18 de septiembre de 2016

Museo de los Restos de Guerra (Ho Chi Minh)

Vietnam 2016
Día 5/17
Capítulo 1/2

A las 5 de la tarde volábamos hacia Camboya y por lo tanto disponíamos de una mañana para visitar de nuevo Ho Chi Minh. Esta fue una constante del viaje, los 3 vuelos internos y el de vuelta fueron de tarde, así que el día del vuelo podíamos hacer alguna visita por la mañana. El problema era la hora del check out de los hoteles, las 12 de la mañana. No apetece pasar demasiadas horas en la calle por el intenso calor y luego ir con la sudada encima al aeropuerto. Así que siempre pedimos retrasar, en la medida de lo posible, la hora de salida del hotel. En algunos casos nos dejaron 1-2 horas más y en otros no fue posible. Aquí nos permitieron hacer el ckeck out a las 2 por lo que desayunamos con tranquilidad antes de salir a sudar a las calles de Ho Chi Minh.

Habíamos planificado visitar el Palacio de la Reunificación ya que habíamos leído que el Museo de los Restos de Guerra no era precisamente indicado para ir con niños, pero una vez allí cambiamos de planes y fue un acierto, aunque es verdad que no es el mejor sitio para ir con un menor.

Desde el hotel fuimos andando hasta el Palacio de la Reunificación, tan sólo vimos el oficio desde el exterior ya que no disponíamos de tiempo para las dos visitas. Fue la residencia del Presidente de Vietnam del Sur hasta que en Abril de 1975 la ciudad de Saigón fue tomada por las tropas norvietnamitas. La imagen de un tanque derribando las verjas del palacio es el símbolo del fin de la guerra. 


- Palacio de la Reunificación -

Muy cerca del Palacio de la Reunificación se encuentra el Museo de los Restos de Guerra, el más importante del país sobre la Guerra de Vietnam. La entrada es muy barata (15.000 dongs, menos de 1 €). Tanto este museo como la Prisión de Hoa Lu, que veríamos en Hanói, dan una visión muy partidista del conflicto y sobre todo desde un punto de vista que no estamos acostumbrados a ver, el vietnamita, ya que el cine suele mostrar la guerra desde los ojos de los estadounidenses. El museo no es muy grande y se visita tranquilamente en 60-90'. 

En el exterior del edificio se encuentran armamento, aviones y helicópteros capturados al ejército americano, así como una recreación de celdas francesas durante la Guerra de Indochina, incluida una guillotina que se usó en pleno siglo XX y las "jaulas de tigres" donde se encerraba a los prisioneros.

- Helicóptero del Ejército USA, "la niña del Napalm" , guillotina, jaulas de tigre -

Ya entrando en el edificio del museo como tal, la planta baja está dedicada fundamentalmente a recortes de prensa y carteles de propaganda internacionales en contra de la Guerra de Vietnam. En los pisos superiores hay una escalofriante colección de fotografías realizadas por corresponsales de prensa, muchos de los cuales murieron en el conflicto, como el famoso Robert Capa. Hay numerosa información sobre la matanza de My Lai en la cual unos oficiales descerebrados del ejército estadounidense asesinaron a más de 300 aldeanos y que supuso un punto de inflexión en el rechazo a la Guerra en la sociedad americana. También hay una sección dedicada a las malformaciones fetales causadas por el agente naranja.
A nosotros el museo nos pareció muy interesante, impactante y desde luego la mejor visita que hicimos de la ciudad. Lo recomendamos a todo el mundo.

Regresamos al hotel, nos duchamos, descansamos un poco y las 2 hicimos el check out. Media hora más tarde salimos hacia el aeropuerto destino Camboya. Atrás dejábamos la antigua Saigón, un destino eliminado en el primer borrador del viaje y al que tan sólo fuimos por razones logísticas y económicas del vuelo y que nos encantó. En los 2 días y medio que estuvimos visitamos los túneles de Cu Chi, el Delta del Mekong y la actual Ho Chi Minh, donde nos sentimos muy a gusto. Mucho más que, en la más atractiva sobre el papel, Hanói. 


Proximo capítulo: vuelo a Siem Reap.

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