18 de octubre de 2016

Hoi An: ciudad antigua

Vietnam 2016
Días 9-10 / 17
Capítulo 1/2

Hoi An es citada en todas la guías como la ciudad más bella de Vietnam. Es una joya, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, perfectamente conservada gracias a que durante la guerra hubo un pacto por ambos bandos para no dañarla, no así en Hué donde la ciudadela imperial quedó arrasada y la que hoy se visita está restaurada casi por completo.

Hoi An fue un importante centro de comercio marítimo del sudeste asiático. Aquí se asentaron comerciantes holandeses, japoneses y fundamentalmente chinos. Era conocida con el nombre de Hai Pho / Faifo y debía su importancia al estuario del río Thun Bo. A finales del s. XIX este estuario se encenegó y la ciudad perdió su comercio marítimo a favor de la vecina Danang. Eso permitió que la ciudad no se modernizará y se conservasen en su estado original numerosas casas de mercaderes y barrios enteros tal y como eran hace siglos. La llegada masiva del turismo ha permitido el renacer de Hoi An y hoy, tras la Bahía de Halong, es el punto más turístico de Vietnam.

El casco histórico es pequeño, un puñado de calles peatonales en las que la totalidad de la antiguas casas y almacenes de los mercaderes se han convertido en tiendas, cafés y restaurantes. La calle principal termina en el monumento más famoso de la ciudad, el Puente cubierto japonés. Este puente unía los dos barrios principales, el chino y el japonés, separados por el río. Es un puente pequeño pero singular al estar cubierto. En su interior se encuentra la puerta de acceso a un templo.



- Hoi An: ciudad antigua -

El acceso al centro histórico es gratuito, pero si se quiere visitar sus casas o templos hay que comprar una entrada. Cuesta 120.000 dongs (5 €), es válida para tres días y permite acceder a 5 de los de más de 20 puntos de interés. Hay varios puestos en las calles donde se pueden adquirir. Nosotros visitamos dos salas de congregación chinas y dos casas históricas. El centro es una maravilla, es como pasear por el Vietnam de hace siglos, pero desgraciadamente el turismo ha acabado con gran parte de su encanto. Todo está orientado al turista, las casas antiguas se han convertido, practicamente en su totalidad, en tiendas. Vimos Hoi An por la mañana, por la tarde y por la noche y la experiencia cambia de forma significativa dependiendo de cuando lo hagáis. Al caer la tarde es imposible pasear tranquilamente por la cantidad de gente que hay. El atardecer sobre el río es una preciosidad pero se ha convertido en una auténtica romería.

Las salas de congregación chinas servían como lugar de reunión a los emigrantes procedentes de una región china determinada. Visitamos la de Cantón y la de Fujián. Tienen una estructura muy parecida con un pequeño jardín que precede a la puerta de acceso. Tras cruzar esta hay diferentes murales pintados en las paredes que representan leyendas sobre los clanes que emigraron de China y alcanzaron Hoi An. En la última cámara se encuentra el altar central con figuras de los dioses protectores. Detrás suele haber otro pequeño jardín. Siguen usándose como lugar de reunión de la comunidad china de Vietnam originaria de estas regiones aun hoy en día. 


- Arriba: Congregación China de Fujian (izda) y Casa Tan Ky; Abajo : Puente Japonés -

De las casas históricas visitamos la Casa Tan Ky la Capilla de la Familia Tran. Son casas de madera, no demasiado grandes, que se conservan tal y como eran hace siglos. La visita es guiada. Te invitan a un té, te explican las diferentes estancias pero uno tiene la sensación de que lo único que importa es que compres en la tienda que se encuentra al final de cada una. De nuevo el turismo mal entendido estropea lo que podía ser una gran experiencia.

Hoi An es también famosa por su cocina, playas (las veremos en el siguiente capítulo) y por las sastrerías. Hay innumerables sastrerías que hacen ropa a medida a muy buen precio. En la Lonely Planet vienen unas cuantas recomendables. También podéis recurrir a Tripadvisor o preguntad en el hotel donde os alojéis. No os podemos aconsejar porque no nos hicimos ropa a medida.

Resumen, un lugar encantador que lo está dejando de ser por el turismo de masas. Si podéis escapar de las hordas disfrutaréis de una ciudad única.


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