17 de octubre de 2017

De Naivasha a Masai Mara

Día 6 /10
Capítulo 2/3

Tras el precioso paseo en barca por el lago Naivasha a las 9 y media de la mañana estábamos de nuevo en carretera hacia nuestro destino final en Kenia, Masai Mara. Fue un largo viaje de casi 5 horas, las primeras por carretera y las dos últimas por una pista de tierra infernal.

Tras salir de Naivasha el paisaje sigue siendo verde, con numerosas granjas y zonas de cultivos dominadas por el volcán Longonot, ahora inactivo pero que sirve como fuente de energía geotérmica, sorprende que Kenia sea el 8º país productor del mundo. Hicimos una breve parada en una pequeña población para repostar gasoil y otra parada algo mayor en un bar de carretera en Narok, la capital Masai, última población importante antes del parque.

Desde aquí nos esperaban dos horas infernales por una pista de tierra llena de baches y con numerosos charcos pese a que no era temporada de lluvia. Parte de la pista estaba en obras ya que una empresa china está construyendo una carretera que acortará notablemente el tiempo de trayecto, aunque quizás masifique aún más el parque. Los chinos están por todas las partes en Kenia haciendo grandes obras públicas. En este trayecto fue la única vez donde echamos en falta aire acondicionado en la furgoneta, debió de dejar de funcionar hace mucho tiempo por el aspecto que tenía. No se podían bajar las ventanillas porque entraba muchísimo polvo y cada vez hacía más calor dentro del vehículo. La única solución era beber agua fría de la nevera portátil que siempre llevaba Peter a punto.


- Camino a Masai Mara y volcán Longonot -

Por fin sobre las dos y media de la tarde llegamos a BaseCamp Explorer (ver alojamiento en Kenia). Todo el personal del hotel es Masai de los poblados cercanos. Nos acompañaron a la inmensa tienda donde disfrutaríamos los dos mejores días del viaje. Junto a la nuestra estaba la de nuestras hijas, pasábamos de una a la otra abriendo una cremallera. Dejamos las maletas y nos fuimos a comer. El restaurante es un pequeño edificio situado al final del recinto con personal encantador. La comida muy buena, eso si no se puede elegir. Se come lo que hay ese día de menú, generalmente una sopa o crema de verdura, una carne y un postre dulce. Todo exquisito. Puedes  ver desde tu mesa a los cocineros cocinar. Un lugar encantador como todo el tended-camp. Tras comer nos instalamos en nuestra súper tienda y a las cuatro de la tarde estábamos listos para comenzar el primer safari en ¡Masai Mara¡, el parque de los parques africanos.


Próximo capítulo: Masai Mara.

14 de octubre de 2017

Lago Naivasha

Día 6 /10
Capítulo 1/3

Hoy nos esperaba un largo viaje hasta el punto estrella del viaje, Masai Mara. Pero durante el trayecto haríamos una parada para realizar un safari diferente, en este caso en barca, por el lago Naivasha. Nos tocó de nuevo madrugar y a las 6 y media de la mañana ya estábamos en ruta. Desde el Lake Nakuru Lodge tardamos hora y media hasta el lago Naivasha. Salimos muy pronto porque había que recorrer un tramo de la carretera transafricana que tiene un tráfico infernal del camiones y a primera hora se evita, en parte, a estos.

Este safari “acuático” no estaba incluido en el precio del viaje, era optativo. Nos costó 35 $ por persona, se paga en el mismo embarcadero. Hay numerosos puntos donde embarcar, la mayoría de ellos situados en un lodge. Cada agencia trabaja con uno diferente, pero la excursión suele ser similar. Incluye el paseo en barca a motor con el guía durante una hora y un paseo a pie por la orilla que nosotros no pudimos hacer por falta de tiempo. Peter nos esperó en el lodge mientras hacíamos la excursión, la cual es privada, no en grupo.





El lago Naivasha es el de mayor altitud de los lagos del Gran Valle del Rift, con 1884 metros. Célebre entre los cineadictos porque aquí se rodaron la mayoría de las escenas de Memorias de África. Ahora tan solo queda una choza de las construcciones que se hicieron para la película ya que las otras se desmantelaron porque la fauna salvaje las usaba de refugio.





A primera hora de la mañana prácticamente no había turistas. Aquí vimos los primeros hipopótamos del viaje, flotando tranquilamente en el agua. En el río Mara veríamos muchos más pero tomando el sol en el barro. Había bastantes herbívoros pastando cerca de la orilla, sobre todo antílopes de agua. Pero lo que más se ven son sin duda aves. Los guías tienen preparado un numerito en el que tras hacer sonar un silbato tiran al agua un pescado y las aves, acostumbradas al sonido, acuden rápidamente en busca de su presa. Así pudimos captar al águila de la foto en el momento que atrapa con sus garras el pez. Otro momento memorable fue ver el “despegue” desde las aguas del lago de un pelícano. En resumen un lugar precioso que nadie debe perderse en Kenia.





Próximo capítulo: de Naivasha a Masai Mara.

11 de octubre de 2017

Safari en el Lago Nakuru

Día 5 /10
Capítulo 2/2

El lago Nakuru es uno de los parajes más famoso de Kenia, fundamentalmente por la concentración de flamencos, hasta 2 millones se cita en todas las guías, que tiñen sus aguas de color rosa. El problema es que en estos momentos prácticamente han desaparecido, nosotros tuvimos suerte y vimos un buen grupo, pero hay muchos días que no se ven ni uno. Según Peter esto es debido a que ha aumentado el nivel hídrico del lago y con ello ha disminuido un tipo de alga de la que se alimenta el flamenco. El nivel del agua ha subido por el movimiento de las placas tectónicas de la falla del Rift, es un fenómeno cíclico y este dura desde hace unos 3 años. Ahora hay muchos más flamencos en el cercano Lago Bogoría. Además de flamencos en Nakuru viven más de 450 especies de aves, pero el otro gran atractivo de este parque es la presencia del rinoceronte, el mejor lugar de Kenia para verlos. Nakuru tiene un añadido más y es su belleza paisajística, de los parques que visitamos este es el más bonito sin lugar a dudas.

Como siempre en el horario tarde, el safari comenzó a las 4. El parking del hotel estaba repleto de furgonetas, probablemente fue el lugar de todo el viaje donde  más concentración de gente nos encontramos. El Parque Nacional del Lago Nakuru tiene poco más de extensión que Samburu, 180 Km2, pero aquí los vehículos no salen de los caminos marcados y se nota mucho más la presencia de los turistas.


- Bufalos, gacela de Thompson, antílope de agua, leona -


Nada más salir vimos un grupo de 4 leonas en unas rocas al lado del hotel, una de la razones por la cual este se encuentra vallado. A continuación nos dirigimos hacia el lago viendo en las praderas grandes concentraciones de herbívoros: búfalos, gacelas, impalas, jirafas, facóqueros, cebras…

Al llegar al lago bajamos de la furgoneta y nos unimos al resto de turistas que paseaban por sus orillas. Debido a la subida del nivel del agua el lago ha invadido casi 2 Km del parque y los caminos por donde circulaban los vehículos se han reducido considerablemente. Tuvimos suerte de ver bastantes flamencos reflejándose en las aguas del lago, un lugar muy fotogénico y precioso.


- Flamencos del Lago Nakuru -



Regresamos a nuestra Toyota y seguimos adentrándonos en el parque en busca de otra de sus joyas, el rinoceronte. Vimos varios grupos un poco alejados, pero la pericia de Peter al volante consiguió que nos acercásemos por otros caminos y pudiésemos ver a estos inmenso animales desde bastante cerca. Cuando estaba anocheciendo y volvíamos hacia el hotel tuvimos la inmensa suerte de ver cruzar la carretera, justo delante de nosotros, a cría de rinoceronte con su madre.


- En busca del rinoceronte en el Lago Nakuru -






Y justo antes de entrar al hotel otro premio, las leonas que habíamos visto al comenzar el safari que bajaban en dirección al lago en busca de caza. En resumen una tarde intensa en la que vimos muchos animales, entre ellos el rinoceronte que no volveríamos a ver en todo el viaje, en un paisaje idílico.


Próximo capítulo: lago Naivasha.

8 de octubre de 2017

De Samburu a Nakuru

Día 5 /10
Capítulo1/2

Hoy cambiábamos de parque, nos trasladábamos en dirección sur desde Samburu al Lago Nakuru en otro larguísimo trayecto de 7 horas y media. A las 7 de la mañana salimos del hotel y tras media hora de botes en la pista de tierra de Samburu salimos de la reserva para tomar la carretera en sentido contrario al de la ida. 

La primera parada la hicimos en Isiolo para lavar la furgoneta, una rápida puesta a punto mecánica y echar gasoil. Desde aquí ascenso continuo hacia las estribaciones del Monte Kenia y posterior descenso. Segunda parada en una tienda de carretera para estirar las piernas, tomar un refresco y comprar algún recuerdo. Tras esta parada dejamos la carretera principal para atajar por una pista de tierra que según Peter permitía ahorrar unos 30 Km. No estaba en mal estado y pasamos al lado de una inmensa finca ganadera, propiedad de un inglés, donde también tienen animales salvajes y se realizan safaris privados. Desde el coche vimos nuestro primer rinoceronte.


- Catarata de Thomson -


La tercera y última parada fue obligada, allí paran todos los turistas que hacen el mismo trayecto: la catarata de Thomson. Debe su nombre al naturalista escocés que la descubrió a finales del s.XIX. Las forma el mismo río que pasa por la Reserva de Samburu, Ewaso Ng'iro, y tiene una altura de 74 m. Es un lugar muy bonito con numerosos hoteles alrededor por las cercanías de los Montes Aberdare. Esta zona tiene una altitud media alrededor de 2300 metros y pudimos ver a varios atletas keniatas entrenando por la carretera.


- Valle del Rift -


Antes de llegar a Nakuru hicimos una breve parada en un mirador para contemplar el Valle del Rift formado por una inmensa falla de cerca de 6000 Km de longitud que se extiende desde Israel hasta Mozambique y que es la cuna de la Humanidad. Esta zona de Kenia es muy fértil y está densamente poblada con numerosas explotaciones agrícolas.


- Entrada al Parque Nacional Nakuru y vistas desde el restaurante del Lake Nakuru Lodge .


Y por fin llegamos a la entrada del Parque Nacional del Lago Nakuru, donde estaba situado nuestro hotel Lake Nakuru Lodge (ver entrada de alojamiento en Kenia). Llegamos cerca de las 2 y media de la tarde, cuando quedaba poco para que cerrase el comedor. Así que lo primero que hicimos fue comer en la preciosa terraza con vistas a una laguna donde acuden a beber los animales del parque. Luego descansamos un poco en la habitación y a las cuatro ya estábamos en marcha para hacer un safari de tarde por el Lago Nakuru.

Próximo capítulo: safari en el Lago Nakuru.



5 de octubre de 2017

Samburu: segundo día

Kenia Agosto 2017
Día 4 /10

Tras un suculento desayuno, a las 7 de la mañana estábamos en marcha hacia nuestro segundo safari en la Reserva de Samburu. Las primeras hora de la mañana y las últimas de la tarde son las mejores para ver animales ya que es cuando menos calor hace y los depredadores suelen salir a cazar.

Muy cerca del hotel nos encontramos con un grupo de águilas comiendo los restos que había abandonado algún felino y a continuación vimos el primer facóquero del viaje, un animal muy feo pero entrañable gracias al personaje de Pumba del Rey León.

- arriba: águila de Wahlberg, abajo: facóquero -


Seguimos rumbo hacia el río Ewaso Ng’iro donde pasamos buena parte de la mañana viendo a los herbívoros acercarse a beber a su orillas. Disfrutamos de lo lindo con un grupo de elefantes y con los monos verdes despiojándose unos a otros. Vimos también nuestro primer cocodrilo del Nilo tomando el sol en el barro del río junto a los elefantes.


- Fauna alrededor del río Ewaso Ng'iro -


De regreso al hotel vimos un macho y una hembra de avestruz somalí, especie endémica de la reserva que como ya comenté se diferencia del avestruz común en el color gris del cuello y muslos en lugar del habitual rosa. Según Peter es una de las pocas especies de animales en la cual el macho es más bello que la hembra. Nos encontramos con varios pastores con sus cabras pastoreando en el interior de la Reserva, algo prohibido pero cada vez más frecuente por la gran sequía que sufre esta zona del país, lleva 3 años sin llover.


- Avestruz somalí macho (primer plano) y hembra (al fondo) -


Tras la comida, un corto baño en la piscina, porque el agua estaba bastante fresquita, y mini siesta ya que a las cuatro salíamos de nuevo de safari. Este comenzó viendo a dos chacales, los únicos del viaje, y a continuación  la última de las 5 especies endémicas de la reserva que nos faltaba, el gerenuk o antílope jirafa, un curioso animal con un cuello muy largo y que suele comer los arbustos de pie sobre sus patas traseras.


- Arriba izda: búho lechoso, chacales, jineta tigrina; abajo: gerenuk -

Regresando al hotel al atardecer vimos dos animales nocturnos también poco habituales a los ojos del turista, un búho y una jineta tigrina. De todos los safaris del viaje este de la tarde fue el más flojo, el avistamiento de animales depende del día y no siempre hay suerte, pero en general todos ellos fueron excelentes.

Próximo capítulo: de Samburu a Nakuru.

2 de octubre de 2017

Reserva de Samburu

Kenia Agosto 2017
Día 3 /10
Capítulo 2/2

La Reserva de Samburu engloba tres espacios: Samburu, Buffalo Springs y Shaba, surcados por el río Ewaso Ng’iro en un área de 165 Km2. Muy pequeña si la comparamos con los 1500 Km2 de Masai Mara. Su nombre proviene de la tribu Samburu, una etnia emparentada con los Masai, ya que ambas son de origen nilótico.

- Arriba izda: orix beisa, cebra de Grévy, gerenuk, jirafa reticulada, avestruz somalí -


La primera característica de la reserva es su carácter desértico dominado por la tierra rojiza y las piedras de granito de formas redondeadas por la erosión que se denominan Kopjes. La segunda es que alberga 5 especies de animales endémicas: el avestruz somalí (se diferencia del avestruz común porque su cuello y muslos son grises en lugar de rosas), el gerenuk, la jirafa reticulada, el oríx beisa y la cebra de Grévy (de mayor tamaño que la cebra común y sin rayas en el abdomen). Podéis ver a todas estas especies en la foto superior.

La tercera característica del parque es que no hay demasiado turismo (aunque nos encontramos con más vehículos de los que esperábamos) y que es posible salirse de los caminos para acercarse más a los animales, algo que en teoría no es posible en otros parques pero que nadie cumple. Pese a lo árido del terreno hay arbustos, acacias, palmeras… que junto al agua del río y la escasa densidad de población hace que la vida salvaje se desarrolle fácilmente. No ves la inmensa cantidad de animales que en Masai Mara, pero ves bastantes y desde muy cerca en un paisaje totalmente diferente. A nosotros nos gustó, también era el primer lugar que visitamos y te impacta más.


- Termitero. Elefantes en el río Ewaso Ng'iro -


A las 4 en punto estábamos en la recepción esperando a Peter con su Toyota. Algo que nos gustó de este viaje es que los guías pernoctan y comen en los mismos hoteles que el turista, tienen sitios habilitados para ellos y comen en el mismo comedor en grupos. No como en el viaje de Sri Lanka donde en ocasiones el guía no era admitido en el hotel y tenía que buscarse otro lugar para dormir. 


- Arriba: Kudu. Abajo izda: antílope enano o Dik-Dik; gallinas de Guinea -

Comenzamos el safari viendo los grandes termiteros típicos de esta reserva, casi siempre al lado de un árbol que sirve de alimento para las termitas  y en ocasiones colonizado por las mangostas que a su vez se comen a las termitas. Esta tarde pudimos ver cebras Grévy, jirafas reticuladas, gallinas de Guinea, impalas, antílopes enanos (muy abundantes y que prácticamente no volvimos a ver en todo el viaje), Orix Beisa, elefantes y un herbívoro difícil de ver, el Kudu. Como colofón al este primer safari vimos nuestra primera leona y la primera gran concentración de vehículos a su alrededor que hicieron que buscase un lugar más tranquilo. Tanta presencia de turistas y tan cerca de los animales no nos gustó demasiado porque tienes la sensación de que el animal es una atracción de feria y que su modo de vida se modifica por el turismo, algo que por otra parte es casi inevitable y que probablemente sea la forma más segura de preservar la fauna del país, gracias a los dólares que dejan los turistas y no al furtivismo.



- La leona de Samburu -

Regresamos al hotel a las 6 y media ya anocheciendo. Buena cena en el restaurante y a dormir pronto que llevábamos en pie desde las 6 y media de la mañana y el día había sido muy largo.

Próximo capítulo: Samburu (segundo día).

30 de septiembre de 2017

De Nairobi a Samburu

Kenia Agosto 2017
Día 3 /10
Capítulo 1/2

A las 6 y media de la mañana Peter nos estaba esperando en recepción para salir rumbo a Samburu. Como el desayuno empezaba más tarde, la noche anterior habíamos pedido que nos preparasen un mini-picnic para desayunar por el camino. A esta hora en teoría el tráfico en Nairobi era escaso y aún así ya había mucho movimiento de coches, especialmente de entrada a la ciudad. Cruzamos tan solo una parte del centro hasta enlazar con la carretera que parte hacia el norte del país. Ese día comenzaba el curso escolar y había muchos niños camino del cole por las calles. Vimos desde la furgoneta la vetusta estación de ferrocarril, el estadio nacional, el parlamento y algunos hoteles de lujo. No tardamos mucho en salir del núcleo urbano, aunque el extrarradio de Nairobi se extiende y se extiende y no sabes cuando realmente has dejado atrás la ciudad.

Unas dos horas después hicimos la primera parada en un bar de carretera para desayunar la comida que nos habían preparado en el hotel (escasa y bastante mala por cierto). Lo que estaba muy bueno era el café del bar, a precio europeo eso si. Seguimos ruta contemplando la vida que tiene lugar a los lados de la carretera, llenos de puestecillos donde se vende de todo, fundamentalmente frutas y verduras. Peter aprovechó unos de estos puestos para comprar unas cuerdas, según él muy útiles por si te quedas atrapado en el barro en Masai Mara, palabras proféticas como comprobaríamos unos días después.

La segunda parada la hicimos en Nanyuki, un pueblo por donde pasa la línea del Ecuador. Alrededor de ella se ha montando un negocio para poder sacar unos dólares a los turistas vendiendo un certificado de paso o algún recuerdo en las tiendas y sobre todo haciendo una demostración del efecto Coriolis con un pequeño recipiente de plástico y unos palitos. Muy artesanal e interesante. Ejercimos de turistas y pagamos nuestros dólares al amable chico que nos hizo el show.





A partir de aquí la carretera asciende de forma continua ya que discurre por los márgenes del Monte Kenia, la montaña que da nombre al país y que con algo más de 5000 Km es la segunda cumbre de África tras el tanzano Kilimanjaro. Aquí la tierra es muy fértil y hay gran cantidad de granjas e invernaderos (Kenia es un gran exportador de flores). Tras la larga subida comienza el descenso y el paisaje cambia, se vuelve paulatinamente más desértico según se va acercando a Samburu. La tercera y última parada la hicimos en Isiolo, la población más importante antes del parque y donde hay un pequeño aeródromo. Aquí repostamos combustible para tener suficiente para los safaris dentro del parque. A partir de Isiolo hay pocos poblados y muy míseros. Es una zona muy seca y más ahora que hace 3 años que no llueve. Los pocos habitantes de esta región sobreviven gracias a sus rebaños de cabras y poco más.


- Cruce del Ecuador y los invitados a comer en Samburu Sopa Lodge -

Tras dejar la carretera y pasar la puerta que da acceso a la Reserva (reserva y no parque porque la gestión es local, no del gobierno nacional) comienza una pista de tierra de más de media hora de duración, donde no paras de dar botes, hasta la llegada al Samburu Sopa Lodge. Fue el primer contacto con las pistas de tierra kenianas y un aperitivo de lo que nos esperaba en unos días para llegar a Masai Mara.

Al llegar al hotel, las 2 de la tarde (7 horas y media de viaje), recibimiento con toallitas para limpiarte el polvo del camino y zumo de bienvenida. El hotel nos encantó al estar en plena reserva, por allí corren a su antojo monos y otros animales. Tienes la sensación de estar en plena naturaleza. Además han conseguido que los edificios encajen perfectamente con el entorno, con las habitaciones imitando  chozas locales. Comimos rodeados de pájaros atentos a nuestros platos y de babuinos y tras un breve descanso a las 4 de la tarde estábamos listos para lo que habíamos ido a Kenia, nuestro primer safari.


Proximo capítulo: primer safari en Samburu.

27 de septiembre de 2017

Vuelo a Nairobi

Kenia Agosto 2017
Días 1-2 /10

Volamos a Nairobi vía Dubái ya que fue la mejor combinación de precio y horas totales de viaje que encontramos. Era la tercera vez que volábamos con Emirates, tras los viajes a Singapur y Vietnam, con la misma escala en el aeropuerto de Dubai. Emirates ocupa siempre las primeras posiciones en el ranking de los usuarios de compañías aéreas. Asientos con buena distancia, pantalla de TV individual con gran cantidad de películas, música y juegos, 2 horas de wifi gratuita a bordo y comida correcta, dentro de lo pésima que es la comida de los aviones.
Este año nos encontramos con la novedad de no poder elegir asiento hasta el check-in, 48 horas antes del vuelo, cuando siempre se podía hacer en el momento de comprar los billetes. Una forma de sacar más dinero a los pasajeros como hacen las compañías de bajo coste.

El avión despegó puntual a las 10 de la noche desde Madrid y el vuelo duró 7 horas. La escala fue de 3 horas. El aeropuerto de Dubái es el tercero en tráfico aéreo del mundo y por lo tanto suele tener muchísimos pasajeros de tránsito en las terminales. Este año tuvimos suerte, tanto a la ida como a la vuelta, y nos tocaron terminales no demasiado saturadas donde era posible encontrar asiento o no tener que hacer cola en los baños. El segundo vuelo hasta Nairobi también fue con Emirates y duró 5 horas, salió con media hora de retraso y llegamos sobre las 2 de la tarde.

Tras el vuelo comenzó un largo calvario de hora y media en inmigración. Un desastre absoluto, no había nadie que pusiese algo de orden en las colas, no avanzábamos nada y como guinda al pastel nos tocó un grupo de turistas chinos, los cuales suelen desconocer el concepto de hacer cola. Lo mejor de todo es que la cola con menos personas era la de obtener el visado en el mismo aeropuerto, todos los que lo habíamos sacado por internet, la inmensa mayoría, habíamos hecho el tonto. Por fin pasamos el control de inmigración y antes de salir del edificio del aeropuerto cambiamos euros a chelines (tipo de cambio algo mayor de 100 chelines) y compramos la tarjeta sim de Airtel, que como comenté en el primer capítulo dejó de tener 3G en cuanto salimos de Nairobi al día siguiente.

- Vuelo Dubái-Nairobi, colas en inmigración, piscina del Wildebeest Eco Camp, cerveza Tusker -


Al salir del aeropuerto nos estaba esperando una persona de Masikio con la que intercambiamos los clásicos saludos en inglés. Nuestra sorpresa fue cuando al preguntarle si sería nuestro guía nos contestó que sí. Algo no casaba pues contratamos el viaje con Masikio, entre otras razones, porque disponía de guía en español. Tras 10’ hablando en inglés nos pregunta con una sonrisa si preferimos que hable en español. Así nos gastó la primera broma el gran Peter, con el que compartiríamos grandes momentos en Kenia.

El trayecto hasta el hotel duró algo menos de media hora. Al lado del aeropuerto se encuentra un parque nacional, en pleno Nairobi, vallado claro está, donde desde el coche pudimos ver las primeras jirafas. Muy cerca se encuentra una zona conocida como Karen, ya que aquí se encontraban las tierras Karen Blixen, la autora de Memorias de África. Cuando ella vivió en Kenia a principios del siglo XX estas tierras estaban alejadas de Nairobi pero hoy pertenecen a su extrarradio.

El Hotel Wildebeest Eco Camp ya le comentamos en el capítulo de alojamiento en Kenia. Poco le disfrutamos ya que a las 6 y media se hace de noche y tras acomodarnos en las habitaciones prácticamente ya anochecía. Cenamos en la terraza del restaurante del hotel unas hamburguesas y sándwiches que junto a las bebidas nos costaron 33 $. Probamos la primera Tusker, una muy buena cerveza local. Los precios de la comida y bebidas son muy parecidos a los nuestros. Tras la paliza del viaje nos fuimos a la cama tras poner las mosquiteras. Quedamos con Peter a las 6 y media de la mañana para salir hacía Samburu. Comenzábamos los grandes madrugones de este viaje. ¿Pero no estábamos de vacaciones?


Próximo capítulo: de Nairobi a Samburu.

25 de septiembre de 2017

Alojamiento en Kenia

El alojamiento, como en todos los viajes, pero quizás en este más aún, es uno de los apartados que más condiciona el presupuesto final. Hay tres grandes opciones. La más económica es dormir en tienda de campaña, generalmente acampando en las cercanías de los hoteles. La opción más cara son los lodges, hoteles adaptados al entorno que cuentan con todas las comodidades y van desde alojamientos modestos hasta el gran lujo. Una tercera opción son los tended camp, cuentan con las mismas comodidades de los lodges (restaurante, recepción, tienda, piscina...), pero las habitaciones son grandes tiendas de campaña tipo militar que recrean el ambiente de la época de los grandes safaris de los cazadores como en Memorias de África. Un dato clave además de la categoría de los alojamientos es su situación, cuanto más cerca estén dentro de los Parques Nacionales mucho mejor, pero también más caros.

Al igual que el itinerario, los alojamientos fueron elegidos por la agencia, en algunos casos nos dieron a elegir entre varios. Comprobamos las opiniones en tripadvisor y Booking y como eran buenas nos quedamos con ellos. Cada agencia suele trabajar con una serie de hoteles y es frecuente coincidir con otros grupos de vuestra misma agencia donde os alojéis.

  1. Nairobi: Hotel Wildebeest Eco Camp
Hotel modesto situado a unos 20’ del aeropuerto, a las afueras de Nairobi. Es ideal para alojarse el día de llegada y salir al día siguiente de Safari hacia el norte sin tener que cruzar el caos circulatorio de la capital. Consta de tiendas de campaña tipo tended camp y de pequeñas habitaciones muy básicas pero correctas: cama con mosquitera, caja fuerte y baño con ducha de agua caliente. Además hay zona de acampada para grupos. Tiene restaurante, piscina y un bonito jardín. Wifi en zonas comunes que funcionaba correctamente. Personal correcto.
Puntuación: 3/5





    2.  Samburu: Samburu Sopa Lodge

Hotel de la cadena Sopa, una de las más populares, situado en el interior de la Reserva Nacional de Samburu. Las habitaciones son amplias y la construcción semeja cabañas locales, muy bonitas. Baño con ducha y agua caliente. La luz se corta durante el día y tan solo funciona unas horas por la mañana y desde las 6 de la tarde hasta la medianoche. Precioso restaurante rodeado de monos y de todo tipo de pájaros en plena Reserva. Las comidas tienen 2 platos a elegir y el desayuno también se elige, no es buffet. El menú nos gustó, especialmente las cremas de verduras. Las carne, como en todos los restaurantes, algo dura para lo que estamos acostumbrados. Tiene piscina con agua bastante fresquita. Wifi en zonas comunes tan solo las horas que hay luz, funciona justito. Personal muy amable.
Puntuación: 4/5




3. Nakuru: Lake Nakuru Lodge

Al igual que el anterior, su punto fuerte es la magnifica situación en el interior del Parque de Nakuru con una gran charca al lado del restaurante donde acuden a beber los animales. Tiene unos jardines muy cuidados que recuerdan a los ingleses, al igual que los edificios que son todos de madera. El mayor pero que ponemos al hotel es que necesita una renovación de las habitaciones porque da la impresión de bastante viejo. Las comidas son tipo buffet, correctas. Dispone de luz eléctrica las 24 horas. Wifi tan solo en recepción, como en todos los lugares que estuvimos con escaso ancho de banda. Bonita piscina.
Puntuación 3.5/5




4. Masai Mara: Base Camp Explorer

Unos de esos lugares a donde siempre sueñas en regresar. Situado en la región central-sur del parque, a 5’ en coche de una de sus entradas (Talek Gate). Es un tended-camp adaptado fenomenalmente al entorno con pequeñas edificaciones de madera y grandes tiendas de campaña a las cuales no las falta de nada: dos grandes camas, baño anexo con ducha y porche con mesa y sillas con vistas al río. Dispone tan solo de luz a partir de las 6 de la tarde hasta la medianoche y unas horas por la mañana, similar al hotel de Samburu. El agua caliente dura 10’. Todo el personal es masái con sus atuendos típicos. Para ir a cenar por la noche hay que hacerles señales con la linterna y acuden con su lanza para guiarte al edificio del restaurante. Por la tarde te ponen una bolsa de agua caliente en la cama porque por la noche hace frio. Muy buena comida, eso si no se puede elegir, tan solo hay un primero, segundo y postre, todos magníficos. Wifi en recepción muy escaso. Aquí se puede ver una foto de Obama con el personal y en el jardín árboles plantados por su familia ya que se alojó cuando era senador. El mejor hotel de los que estuvimos y uno de los más entrañables donde nos hemos alojado. Imprescindible. Puntuación: 5/5




5. Masai Mara: Sekenani Camp 

Tras los dos maravillosos días que pasamos en Base Camp lo más probable es que el siguiente alojamiento nos decepcionase algo, como así fue. Está situado casi a media hora en coche de la entrada al parque (Sekenani Gate) con lo cual pierdes bastante tiempo entre ida y vuelta de los safaris. Aunque el entorno es quizás mejor aún que el anterior, ya que se encuentra en un bosque precioso, todo el complejo carece de su encanto. La tienda es mucho más pequeña y al igual que el hotel de Nakuru da la impresión de ser un alojamiento bastante viejo. Curiosamente tiene el lujo de disponer de bañera y calentador de agua de gas. La luz similar al anterior. El wifi no funcionaba. La comida de menor calidad y el personal mucho menos amable. No es un mal lugar pero carece del encanto de Base Camp, quizás si hubiésemos ido al revés, como inicialmente estaba planificado, nos hubiese gustado más.
Puntuación 3.5/5




Próximo capítulo: vuelo a Nairobi

20 de septiembre de 2017

Kenia: itinerario

Este año fue mucho más sencillo realizar el itinerario del viaje ya que Masikio lo hizo por nosotros. De la propuesta inicial que nos planteó prácticamente no cambiamos nada, tan solo elegimos entre los hoteles que nos ofrecían.

Kenia ofrece un buen número de parques nacionales. Uno es obligatorio, Masa Mara, probablemente el mejor parque del mundo para ver fauna salvaje. Otro es casi obligatorio, el Lago Nakuru (y Naivasha). Y a partir de ahí hay diversas opciones donde elegir. Lo más habitual que ofrecen las agencias es visitar Samburu, Amboseli y Aberdares. Nosotros optamos por Samburu por las opiniones de viajeros que conocían los tres. Es cuestión de gustos, Samburu es un paisaje casi desértico con fauna endémica que tan solo se puede ver aquí. Aberdares es un bosque húmedo con gran belleza paisajística pero con fauna más difícil de ver y Amboseli es la tierra del elefante con el añadido de poder contemplar la silueta del Kilimanjaro en la vecina frontera de Tanzania.


Este fue nuestro itinerario:

Día 1: Vuelo a Nairobi vía Dubái
Día 2: Llegada a Nairobi a las 14:30’ y traslado al hotel.
Día 3: Nairobi-Samburu y safari en Samburu por la tarde.
Día 4: Safari mañana y tarde en Samburu.
Día 5: Samburu-Lago Nakuru y safari en Nakuru por la tarde.
Día 6: Lago Nakuru-Lago Naivasha y excursión en barca. Traslado a Masai Mara (Base Camp) y safari por la tarde.
Día 7: Safari de día completo en Masai Mara.
Día 8: Traslado a Sekenani dentro de Masai Mara y safari de mañana y tarde.
Día 9: Safari por la mañana en Masai Mara, traslado a Nairobi y vuelo nocturno.
Día 10: Llegada a Madrid.

De esta forma conseguimos hacer 3 safaris en Samburu, o game-drive como se denomina en la terminología turística, 1 en Nakuru, 1 en Naivasha y 6 en Masai Mara (si contamos doble el de día completo). En total 11, suficientes para ver toda la fauna.




Un consejo es que os centréis en algunos de los parques y no estéis cada día cambiando de uno a otro ya que las distancias entre ellos aunque no son largas en Km si que los son en tiempo por la limitación de velocidad a 80 Km/h en los vehículos turísticos y por el estado de las carreteras. De Nairobi a Samburu tardamos 7 horas y media, de Samburu a Nakuru 6 horas y media, de Nakuru a Naivasha hora y media y de aquí a Masai Mara 5 horas. Los tiempos incluyen varias paradas por el camino para repostar, ir al baño o tomar algo.

Es muy habitual combinar el safari con unos días de relax en la playa, bien en la costa de Kenia (la agencia nos recomendó Diani) o en la isla tanzana de Zanzíbar. Si disponéis de recursos económicos la mejor forma de realizar el safari es trasladarse en avioneta de un parque a otro, suelen tener pequeños aeródromos cercanos, pero claro está, el precio se dispara. De esa forma se ahorran un montón de horas inútiles de traslado por carretera que hacen que el viaje sea bastante cansado.


Próximo capítulo: alojamiento.


18 de septiembre de 2017

Elegir agencia para un safari en Kenia

Este, además de ser un viaje más corto de lo habitual, tenía otra peculiaridad: sería por agencia, algo que no solemos hacer, pero viajar a Kenia con nuestras hijas por libre para hacer un safari nos parecía un poco atrevido. Teniendo además en cuenta que en destino casi seguro que tendríamos que contratar un guía para entrar a los parques nacionales. No queríamos el típico viaje de un tour operador en el cual coincides con otros viajeros, sino un viaje familiar privado, con lo cual se encarecía aun más su precio. 

Por lo tanto el punto clave del viaje sería la elección de la agencia. Queríamos una agencia local, para evitar intermediarios en la medida de lo posible, que organizase safaris privados. Para seleccionarla recurrimos a varias fuentes: 

Seleccionamos 12 agencias a las cuales solicitamos presupuesto. Todas nos contestaron en muy poco tiempo, también hay que decir que la búsqueda del viaje comenzó en febrero cuando aún no están con todo el follón de la temporada alta estival. Los precios eran muy dispares y la clave estaba en el alojamiento. Si agrupabas los presupuestos por alojamientos de similar categoría entonces las diferencias de precio no eran tan acusadas.


- Nuestra inseparable Toyota -


Tras recibir presupuestos nos quedamos con tres agencias: Masikio, Tabia y Palma Acacia. Eran las que nos inspiraban más confianza y las únicas que nos garantizaban guía en español, algo que considerábamos importante para enterarnos bien de la fauna sin la barrera del inglés. Tanto Masikio como Tabia fueron muy profesionales y nos contestaban enseguida a los correos ajustando el presupuesto a los que íbamos pidiendo, no así Palma Acacia que tras el primer correo nunca más contestó. Viendo presupuestos, opiniones y forma de pago al final nos decidimos por Masikio, principalmente por sus condiciones de pago: permitía pagar con transferencia nacional en euros al tipo de cambio oficial con el dólar, en lugar de transferencia internacional en dólares como el resto de agencias; podías pagar en varios plazos y en caso de cancelación del viaje por algún imprevisto te lo guardan durante el año en curso, condiciones que nadie más ofrecía. Estuvimos valorando ampliar el viaje con una estancia en la playa, bien en la costa de Kenia, bien en Zanzíbar, pero se nos disparaba el presupuesto y desistimos, preferimos centrarnos en un safari clásico con buenos alojamientos para disfrutar al máximo durante una semana.

¿Qué incluía nuestro safari?
  • Safari privado en furgoneta Toyota 4x4 con guía de habla española.
  • 1 noche en Nairobi (Hotel Wildebeest Eco Camp con desayuno).
  • Safari en pensión completa:
    • 2 noches en Samburu (Samburu Sopa Lodge)
    • 1 Noche en Nakuru (Lake Nakuru Lodge)
    • 3 noches en Masai Mara (1 noche en Sekenani Camp y 2 en Basecamp Explorer)

- Arriba: safari en Masai Mara, abajo izda: safari en Nakuru, abajo izda; taller mecánico -


Y la pregunta del millón, ¿cuánto cuesta?. Pues mucho, pero un safari en África vale esto, o pagas o no lo puedes hacer. Para que os hagáis una idea, tan solo la entrada de un día para un adulto a Masai Mara son 80 $, sin contar vehículo ni guía. No creo que se pueda encontrar algo de similar calidad mucho más económico. Recordad que es un viaje privado para cuatro personas, a más personas más barato y a menos personas más caro. Nos costó 1890 $ por persona. Aquí el tipo de cambio €/$ es muy importante al ser una cantidad de dinero elevada. Es mas útil que os guiéis por el precio en dólares porque en euros dependerá del tipo de cambio en ese momento y puede variar bastante. A esto hay que sumar el vuelo como vimos en el capítulo anterior y las dos excursiones opcionales al Lago Naivasha (35 $) y al poblado Masái (30 $).

Factores que debéis tener en cuenta a la hora de contratar un safari por agencia:
  • Que tenga buenas referencias de otros viajeros y que esté inscrita en la Asociación de Operadores de Turismo de Kenya. Muy importante las referencias, podéis tener mala suerte con el guía que luego os toque pero aseguraros que la agencia es de confianza.
  • Tipo de safari. ¿privado o en grupo? (uno de los factores clave).
  • Habla del guía. Los guías en español son más caros que en inglés y su conocimiento del idioma en ocasiones es muy básico.
  • Los días de safari y las horas de estos. Cada salida se denomina game-drive, suelen ser a primera hora de la mañana y a media tarde, de unas 3 horas cada una. En nuestro caso el horario era abierto, sin límites de tiempo. 
  • El tipo de alojamiento: camping, lodges, tended camp... y la categoría. Buscad opiniones de otros viajeros de los alojamientos que os ofrezcan.
  • Forma de pago.
  • Kenia es caro, desconfiad de los chollos, suelen tener gato encerrado.

En cuanto a nuestra agencia, Masikio, os la recomendamos totalmente. El único pero es que las furgonetas son bastante añejas, aunque la nuestra cumplió con creces todos los obstáculos que se presentaron (en Masai Mara un día nos perdimos bajo la lluvia torrencial anocheciendo y otro nos quedamos atrapados en un barrizal). Los alojamientos, que veremos en otro capítulo, muy buenos y el guía que nos tocó, Peter, insuperable.

Próximo capítulo: itinerario.



15 de septiembre de 2017

KENIA

Fecha del viaje: agosto - septiembre 2017

Kenia siempre ha sido uno de nuestros destinos soñados, pero nos encontrábamos con un importante obstáculo cada vez que planeábamos viajar allí en las próximas vacaciones: el precio. Una semana nos costaba prácticamente lo mismo que dos en otro destino y al final desistíamos. Año tras año tras echar un vistazo a los precios le tachábamos de la lista. Este año decidimos por fin realizar este viaje tras buscar y buscar una agencia que nos convenciese. Este tema, quizás el más importante, le dejaremos para el siguiente capítulo y en este nos dedicaremos a los datos prácticos.


¿Cuándo ir?

La mejor época para viajar a Kenia es durante los meses de julio a octubre, es cuando tiene lugar la Gran Migración, uno de los movimientos migratorios de animales más inmensos del planeta, en el cual se estima que unos 2 millones de herbívoros se trasladan desde Serengueti en Tanzania hasta Masai Mara en Kenia. Coincide además con la época seca, en la cual es más fácil moverse por las pistas de tierra de los parques nacionales y más sencillo ver a los animales al estar la vegetación más baja. El problema es que coincide con las vacaciones europeas y los precios y el número de turistas es mayor. 


¿Cómo volar a Nairobi?

Desde Madrid no hay vuelo directo. Como siempre, hay que rastrear los buscadores de vuelos en busca de una combinación económica. La mejor que encontramos fue volar con Emirates vía Dubái. Compramos los billetes en Abril y nos costaron 540 €. En la misma web de Emirates nos ofrecieron un seguro médico y de anulación de viaje con IAG por 34 € que también compramos. Tened en cuenta que la agencia de viaje con la que contratéis el safari incluirá probablemente el traslado en avioneta en caso de enfermedad hasta Nairobi (cuando estas allí te das cuenta que si no es así y tienes algo grave no llegarías al hospital a tiempo), pero los gastos médicos que conllevasen no suelen estar incluidos, por lo que conviene contratar un seguro. El seguro de anulación tampoco está de más al tratarse de un viaje caro y así cubrir cualquier imprevisto.


Visado

Es necesario un pasaporte con validez mínima de 6 meses y visado. El visado puede obtenerse en el aeropuerto de Nairobi u online a través de esta web,  lo cual se aconseja para evitar las colas en el aeropuerto. Algo totalmente falso, al menos en nuestro caso, ya que tuvimos que padecer una cola de hora y media y curiosamente la de los turistas que pagaban in situ el visado era la menor de todas.
Los keniatas deben haber heredado la burocracia del Imperio Británico y el proceso es un pelín complejo ya que primero hay que registrarse, enviar una foto y una copia del pasaporte escaneados. A nosotros nos tardaron tan solo unos pocos días en contestar pero avisan que puede tardar más de una semana, además no te comunican que tienes la documentación y debes comprobarlo personalmente en la web e imprimir el visado. El precio es de 50 $ y en la web se paga con tarjeta de crédito. Los menores de 16 años no pagan.




- La Gran Migración en Masai Mara -


Vacunas

Además de las clásicas vacunas de este tipo de viajes: hepatitis A, hepatitis B, y fiebre tifoidea; es aconsejable la vacuna de la fiebre amarilla y la profilaxis antipalúdica. La vacuna de la fiebre amarilla no es obligatoria pero si aconsejable ya que es una enfermedad con una alta tasa de mortalidad y por 15 € evitas este riesgo. Además una dosis sirve para toda la vida. La profilaxis antipalúdica se hace con Malarone®. En la web del Ministerio de Sanidad podéis encontrar información, pero es recomendable pedir cita en un centro de vacunación internacional donde os explicarán con detalle todo, administrarán la vacuna de la fiebre amarilla y os entregarán la cartilla de vacunación internacional.


Seguridad

Al ser un viaje que la inmensa mayoría de los viajeros realizan con guía el contacto con la realidad del país es menor y salvo los robos, frecuentes en Nairobi, no se suelen recibir noticias de problemas en Kenia con los turistas. Pero este año a principios de Agosto hubo elecciones, acusaciones de fraude por la oposición y graves disturbios dos semanas antes de ir, con lo cual estuvimos leyendo todos los días la prensa local en busca de noticias. Al final todo se calmó y no notamos ambiente peligroso en todo el viaje. Por cierto, el Tribunal Supremo decretó que se repitan las elecciones.


Dinero y compras

La moneda de Kenia es el chelín, pero se puede pagar cualquier cosa en dólares. El tipo de cambio es muy fácil de recordar, un dólar equivale a 100 chelines. Nosotros cambiamos euros a chelines en el aeropuerto para tener billetes pequeños para la omnipresentes propinas, pero la mayoría de los pagos les hicimos en dólares. En los hoteles y en muchas tiendas de recuerdos admiten tarjeta de crédito.

Todo el mundo espera una propina, los sueldos me imagino no deben ser muy altos y es una fuente de ingresos para el innumerable personal de los hoteles. Lo habitual es un dólar / 100 chelines a cada maletero, el problema es que en ocasiones venían 3 o 4 personas cada una con una maleta.
Otro tema es la propina al guía, en la agencia nos indicaron que lo habitual son 5 $ por persona y día de safari, claro está todo depende del guía que os toque. El nuestro se merecía eso y bastante más por su atención.

Los precios en Kenia no son nada baratos, el coste de las bebidas o comida es muy similar al nuestro, al menos para el turista, un refresco en cualquier puesto de carretera cuesta 2 $. 

En cuanto a las compras los recuerdos mas populares son los objetos de artesanía como pulseras y otros abalorios, mantas masáis o figuras de madera. Algunos son artesanos pero la inmensa mayoría son industriales. Os ofrecerán figuras de madera de ébano que por supuesto no es tal.
Hay que regatear, el guía nos indicó que como mucho se debe pagar un 60% del precio inicial. Compramos alguna cosa en las tiendas de carretera y sobre todo en el poblado masái, al menos que se llevasen ellos nuestro dinero. Luego comprobaréis el día de regreso que los precios en el aeropuerto son mucho menores por los mismos objetos. Allí compramos varios paquetes de afamado café keniata.

Teléfono

Si el año pasado en Vietnam difrutamos de amplia cobertura wifi, este año fue la antítesis. Compramos en el aeropuerto una tarjeta sim de datos de una compañía telefónica local, Airtel, por 7 $ y 2 Gb de datos, que dejo de tener 3G al salir de Nairobi, con lo cual no sirvió para nada. La compañía con mayor cobertura en todo el país es safaricom.
La mayoría de hoteles disponían de wifi tan solo en recepción y con un ancho de banda muy débil, de tal forma que en el momento que se juntaban unos pocos turistas con sus móviles dejaba de funcionar.


Guía de viaje

Desistimos de comprar la Lonely Planet al estar dedicada al Este de Africa, no específicamente a Kenia. Compramos por recomendación de otros viajeros una guía de fauna en inglés: “Wildlife of Kenya, Tanzania & Uganda” de David Hosking and Martin Withers (19 €). Vienen fotos de todos los animales junto con una breve explicación. Muy útil.





Fotografía

Este es uno de los viajes soñados para cualquier aficionado a la fotografía. Las fotografías de este blog a partir del año 2010 están realizadas con una Nikon D3000 con un objetivo AF-S DX 18-200 mm. Por la experiencia de los dos safaris que realizamos en Sri Lanka (Minneriya y Yala), el objetivo de 200 mm se queda escaso para primeros planos de fauna a media distancia. Di muchas vueltas a como solucionar el tema. Comprar tan solo un objetivo mayor y usar el mismo cuerpo de la cámara quedó descartado ya que además de que no es nada práctico, el polvo del ambiente ensucia mucho la cámara y no se puede estar cambiando de objetivo durante el safari. Comprar otra cuerpo y un teleobjetivo disparaba el presupuesto. Buscando en webs de fotografía cámaras recomendadas para un safari encontré muy buenas referencias de la Panasonic Lumix FZ200, una cámara de las llamadas bridge (a medio camino entre las compactas y las réflex) con un zoom x 24 que permite alcanzar una distancia equivalente a un objetivo de 600 mm con una calidad más que aceptable y por poco más de 300 €. La compré y la pongo un 10 de nota. Magnífica, no tiene la calidad de la réflex Nikon pero me ha permitido realizar fotos increíbles de animales a una distancia considerable, como podréis ir viendo en el diario. Otros consejillos de un simple aficionado para sacar todo el partido al safari fotográfico es que llevéis varias baterías ya que en muchos hoteles la luz tan solo funciona unas horas al día, tarjetas de memoria y un kit de limpieza para la cámara. El trípode no lo he usado para nada. De todas formas no os preocupéis, con un simple móvil haréis unas fotos que serán la envidia de los amigos.




Próximo capítulo: la elección de la agencia

12 de agosto de 2017

Senderismo por el Alto Tajo

Os proponemos una ruta de senderismo por el fantástico Parque Natural del Alto Tajo, situado en las provincias de Cuenca y Guadalajara, un lugar alejado del turismo masivo y con rincones sorprendentes, muy recomendable para pasar unos días recorriendo sus parajes.

Vamos a recorrer una de las rutas más populares de este Parque, la que une la Laguna de Taravilla con el Salto de Poveda. La ruta es circular, de 6 Km, y se tarda en recorrerla unas 2 horas sin parar, algo no recomendable ya que el Tajo invita a un buen baño y el pinar a comer en algún merendero. Tiene un desnivel máximo de unos 200 metros y se puede hacer fácilmente con niños. No es recomendable realizarla en invierno por el difícil acceso a esta zona de muy bajas temperaturas.

Nosotros partimos de  la vecina localidad de Peralejos de las Truchas, pueblo encantador que hace honor a su precioso nombre. Nos alojamos en una casa rural, Casa Chon, unos apartamentos rurales acogedores y recomendables. En toda esta zona desarrollaban su trabajo los gancheros que transportaban por el Tajo la madera hasta Aranjuez. Oficio homenajeado por Jose Luis Sampedro en la novela "El río que nos lleva" y por la película homónima de Antonio del Real. Este oficio extinguido se conmemora con una fiesta todos los años a finales de agosto. Otra razón más para acercarnos hasta esta comarcar.

Desde Peralejos seguimos la CM-2106 y nos desviamos por una pista de tierra a la derecha que señala la Laguna de Taravilla. Se puede recorrer con un vehículo normal, aunque si disponéis de un todoterreno mejor. Al lado de la laguna hay un aparcamiento de tierra donde dejar el coche.


- Laguna de Taravilla -

La Laguna de Taravilla es natural, formada por las aguas de un manantial, y se puede circundar en un cómodo paseo; pero la debemos dejar a nuestra derecha y continuar por la pista que sale del aparcamiento hasta enlazar con un sendero que desciende hacia el Salto de Poveda. Poco antes de tomar esta pista hay un mirador desde donde se puede contemplar la laguna en su totalidad.

A 1 Km de la salida nos encontramos con el Salto de Poveda, donde el Tajo forma una cascada de 20 metros de altura sobre el muro, parcialmente derruido, de una central hidroeléctrica abandonada. Es el punto álgido de la ruta. También dispone de un mirador desde donde se tiene una visión frontal de la cascada.

Continuamos la ruta siguiendo el curso del río por el paraje conocido como las Praderas del Espinar por los numerosos espinos que nos encontraremos. Hay paneles informativos de la flora, fauna y de las curiosas formaciones geológicas.


- Salto de Poveda -


Algo más de 2 Km después alcanzamos el Puente de Pescadores que nos permite cruzar el Tajo y alcanzar la otra orilla. Tras cruzar el puente, giramos por la pista de nuestra izda en sentido contrario al que hemos traído hasta ahora, remontando el curso del río.
Tras 1.5 km llegamos a las Casas del Salto, las antiguas instalaciones de la central hidroeléctrica que actualmente alojan casas rurales y un restaurante, donde se come muy bien, cocina tradicional de la zona.


- Puente de Pescadores -


Tras una buena comida y un poco de reposo continuamos ruta por un sendero que baja hasta el río, donde cruzaremos por un puente colgante de nuevo a la otra orilla. En esta zona hay otra área recreativa con una pequeña playa de arena, ideal para darse un chapuzón en las aguas cristalinas del Tajo. Desde aquí tan solo hay que seguir el sendero que nos indica el punto de salida, la Laguna de Taravilla.

Hay otra opción para hacer la misma ruta. Desde Poveda de la Sierra se accede en coche por pista forestal hasta las Casas del Salto y desde allí se realiza el mismo recorrido circular con diferente punto de salida y llegada.



29 de abril de 2017

Monasterios de Suso y Yuso

Hoy viajamos hasta la localidad riojana de San Millán de la Cogolla para visitar los Monasterios de Suso y Yuso, declarados Patrimonio de la Humanidad. Lugares cargados de historia y cuna del castellano. 

La inicial cueva del eremita San Millán se convirtió en centro de peregrinación por la fama de los milagros realizados por el santo y en el siglo VI daría lugar al Monasterio de Suso (“arriba”), uno de los principales centros religiosos de la época en Castilla. Es un pequeño edificio situado en la ladera de un monte, en un entorno natural precioso. Tiene elementos arquitectónicos visigodos, prerrománicos y sobre todo mozárabes. La parte más antigua del monasterio son las cuevas situadas al fondo de la nave principal, donde se encuentra el cenotafio del santo con una escultura yacente románica (siglo XII) de alabastro y al lado la oquedad que hacía las veces de altar, considerado el más antiguo de España.

- Monasterio de Suso -


Hay numerosos personajes históricos relacionados con este lugar como los Infantes de Lara, 7 hijos de un noble castellano decapitados por los musulmanes, cuyos sepulcros de piedra se encuentran en el pórtico; o el poeta medieval Gonzalo de Berceo que recibió aquí su primera educación.
San Millán fue durante siglos el patrono de Castilla y Navarra, al cual se acogían los reyes en su lucha contra el invasor musulmán. “Compitió” con Santiago por el patronazgo de España y al igual que este se representa en ocasiones a caballo luchando contra los moros, se diferencian porque la espada de S. Millán es flamígera. 

En el siglo XI el monasterio se había quedado pequeño para albergar a monjes y peregrinos y se decidió su traslado al valle, dando lugar al Monasterio de Yuso (“abajo”), donde reposan los restos del santo. No se conserva la iglesia románica primitiva, siendo el edificio actual del siglo XVI.
La importancia de este lugar es sobre todo lingüística. Hace unos mil años un monje desconocido escribió en los márgenes de un códice latino anotaciones (glosas) en la lengua romance que hablaba el pueblo, el castellano. Es el famoso Códice Emilianense 60, conservado en la Real Academia de la Historia en Madrid, considerado el documento escrito más antiguo que se conoce hasta la fecha escrito en castellano. También hay dos breves glosas en euskera e igualmente son las más antiguas conocidas en esta lengua.


- Monasterio de Yuso -

Este monasterio tiene poco que ver en tamaño con su hermano pequeño de Suso, es inmenso y se visitan numerosas estancias: el claustro, la iglesia, el trascoro, la preciosa sacristía desvalijada por las tropas napoleónicas, la biblioteca digna de “El nombre de la rosa” que alberga copias de los códices y los cantorales originales o el arca relicario de San Millán con unos valiosos relieves románicos en marfil.


Datos prácticos para la visita

El Monasterio de Suso pertenece a Patrimonio Nacional y el de Yuso a una congregación religiosa por lo que las entradas hay que gestionarlas por separado.

Para acceder al Monasterio de Suso es preciso realizar reserva previa por via telefónica (ver información en su web). La entrada además de la visita guiada incluye un corto traslado en minibús ya que está prohibido el acceso a coches particulares. La entrada se debe recoger al menos 30’ antes en las taquillas del Monasterio de Yuso, donde hay parking gratuito. La visita dura algo más de media hora y cuesta 4 €.

Una vez realizada esta se regresa con en minibús al Monasterio de Yuso donde se compra la entrada para su visita, esta no precisa reserva y cuesta 7 €. Es más larga, algo más de una hora y también es guiada (guía excelente por cierto).

Alrededor del monasterio hay varios restaurantes. Nosotros comimos en la Hostería, buen menú con varios primeros y segundos a elegir por 25 €.


13 de marzo de 2017

Qué ver en Oporto III


11. Dar un paseo en teleférico

En Vila Nova de Gaia se puede tomar el teleférico que parte desde la orilla del Duero y sube hasta el Jardín do Morro, donde se cruza el Puente de D. Luis por el piso superior. El trayecto cuesta 5 €, dura unos pocos minutos y es recomendable sobre todo si viajáis con niños.


- Vista desde el teleférico -

12. Subir a la Torre de los Clérigos

Desde los 76 m de esta torre se tiene un panorámica estupenda de la ciudad. Fue diseñada por el artífice de la mayoría de los monumentos barrocos de Oporto, el italiano Nicolau Nasoni en el s. XVIII. Los que no son amantes de las alturas se ahorrarán los 4 € de la entrada, los 225 escalones y sobre todo la cola que fácilmente supera la media hora de espera.


13. Seguir la huella de Harry Potter

J.K Rowling vivió dos años en Oporto dando clases de inglés en una academia. Varios de los escenarios de sus novelas están inspirados en la ciudad y aunque las películas no se rodaron  en ellos, sino en los estudios de Londres, son claramente reconocibles. Uno es el Café Majestic situado en la comercial Rua Santa Catarina, un precioso café de época donde es imposible entrar sin hacer una cola considerable, de la cual desistimos. Hay muchos cafés tan bonitos o más en muchos puntos de la ciudad y sin necesidad de perder un montón de tiempo para entrar. 

Pero el punto por excelencia de peregrinación de  los seguidores de Harry Potter es la Librería Lello, publicitada como “la más bonita del mundo”. Bonita lo es y mucho pero todo el encanto ha desaparecido por las hordas de turistas que campan entre sus libros sin prestar atención a ninguno. A los amantes de los libros les parecerá un fraude, una auténtica turistada. Cobran 4 € de entrada, que luego se reintegran si compras algún libro, hay que hacer cola tanto para comprar la entrada como para entrar a la librería, donde no cabe ni un alma, con lo cual el placer de hojear los libros desaparece completamente. 

- Librería Lello -

14. Los Grafitis

Toda la ciudad está plagada de grafitis, algunos verdaderamente ingeniosos. Por ejemplo en la céntrica Rua das Flores están decoradas las cajas de la luz y hay grafitis de dos de los artistas portuenses mas conocidos: Hazul y Costah.

- Grafitis -


Datos prácticos

  • Para alojarse predomina la oferta de los apartamentos sobre la de los hoteles, ideal para viajar en familia o con un grupo de amigos. Nosotros nos alojamos en RVA Porto Central Flats. Apartamento para 4 personas 97 € por noche. Están situados en pleno centro y son una opción muy recomendable.
  • Si llegáis en avión la forma más rápida y económica de ir al centro es el metro. El billete cuesta 2 € más 60 céntimos de la tarjeta Andante, la cual puedes ir recargando con viajes sueltos si la necesitas para moverte por la ciudad. La usarás poco ya que el centro se recorre a pie sin necesidad de transporte público.
  • Aunque no tenga el nombre de otras ciudades europeas Oporto es un lugar muy turístico. Os esperan colas para entrar a la Torre de los Clérigos, la Librería Lello o el Café Majestic. Además en muchos restaurantes es común que no consigas comer sin reserva.
  • Guía: Oporto de Cerca, Lonely Planet 2016. 12,90 €