29 de abril de 2017

Monasterios de Suso y Yuso

Hoy viajamos hasta la localidad riojana de San Millán de la Cogolla para visitar los Monasterios de Suso y Yuso, declarados Patrimonio de la Humanidad. Lugares cargados de historia y cuna del castellano. 

La inicial cueva del eremita San Millán se convirtió en centro de peregrinación por la fama de los milagros realizados por el santo y en el siglo VI daría lugar al Monasterio de Suso (“arriba”), uno de los principales centros religiosos de la época en Castilla. Es un pequeño edificio situado en la ladera de un monte, en un entorno natural precioso. Tiene elementos arquitectónicos visigodos, prerrománicos y sobre todo mozárabes. La parte más antigua del monasterio son las cuevas situadas al fondo de la nave principal, donde se encuentra el cenotafio del santo con una escultura yacente románica (siglo XII) de alabastro y al lado la oquedad que hacía las veces de altar, considerado el más antiguo de España.

- Monasterio de Suso -


Hay numerosos personajes históricos relacionados con este lugar como los Infantes de Lara, 7 hijos de un noble castellano decapitados por los musulmanes, cuyos sepulcros de piedra se encuentran en el pórtico; o el poeta medieval Gonzalo de Berceo que recibió aquí su primera educación.
San Millán fue durante siglos el patrono de Castilla y Navarra, al cual se acogían los reyes en su lucha contra el invasor musulmán. “Compitió” con Santiago por el patronazgo de España y al igual que este se representa en ocasiones a caballo luchando contra los moros, se diferencian porque la espada de S. Millán es flamígera. 

En el siglo XI el monasterio se había quedado pequeño para albergar a monjes y peregrinos y se decidió su traslado al valle, dando lugar al Monasterio de Yuso (“abajo”), donde reposan los restos del santo. No se conserva la iglesia románica primitiva, siendo el edificio actual del siglo XVI.
La importancia de este lugar es sobre todo lingüística. Hace unos mil años un monje desconocido escribió en los márgenes de un códice latino anotaciones (glosas) en la lengua romance que hablaba el pueblo, el castellano. Es el famoso Códice Emilianense 60, conservado en la Real Academia de la Historia en Madrid, considerado el documento escrito más antiguo que se conoce hasta la fecha escrito en castellano. También hay dos breves glosas en euskera e igualmente son las más antiguas conocidas en esta lengua.


- Monasterio de Yuso -

Este monasterio tiene poco que ver en tamaño con su hermano pequeño de Suso, es inmenso y se visitan numerosas estancias: el claustro, la iglesia, el trascoro, la preciosa sacristía desvalijada por las tropas napoleónicas, la biblioteca digna de “El nombre de la rosa” que alberga copias de los códices y los cantorales originales o el arca relicario de San Millán con unos valiosos relieves románicos en marfil.


Datos prácticos para la visita

El Monasterio de Suso pertenece a Patrimonio Nacional y el de Yuso a una congregación religiosa por lo que las entradas hay que gestionarlas por separado.

Para acceder al Monasterio de Suso es preciso realizar reserva previa por via telefónica (ver información en su web). La entrada además de la visita guiada incluye un corto traslado en minibús ya que está prohibido el acceso a coches particulares. La entrada se debe recoger al menos 30’ antes en las taquillas del Monasterio de Yuso, donde hay parking gratuito. La visita dura algo más de media hora y cuesta 4 €.

Una vez realizada esta se regresa con en minibús al Monasterio de Yuso donde se compra la entrada para su visita, esta no precisa reserva y cuesta 7 €. Es más larga, algo más de una hora y también es guiada (guía excelente por cierto).

Alrededor del monasterio hay varios restaurantes. Nosotros comimos en la Hostería, buen menú con varios primeros y segundos a elegir por 25 €.


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