y un tráfico infernal, especialmente de motos, una constante de todo el viaje. Este día visitaríamos el Barrio de Dong Khoi, la zona elegante de la ciudad repleta de edificios coloniales de la época francesa y de tiendas de grandes marcas internacionales. El recorrido que hicimos fue parecido al que propone la Lonely Planet pero en sentido inverso.

Nuestra primera parada fue el Edificio del Comité del Pueblo, el antiguo ayuntamiento. Coincidimos con un grupo de vietnamitas uniformados que acudían a presentar sus respetos al padre del patria, cuya estatua preside el parque situado enfrente del edificio, el cual está cerrado al público.

- Edificio del Comité del Pueblo -

Después hicimos una parada en otro parque adornado con diversos carteles de propaganda comunista que recuerdan la estética de la Unión Soviética en sus gloriosos tiempos, pero con caras orientales de sus protagonistas. En esta plaza hay un edificio, 22 Ly Tu Trong, que pasa totalmente desapercibido. Aquí se encontraban las oficinas de la CIA y el 29 de Abril de 1975 cuando las tropas del Vietcong tomaron Saigón, aterrizó en la caja del ascensor de su azotea un helicóptero para evacuar al personal estadounidense, es una de las imágenes icónicas de la Guerra de Vietnam.


- 22 Ly Lu Trong: arriba en la actualidad; abajo: 29 abril de 1975 del fotógrafo Hubert Van Es -

Continuamos nuestro recorrido hasta una plaza donde se encuentra la Catedral de Notre Dame. Los franceses son los “culpables” que Vietnam sea el país del sudeste asiático con mayor porcentaje de la población católica (10%). La fachada parece de ladrillo pero en realidad es  de granito y de azulejos de color rojo procedentes de Marsella. El interior no nos dijo gran cosa. Lo que más nos gustó de la iglesia fue encontrarnos a unos novios haciéndose el reportaje de bodas. La novia iba de blanco pero el novio tenía un traje de un azul que hacía daño a los ojos.

Al otro lado de la misma plaza se encuentra el mejor edificio colonial de Ho Chi Minh, la Oficina de Correos. Fue diseñada por Eiffel. Tiene una enorme fachada presidida por un gran reloj y un precioso interior que recuerda a una estación ferroviaria con una espectacular bóveda sobre pilares metálicos. Las paredes están decoradas con pinturas de mapas del Vietnam colonial y un gran retrato de Ho Chi Minh. Es un buen lugar para enviar postales a los amigos. Veréis botes de pegamento porque los sellos vietnamitas no son adhesivos. Otra curiosidad son unas antiguas cabinas telefónicas reconvertidas en cajeros automáticos y que tienen aire acondicionado. Un buen lugar para refrescarse un poco del pegajoso calor del exterior.

- Catedral de Notre Dame , Correos -

Tras la visita a Correos hicimos una parada en un McDonalds cercano para beber un refresco y descansar del calor. Este sería una constante, no recuerdo otro viaje donde hayamos pasado más calor. No hacía excesiva temperatura (30-32º) pero la humedad hacía que fuese en ocasiones insoportable y que te condicione realmente las visitas. 

Continuamos hacía el último edificio colonial de nuestro recorrido, la preciosa Ópera de finales del siglo XIX inspirada en el Petit Palais parisino. En un lateral de la plaza se encuentra el Hotel Continental donde se desarrolla parte de la trama de la novela “El Americano Tranquilo” de Graham Greene. Además hay dos hoteles de lujo (Caravelle y Metropolitan). 

- Ópera -

La última parada fue el Mercado de Ben Than, situado al lado de nuestro hotel. También fue construido por los franceses y en él se puede encontrar de todo. Los clientes son tanto vietnamitas como turistas. Dimos una vuelta pero no compramos nada. Habíamos quedado a la una y media para realizar la excursión a los túneles de Cu Chi. Como no teníamos aún hambre y no nos sobraba tiempo compramos unos sándwiches en una cafetería y nos los comimos en la habitación del hotel.

Próximo capítulo: túneles de Cu Chi.

6 de septiembre de 2016

Vuelo a Ho Chi Minh

Vietnam 2016
Días 1-2 / 17

Al igual que el año pasado, reservamos parking en la T4 de Barajas en la web de Aena. Nos costó 65 € por 15 días.

Tras el viaje a Indonesia de hace dos años volamos de nuevo con Emirates, otra vez con escala en Dubái. Es la mejor compañía aérea con la que hemos volado. Asientos muy cómodos con amplia distancia con el de adelante y un sistema de entretenimiento a bordo con gran cantidad de películas, programas de TV, música o juegos. La novedad de este año es que había wifi gratuita a bordo (limitada a 2 horas por móvil). La comida está bien para lo que se suele comer en un avión.

Se puede hacer el check-in on line 48 horas antes del vuelo y al comprar los billetes se puede elegir asiento y menú. A los niños les dan un regalo (esta vez una mochila de Lonely Planet con material escolar). Se permiten 30 Kg de equipaje por pasajero y 7 kg de equipaje de mano.

Partimos a las 10 de la noche de Madrid y el vuelo duró 7 horas. Salió puntual y no hubo ninguna incidencia. En Dubái tuvimos 2 horas de escala. El problema de este aeropuerto es que por él pasan 250.000 pasajeros al día, el tercero en tráfico aéreo del mundo tras Pekín y Estambul. Según la terminal donde embarques puedes estar más o menos cómodo, algo importante en un vuelo largo y sobre todo si la escala es de varias horas. A la ida nos tocó una terminal sobresaturada. No había asientos suficientes para los pasajeros que esperaban a embarcar y los baños dejaban mucho que desear (¿os acordáis de los baños con agujero en el suelo de nuestra infancia y que aún se ven en bares de mala muerte? Pues esos). A la vuelta caímos en otra terminal y todo fue mucho mejor.




El segundo vuelo duró algo más, unas 7 horas y media. También salió puntual y llegamos a Ho Chi Minh a las 8 de la tarde hora local, del día siguiente. 
Al aterrizar nos dirigimos a la oficina “Landing Visa”. Habíamos leído que la espera suele ser de cerca de una hora, pero tuvimos suerte y estuvimos escasos 15’, también ayudó llevar rellenos los formularios desde casa. Había varias personas con carteles con el nombre de los turistas que se encargan de entregar la documentación al funcionario de turno sin hacer cola. Como comenté en los requisitos de entrada al país, ese servicio se paga aparte a la empresa que te tramita la carta de invitación. Nosotros no lo usamos.

Una vez con nuestro visado en el pasaporte pasamos a inmigración, donde nos pidieron otros formularios que te entregan en el avión. Nos pusieron el sello y listos para ir a recoger las maletas.
Al salir de la terminal nos estaba esperando el taxi del hotel con nuestro nombre (les habíamos mandado un email para reservarlo. Nos costó unos 15 $). Antes cambiamos 50 € en dongs (nos convertimos en millonarios en unos instantes) y compramos la tarjeta SIM por 10 $. Tardamos unos 40’ hasta el Hotel Anpha Boutique  (ver comentario del mismo en  “alojamiento”). Tras registrarnos por fin alcanzamos la ansiada cama después de 24 horas de haber salido de casa. Desde la habitación veíamos la Torre Bitexco iluminada por la noche. ¡ Ya estábamos en Vietnam¡.

Próximo capítulo: descubriendo Ho Chi Minh.


3 de septiembre de 2016

La cocina vietnamita

La comida de Vietnam es magnífica, junto con la siciliana es la mejor hasta la fecha de nuestros viajes. Combina la cocina local con la influencia china y francesa y a diferencia de la tailandesa o balinesa no es picante. Busca el equilibrio de sabores y texturas y emplea numerosas hierbas frescas. Hay infinidad de puestos callejeros donde poder probar los platos más tradicionales, aunque las condiciones higiénicas de muchos de ellos distan mucho de las que estamos acostumbrados. La otra opción es recurrir a los restaurantes. Es muy barato comer en Vietnam. Una comida o cena para los 3 en un restaurante nos costaba 20-30 € al cambio.

El plato por excelencia es el Phở, una sopa de tallarines con verduras y carne, que especialmente se toma con el desayuno.

- Pho -


Los rollitos tienen fama de ser los mejores de todo el Sudeste Asiático. Se pueden comer frescos con masa de harina de arroz rellenos de verduras o carne cocinada o fritos, similares a los rollitos de primavera chinos pero más sabrosos. En muchas excursiones dan un mini curso de cocina donde te enseñan a prepararlos.

En Hanói uno de los platos más populares es el Bun Cha: un bol de caldo de pescado con verduras, encurtidos, arroz y carne de cerdo a la barbacoa.

La región central y especialmente Hoi An tiene fama de tener la mejor gastronomía del país. Aquí hay dos platos que no debéis de dejar de probar. La banh vac o rosa blanca, un frito de gambas con cebolla y el cao lau, fideos japoneses con hierbas y cerdo asado.


- Cao Lau -


En el sur son muy típicos los bocatas de influencia francesa, se llaman Banh Mi, una pequeña baguette rellena de carne, verduras y aderezada con salsa de soja. La herencia francesa también ha dejado una gran bollería y los crepes.


- Banh Mi -


También hay que probar las frutas locales como la fruta de dragón, el rambután, el jackfruit o el famoso durían, prohibido comer en lugares públicos y hoteles por su desagradable sabor.


- Dragon Fruit -

Para los aficionados a los fogones hay gran cantidad de cursos de cocina por todo el país organizados por restaurantes y hoteles, por ejemplo son muy populares en Hoi An.

Próximo capítulo: vuelo a Ho Chi Minh.