8 de noviembre de 2016

De la Bahía de Halong a Tam Coc

Vietnam 2016
Día 14/17

Tras una plácida noche a bordo nos levantamos temprano y a las 8 de la mañana ya estábamos en la lancha que nos acercaba a la Isla de Ti Top. El nombre de la isla proviene de un piloto ruso que fue instructor de vuelo durante la guerra. Tras subir más de 300 escalones se llega a un mirador donde se tiene una vista espectacular de la bahía. Los inconvenientes son las escaleras, el calor y la romería de turistas. Probablemente fue el punto de toda la bahía donde nos encontramos con más gente. Tras el descenso te puedes dar un baño en la pequeña playa de la isla. 

Tras regresar al barco desayunamos con apetito tras la escalada y pasamos un rato tumbados en cubierta viendo pasar un islote tras otro. Después recogimos el equipaje (tan sólo se permite una pequeña mochila o maleta por persona, el resto del equipaje lo dejamos en el hotel de Hanói) y pagamos las bebidas que habíamos consumido ya que estas nunca entran en el crucero. Los que regresamos a Halong permanecimos en el barco y los que seguían a la isla de Cat Bat para pasar una segunda noche (en hotel no a bordo), cambiaron de barco.

Tras la última comida a bordo desembarcamos sobre la una de la tarde en el muelle de Halong. Algunos pasajeros continuaron por carretera hacia Hanói y nosotros con una pareja de holandeses en luna de miel lo hicimos hacia Tam Coc.

- Bahía de Halong -


Por el camino hicimos varias paradas. La primera en una fábrica de perlas donde te explican todo el proceso para obtener perlas artificiales, muy interesante, aunque la visita como es habitual está orientada a la venta de sus perlas en la tienda. La segunda parada fue en una pagoda budista de grandes dimensiones pero sin mayor interés. La mejor fue la tercera parada. Al salir de la pagoda el conductor de la furgoneta se dio cuenta que una rueda estaba pinchada y paró en un taller mecánico que estaba al lado. Allí unos mecánicos descalzos en una nave industrial que además de un montón de neumáticos, tenía perros, pájaros, una pipa de agua y un pequeño gimnasio nos cambiaron la rueda por un magnífico neumático “Briskstone” de fabricación china. Fue una de las mejores anécdotas del viaje.

- Arriba: pagoda y Anna Tham Hotel; Abajo: el pinchazo -


Tras el recambio de la rueda continuamos hasta Tam Coc. El viaje se nos hizo muy largo y pesado, más de 5 horas, y llegamos de noche al Hotel Anna Tham. Es un hotel muy básico, recomendable para pasar una noche y nada más. Tanto el baño como el comedor donde cenamos estaban llenos de mosquitos. Cena y desayuno correctos. Habitación espaciosa y sencilla. Baño de nuestros años 50. El peor hotel del viaje, claro está que no lo elegimos nosotros, nos venía en el paquete que contratamos con Vega Travel.

Próximo capítulo: Tam Coc.

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